CD [Disco Compacto] de
Advance/Pulpit
Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas
Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros.
Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit casi 40 años de información,
inspiración, ayudas, e historia está disponible para usted en CD separados.
En inglés solamente.
Los pastores son de Marte, los que dirigen
la alabanza son de Venus
Por Tom Mcdonald
Bajo Dios, la variedad entre los dirigentes
puede resultar en buena química pública y un espíritu
de alabanza que satisface.
Al viajar por el país dando discursos en variadas conferencias
para ministros, con frecuencia se me pide que me aparte para escuchar
lo siguiente:
"Mi pastor es demasiado dominante. . . me siento sofocado."
O quizás:
"El que dirige la alabanza es tan impredecible frente a la
congregación. . . estamos en pie por mucho tiempo."
Es algo epidémico. Existe un abismo entre los pastores y
los que dirigen la alabanza en muchas de nuestras iglesias. La profundidad
del abismo relacional varía, pero el dolor que sienten los
líderes es palpable. Parece que hablamos el uno al otro,
no el uno con el otro.
Como miembro asociado del personal que soy me preocupo. A menos
que examinemos la causa principal del abismo que existe entre el
pastor y el que dirige la alabanza no sólo los síntomas
de este abismo vamos hacia una mayor atrición entre
nuestros rangos e iglesias más pequeñas bajo nuestro
cuidado.
La diferencia de personalidades entre el pastor principal y el
ministro que dirige la alabanza son significativas. Los pastores
con frecuencia son lógicos en cuanto a sus patrones de pensamiento,
pragmáticos en sus decisiones, y fiscalmente cautelosos.
Los que dirigen la alabanza tienden a ser soñadores, creativos
hasta el extremo, y tienen una actitud que dice "¿Presupuesto,
qué es eso?"
Bajo Dios, la variedad entre los dirigentes puede resultar en buena
química pública y un espíritu de alabanza que
satisface, puesto que la predicación es lineal y la alabanza
es caleidoscópica. La iglesia se mejora con la vibrante mezcla
de personalidades siempre que cada partido esté comprometido
con el proceso de mentoría y sumisión. Los agujeros
en la armadura ocurren cuando la comunicación se derrumba,
haciendo que cada líder se vaya a su respectiva esquina a
lamerse las heridas y alimentar sus temores. La desintegración
de una relación pastoral es parecida a la desintegración
de un matrimonio.
La metáfora de una relación matrimonial es en muchas
maneras un cuadro viable de nuestro dilema sacerdotal. Es interesante
que los terapistas y asesores han escudriñado detenidamente
la relación matrimonial saludable, pero no las relaciones
entre el personal pastoral. Con todo, existe una correlación.
Al estudiar la literatura sobre el matrimonio, y al aplicar esos
discernimientos a las relaciones entre el personal pastoral, se
ayudará al proceso de mantener un personal saludable. Se
debe comprender que los opuestos se atraen, pero que después
es necesario que sean persuadidos a permanecer atraídos por
la voluntad de cada partido individual. La comunicación sí
importa. Es uno de esos fundamentos principales de una relación
saludable, y su relevancia es universal, ya sea en el matrimonio
o en el ministerio.
Yo me esfuerzo por mantener abiertas y saludables las líneas
de comunicación en mi matrimonio. Este proceso exige de tiempo,
energía, y una disposición para ser vulnerable. Todo
esto obviamente sucede bajo un fondo de sinceridad. Yo también
estoy dedicado a ser proactivo con mi pastor, en términos
de una comunicación sincera y saludable. Pero esa dedicación
exige de vigilancia en medio de nuestros ocupados horarios
una inteligencia emocional, como quien dice.
El perdón es otro fundamento principal para forjar una relación
matrimonial. La confianza es el producto del amor y el tiempo. Una
relación no puede funcionar donde el perdón y la confianza
no existen. Juntos, forman la unión que es crítica
para soportar los desafíos del vaivén de la vida.
Y así es con la a veces frágil relación entre
el ministro principal y el que dirige la alabanza.
Ninguna relación en este lado del
cielo florecerá sin ser probada. La sola fragilidad humana
se ocupa de ello.
Ninguna relación en este lado del cielo florecerá
sin ser probada. Solo la fragilidad humana se ocupa de ello. Con
el tiempo, nos irritamos el uno al otro, nos frustramos el uno al
otro, y quizás no cumplamos el uno con el otro. Esta realidad
es tan inevitable como el fijo paso del metrodomo. La vida sucede.
Y no es siempre suave y fácil.
La básica naturaleza con la que luchan todos los humanos
en asuntos de llevarse bien es el egoísmo. Cuando algo entre
el pastor y el que dirige la alabanza es ofensivo, su primera reacción
podría ser proteger sus intereses propios y reaccionar, o
de alguna forma fomentar la deslealtad. Sin embargo, dos males no
hacen un bien. Mateo 18 habla de arreglar las cosas, no de confrontar.
