CD [Disco Compacto] de
Advance/Pulpit
Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas
Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros.
Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit casi 40 años de información,
inspiración, ayudas, e historia está disponible para usted en CD separados.
En inglés solamente.
Imagínese estar en lo mejor de la vida, ser admirado como
líder, tener a cargo un ministerio próspero y dinámico,
y ser dotado con una increíble familia. Verdaderamente, usted
ha sido bendecido.
De súbito, inesperadamente, llega "el grande",
y usted comienza a experimentar un ataque cardiaco acompañado
de excruciante dolor en el pecho, extrema disnea, profuso sudor,
e incontrolabe nausea. Al intensificarse las reacciones de su cuerpo,
sus emociones sufren un asalto. El pánico reemplaza a las
primeras olas de temor, al mismo tiempo que cientos de interrogantes
le pasan por la mente; interrogantes acerca de su futuro y del de
los que tanto lo necesitan su familia y su iglesia. Y luego,
en cierto momento en el curso de los eventos, se da cuenta de que
no hizo todo lo que debía haber hecho para evitar esto. Entre
esos pensamientos surgen la culpa y la depresión, y lo embarga
un sentido de fracaso para con aquellos a quienes ha defraudado.
Imposible, dice usted. No lo crea. O, quizás debí
haber dicho: "No apueste su vida."
Permítame compartir con usted mi perspectiva como cirujano
cardiaco. Mi trabajo incluye combatir la muerte y la incapacidad
causadas por la enfermedad cardiaca con las terapias y tecnologías
más avanzadas que tenemos disponibles. También incluye
abordes fundamentales para la prevención de la enfermedad
del corazón al ofrecer a mis pacientes conocimiento, inspiración,
y motivación para cambiar su modo de vivir. (El último
proceso debe parecer muy familiar a los líderes espirituales.)
La enfermedad del corazón no hace acepción de edad.
Muchos de mis pacientes todavía están en lo mejor
de la vida. Y muchos sufren ataques cardiacos lo suficiente grandes
como para causar incapacidad, si no la muerte.
Permítame ilustrar. Jorge sólo contaba con 46 años
de edad cuando sufrió su ataque cardiaco. Poco después
de comenzar el ataque, el corazón le comenzó a fallar.
La angioplastia para abrirle las arterias coronarias no fue suficiente
para dar revés al ataque cardiaco. Pronto, ni grandes cantidades
de medicamentos para estimularlo fueron suficientes para sostener
al moribundo corazón y prevenir la conmoción.
Rápidamente llevé a Jorge a la sala de operación
para implantarle una bomba cardiaca artificial. Él se recobró,
pero no su corazón. Aunque las bombas cardiacas artificiales
se están convirtiendo rápidamente en el cuidado de
norma para ofrecer a las personas calidad de vida, el transplante
de corazón todavía es la terapia principal para la
insuficiencia cardiaca irremediable. Jorge tuvo otra operación
6 meses después para recibir un transplante de corazón.
Por casi un año alrededor de estas experiencias, la vida
de Jorge se detuvo hasta que pudo volver a juntar las piezas, permitiéndole
volver a ser productivo.
Para poner esto en perspectiva, Jorge es uno de los afortunados
entre los que experimentan infartos abruptos a temprana edad. (A
menos que crea que Jorge es una excepción, la edad promedio
de los que de mí reciben corazones artificiales es de 50
años.)
¿Qué puede hacer ahora, antes que sea demasiado tarde,
antes que su dinámica y productiva vida se vea comprometida?
ESTÉ AL TANTO DE LAS AMENAZAS A SU SALUD
La enfermedad cardiovascular, el asesino número 1 en América,
es muy receptiva a la prevención. Para sacar provecho de
esa oportunidad, es necesario que entendamos los factores que contribuyen
a la aterosclerosis coronaria, que es la más prevalente y
más prevenible de las enfermedades del corazón.
A continuación se encuentra una compilación de los
factores de riesgo importantes en el desarrollo de las enfermedades
cardiovasculares. Aunque estos factores claramente contribuyen a
las enfermedades cardiovasculares, no son exclusivos a ellas; también
son la causa de otras condiciones que afectan de forma adversa la
salud total.
El sobrepeso
La obesidad es un problema inmenso, una amenaza nacional. Por lo
menos el 60 por ciento de las personas sobrepasan demasiado del
peso ideal para su cuerpo. La obesidad es una amenaza a la salud
que aumenta rápidamente. A lo largo de las últimas
varias décadas, el problema de la obesidad ha empeorado de
20 a 25 por ciento, sin que se vea el fin. Los niños se ven
afectados al igual que los adultos, y los riesgos en la niñez
con frecuencia persisten hasta los años adultos.
Aunque los factores fisiológicos y genéticos influencian
el proceso, la obesidad es casi siempre el resultado de una dieta
inadecuada, indebidos hábitos de comer incluso comer
demasiado y actividad física inadecuada.
Antes de la era de la ciencia moderna, la obesidad se consideraba
principalmente una inconveniencia de configuración y tamaño.
Esto está ilustrado de una manera poco común y muy
descriptiva en la narrativa sobre Elí, que fuera líder
de Israel durante 40 años. Atribulado por las malas noticias
que había recibido, Elí "cayó hacia atrás
de la silla. . . y se desnucó y murió; porque era
hombre. . . pesado" (énfasis mío, 1 Samuel
4:18).
Hoy sabemos que ser obeso es un riesgo mayor para la mala salud,
y no sólo por las limitaciones físicas. Ser obeso
eleva el riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas de dos a cuatro
veces más. Otras condiciones que empeoran con la obesidad
incluyen la alta presión sanguínea, la diabetes, la
trombosis cerebral, las anormalidades en el colesterol, la enfermedad
de la vesícula biliar, la artritis, los problemas respiratorios,
los trastornos del sueño, y varios tipos de cáncer.
Los procedimientos médicos, como la cirugía, se hacen
más difíciles, y con frecuencia conllevan más
riesgo debido a la obesidad. Superimpuestas en los asuntos médicos
están las muchas consecuencias sociales de la obesidad.
Además de los riesgos del peso excesivo, está la
presencia del abdomen protuberante debido a la grasa. Los hombres
que tienen una cintura de más de 40 pulgadas, y las mujeres
con una cintura de más de 35 pulgadas, están a mayor
riesgo que lo que se puede predecir por el peso solamente.
Hay una tendencia a descontar la importancia de ser obeso en relación
a otros factores que afectan adversamente la salud, como el fumar.
Pero un estudio reciente por el instituto RAND concluyó que
"los adultos obesos tienen más problemas crónicos
de salud que los que fuman o beben mucho." Este hallazgo debe
abrir los ojos de los que viven en ambientes donde se condena el
uso del tabaco y del alcohol pero donde abunda la obesidad.
Una vida sedentaria
Hacer ejercicio se ha convertido en una actividad muy visible en
nuestra sociedad. Llamativos conjuntos para hacer futing (correr),
entrenadores personales, y la asociación en agrupaciones
de salud se han convertido en conocidos iconos de los dedicados.
A pesar de la exuberante, si no a veces excesiva, dedicación
de algunos, se calcula que el 35 a 55 por ciento de adultos de variadas
edades, clases sociales, y sexo son sedentarios y esencialmente
carecen de toda actividad física recreacional.
La inactividad física se asocia con un aumento de 1.5 a
2.4 veces en el riesgo de desarrollar enfermedades cardiacas. Ese
riesgo se compara con el que se observó de colesterol elevado,
alta presión sanguínea, o fumar cigarrillos. Las personas
inactivas corren un riesgo de 1.3 a 1.5 veces mayor de desarrollar
alta presión sanguínea.
Estudios han demostrado que aun el ejercicio de intensidad moderada,
como caminar, se asocia con una reducción de las enfermedades
cardiacas y la trombosis cerebral.
Colesterol y lípidos elevados o anormales
Los elevados niveles de colesterol representan un claro riesgo
de enfermedades cardiacas. Se han reconocido varios tipos de colesterol.
Niveles bajos del "colesterol bueno" colesterol-HDL
(abreviatura del inglés para lipoproteína de densidad
elevada-LDE) y elevados niveles del "colesterol
malo" colesterol-LDL (lipoproteína de baja
densidad-LBD) aumentan el riesgo, como también
otra categoría de lípidos de grasa circulantes
los triglicéridos.
El sobre peso y una dieta indebida que contiene demasiadas calorías
proveniente de la grasa y/o particulamente los tipos de grasa más
aprensivos, incluso colesterol y grasas saturadas, son por lo regular
la causa del colesterol malo elevado. De vez en cuando, la predisposición
genética puede ser un factor importante.
Alta presión sanguínea
La alta presión sanguínea con frecuenca se describe
como un asesino silencioso debido a que promueve insidiosamente
el desarrollo de las enfermedades cardiacas y vasculares, elevando
el riesgo de ataques del corazón, trombosis cerebral, y fallos
de la circulación. Aunque la mayoría de los casos
de alta presión no se atribuyen a una sola causa, el sobrepeso,
la inactividad, y la indiscreción en la dieta ciertamente
contribuyen.
Diabetes
La diabetes es la sexta causa principal de la muerte por enfermedades
en los Estados Unidos. Setenticinco por ciento de las muertes relacionadas
a la diabetes se pueden atribuir a la enfermedad cardiovascular.
De hecho, es de dos a cuatro veces más probable que los que
padecen de diabetes tengan enfermedades cardiacas que los que no
tienen diabetes. Además, tener diabetes del Tipo 2 aumenta
el riesgo de ataques del corazón tanto como lo aumentan las
enfermedades cardiacas en la persona sin diabetes. Las personas
con diabetes tienden a experimentar varias anormalidades metabólicas
que contribuyen a un riesgo mayor de enfermedades cardiacas, incluso
la obesidad, la alta presión, mayor propensión a coagulación
de la sangre, niveles más altos de proteínas asociadas
con la aterosclerosis (endurecimiento de las arterias), y la resistencia
a la insulina. (Vea la barra lateral "Análisis para
la diabetes".).
Predisposición genética
El historial familiar de la enfermedad de las arterias coronorias
es un factor a considerar en la enfermedad cardiovascular. De interés
son las personas con un historial familiar de ataques cardiacos
o muerte debido a enfermedades del corazón en los padres
o parientes masculinos de primer grado a la edad de 55 años
o menos, o episodios similares en las madres o hermanas de 65 o
menos años de edad.
CONTROLE BIEN SU RIESGO Y SERÁ RECOMPENSADO
No hay momento como el presente para tomar control de su salud.
Las recompensas del buen control son inmensas mientras que las consecuencias
de no hacerlo son abrumadoras.
Dado lo que está en juego, ¿por qué es que la
gente no controla sus riesgos? Hay tres razones: (1) conocimiento
inadecuado sobre el que se puede basar el cambio, (2) no suficiente
motivación para controlarse a sí mismo, o (3) abordes
e implementaciones ineficaces.
Conocimiento
Hoy el conocimiento inadecuado sobre los riesgos contra la salud
puede ser una realidad solo para los que no leen, no miran TV, no
escuchan las noticias, no hablan con amigos y familiares, no consultan
con médicos, o no usan la Internet. Para todos los demás,
la información y los medios están ampliamente a su
disposición. La American Heart Association (Asociación
Americana del Corazón) y el National Heart, Lung, and Blood
Institute (Instituto Nacional del Corazón, Pulmón,
y Sangre) han compilado materiales científicos y educacionales
y han lanzado campañas de educación pública
a gran escala. (Vea la barra lateral "Recursos relacionados
con la salud".) Los medios para determinar y manejar el riesgo
están disponibles en la Internet y para los PDA (Personal
Digital Assistants-Asistentes Personales Digitales). Los médicos
y otros profesionales en el campo médico están mejor
preparados para ayudar. Los educadores y asesores se están
haciendo más disponibles. En esta época, uno casi
tiene que tener la intención de evitar el estar expuesto
o el tener acceso a la información.
Motivación
Yo puedo esperar una alta tasa de éxito con la modificación
del estilo de vida de los que se sienten amenazados por una inesperada
diagnosis de enfermedad cardiaca, de los que acaban de pasar por
una operación de corazón abierto, o de los que escasamente
han escapado de la muerte. Pero el precio a pagar por esperar hasta
que ocurran esos motivadores para modificar su estilo de vida es
con frecuencia inaceptablemente alto. Yo veo mucho del innecesario
daño que resulta en incapacidad o muerte prematura solo porque
la gente no manejó bien su salud al no controlar proactivamente
su riesgo. Tanto como me gustaría creer que enfatizar los
beneficios es suficiente motivación, el temor del peligro
es con frecuencia de más influencia. Yo digo: "Lo que
sea necesario". Afortunadamente, para los que necesitan sentir
temor para poder motivarse, hay suficiente que temer si no
se controla debidamente el riesgo.
Abordes y métodos
Después de armarse con suficiente conocimiento y motivación
para cambiar, lo próximo es la implementación. No
es siempre fácil encontrar los abordes más eficaces,
de menos esfuerzo, y más efectivos. Pero con la debida motivación
y los debidos recursos, los que se lo proponen sí triunfan.
He aquí algunos consejos.
Controle su peso
Para determinar si su peso es un factor de riesgo, consulte la
tabla en la barra lateral "Riesgo de Desarrollar Enfermedad
Cardiaca, Diabetes, o Alta Presión Sanguínea Según
el Peso para una Estatura Particular". Si su peso cae sobre
uno de los límites en la lista, usted conlleva un grado de
riesgo proporcional a la magnitud de su peso dentro de una de cuatro
categorías de riesgo.
El control del peso comienza con fijarse una meta para reducir
su peso para primero bajar y luego eliminar su riesgo de desarrollar
una enfermedad cardiaca. Para perder peso se necesita una dieta
indivualmente planeada para reducir la toma regular de calorías
a de 500 a 1.000 kcal/día. Esto debe ser una parte integral
de cualquier programa dirigido a lograr una pérdida de peso
de 1 a 2 libras por semana. El uso de una moderada reducción
en la toma de calorías está diseñado para lograr
una lenta, pero progresiva, pérdida de peso.
La mayoría de la pérdida de peso ocurre debido a
la disminuída ingestión de calorías. La actividad
física continua también ayuda a evitar volver a aumentar
de peso.
Ejercicio
No se tiene que convertir en un atleta ni en un fanático
para beneficiarse del ejercicio. Es más, demasiado de algo
bueno puede ser dañino, especialmente para los que hacen
ejercicio esporádicamente y con intensidad inconsistente.
Existen sofisticados controles y algoritmos de ejercicio para guiar
al motivado. Para la mayoría, llegar hasta el punto de cómoda
fatiga con alguna transpiración y respiración laborada
por más de 20 a 30 minutos de ejercicio de 3 a 5 veces por
semana es suficiente.
Además de los beneficios directos para la salud y la buena
condición, el ejercicio, por lo menos a un nivel moderado,
es con frecuencia una parte importante del control de peso. Permancer
en buen estado físico es importante para todos. El ejercicio
es también una manera de reducir la tensión.
Control del colesterol y de los lípidos anormales
El colesterol anormal y compuestos de grasa similares se pueden
detectar con un análisis de sangre. (Vea la barra lateral
"Cómo Entender los Niveles de Colesterol".) Dicho
análisis debe hacerse durante los exámenes físicos
periódicos, especialmente al llegar a mediada edad. Los que
tienen un historial familiar de severas anormalidades de lípidos
deben ser evaluados a una edad más temprana.
En la ausencia de cualquier conocida enfermedad coronaria, el control
del peso y la modificación de la dieta para reducir la ingestión
de grasas y colesterol quizás sea todo lo que sea necesario.
Al fallar eso, quizás sea necesaria la administración
de medicinas. Para los que se sabe que padecen de enfermedad coronaria,
las medicinas más nuevas para bajar el colesterol (estátines)
con frecuencia ofrecen beneficios probados, aún después
que el colesterol se normaliza.
Control de la alta presión sanguínea
El mejor manejo de la alta presión comienza con su diagnosis.
La terapia es casi siempre eficaz, comenzando con la reducción
en la ingestión de sal y pasando a la administración
de medicinas según sea necesario. La completa observación,
a veces con equipo en el hogar, facilita el control a largo plazo.
Control de la diabetes
Para la mayoría de los que padecen de diabetes en
particular aquellos con el más común Tipo 2, también
conocida como la diabetes del adulto factores como la obesidad
y la indiscreción en la dieta son señales iniciales
para el control eficaz. Si eso no es adecuado, las medicinas, agentes
orales y/o insulina son necesarios. La cuidadosa observación
y la supervisión médica son esenciales.
Historial familiar
Volver a nacer para adquirir un nuevo conjunto de genes es obviamente
imposible, y las soluciones de la ingeniería genética
todavía no están disponibles. La mejor manera de neutralizar
un fuerte historial familiar de problemas de salud es hacerse cuanto
antes un masivo examen médico y trabajar con diligencia para
controlar todos los demás factores de riesgo.
SEA UN LÍDER Y UN EJEMPLO EFICAZ
La importancia del manejo de la salud para el propio bienestar
de uno es obvia. Para los que están en posición de
ejercer liderazgo espiritual, este proceso toma un nuevo significado.
La motivación lleva más allá de solo un deseo
personal de evitar una muerte prematura o la incapacidad. La motivación
comienza a emanar de:
un sentido de responsabilidad espiritual y moral
un deseo de evitar el impacto adverso de la mala salud de uno
en las personas hacia las que esa persona se siente responsable.
¿Qué haría su familia y su iglesia si usted
llegara a quedar incapacitado o muriera de un ataque al corazón?
un deseo de ser productivo, perfeccionado por la eficiencia
y la efectividad
el gozo de ser consistente con la balanceada atención
a todos los factores importantes para una vida abundante
un deseo de inspirar a otros para ser lo mejor que puedan ser,
seres humanos completos y balanceados
un interés por hacer que su propia vida califique como
un vivo ejemplo de los beneficios del control de sí mismo
y la disciplina personal
Los bien informados del mundo consideran que la salud es esencial
para una vida plena y abundante y desean ser inspirados. Los menos
informados necesitan instrucción.
El mundo espera ser enseñado e inspirado por líderes
ejemplares que se hacen mejor porque practican mejores hábitos
de salud.
El apóstol Pablo lo dijo bien: "Así que, yo
de esta manera corro, no como a la ventura; de esta manera peleo,
no como quien golpea el aire, sino que golpeo mi cuerpo, y lo pongo
en servidumbre, no sea que habiendo sido heraldo para otros, yo
mismo venga a ser eliminado" (1 Corintios 9:26,27).
James W. Long, Jr., MD, Ph.D., es un cirujano
del corazón que vive en Salt Lake City, Utah. Es director
del Utah Artificial Heart Program (Programa del Corazón
Artificial de Utah) en Salt Lake City y dirige a un equipo que
está desarrollando una revolucionaria bomba de corazón
artificial magnéticamente suspendida.
Referencias
American Heart Association (Asociación Americana del Corazón)