Mantener la paz con los colegas entre el personal, a la larga, presupone
llevarse bien con la gente y poseer un corazón humilde.
La contrición da resultado. Esto no se puede enfatizar demasiado.Los
pastores están preparados en la teología, pero con
frecuencia no en el arte de manejar a las personas. Los músicos
de las iglesias pueden o no tener preparación formal en la
música, pero ellos también con frecuencia carecen
de preparación en el manejo de las personas. De modo que
aquí tenemos a dos personas enérgicas faltando
a cada una las mismas habilidades que necesitan desesperadamente
para coexistir. Y el enemigo simplemente comienza a trabajar.
Los malos entendimientos raspan la piel. Las heridas se enconan.
La amargura se siembra en nuestra alma. Luego no enconamos con la
ofensa y entregamos un malévolo monólogo que llega
a duros tonos y extremas reacciones. La Biblia está clara:
"De la abundancia del corazón habla la boca" (Mateo
12:34).
¿Es de admirarse que la tasa de divorcio entre los pastores
principales y los ministros miembros del personal sea tan alta?
Es necesario que cambiemos nuestra vieja mentalidad por una del
siglo 21 y que desarrollemos ciertas habilidades relacionales
como la empatía mutua y el control de la ira.
Afortunadamente, la literatura disponible para mejorar los matrimonios
puede aplicarse para mejorar las relaciones entre el pastor principal
y el que dirige la alabanza. Considere los siguientes dos ejemplos.
CÓMO VENCER CUATRO CARACTERÍSTICAS QUE PUEDEN
DAR FIN A UNA RELACIÓN MINISTERIAL
En su libro, When Bad Things Happen to Good Marriages [Cuando
suceden cosas malas a los buenos matrimonios], los doctores
Les y Leslie Parrott escriben de cuatro características que
acabarán con la relación matrimonial si no se tratan
debidamente. Estas incluyen infidelidad, infertilidad, pérdida,
y adicción. Evaluemos cada concepto desde una perspectiva
pastoral.
Infidelidad-cuando el chisme fomenta la traición
La falta de lealtad hace daño. Cuando el pastor habla con
un feligrés sobre los problemas que él* ha tenido
con el que dirige la alabanza, en vez de invocar Mateo 18, él
hace un depósito para la destrucción de esa relación.
El ejercicio del cargo entre el personal terminará donde
se permitan el chisme y la calumnia. Cuando el ministro que dirige
la alabanza lleva sus quejas ante los miembros de la banda o de
los cantantes, en vez de llevarlas al Señor en oración
y al pastor a su vez, respectivamente, también hace un depósito
para romper esa relación.
Cuando nos sentimos ofendidos, nuestra lengua es nuestro peor enemigo.
Infertilidad cuando la visión no da fruto
La Palabra dice: "Sin profecía el pueblo se desenfrena"
(Proverbios 29:18). Si el pastor carece de una profecía,
o visión, santa o si no comunica bien la visión, el
personal se desanimará y comenzará a murmurar. Fijar
una visión es una de las responsabilidades del pastor. Muchos
no toman muy en serio este papel como motivador. La pasión,
el entusiasmo, y el deseo de sacrificarse o trabajar duro, todos
se relacionan con la visión internalizada. Sin un apremiante
propósito en el alma del ministro que dirige la alabanza,
llega la tentación de echarse para atrás. En ese modo
de pensar, existe mucho tiempo para la carnalidad.
El ministro también puede afectar la creatividad del que
dirige la alabanza rindiendo infértil al asociado
si no existe un ambiente entre el personal que celebre las
nuevas ideas. Dejar lugar para los errores y experimentos, mientras
sean razonables y sin dura retribución, es todo parte de
la dinámica de un personal saludable, progresista.
La creatividad es una calle de dos vías. Igualmente relevante
es la expectación de parte del pastor de que el que dirige
la alabanza evitará el camino de siempre y la rutina en sus
presentaciones públicas. Los pastores tienen un legítimo
derecho de esperar que sus líderes de la alabanza aprendan
cantos nuevos, lean nuevos libros, y que practiquen su instrumento
para mantenerse al día. La pereza y los hábitos de
trabajo deficientes reducirán la creatividad e interpondrán
una infertilidad intelectual en los músicos de la iglesia.
Pérdida cuando las heridas no sanan
Esta categoría es especialmente sensitiva, pues la manera
en que procesamos cualquier acto de traición en nuestra vida
cristiana determina nuestro futuro. Podemos, como los hijos de Israel,
viajar a la Tierra Prometida ya sea en 11 días o en 40 años.
Nos toca a nosotros escoger.
Yo me admiro de lo duro que trabajan los pastores para predicar,
pero con cuanta arrogancia manejan el conflicto entre el personal.
Así mismo, me admiro de cuán fácil es para
un ministro de música enseñar un canto nuevo, y luego
arruinar el ambiente con el chisme después del culto.
Pérdida se refiere a cualquier herida que no se ha perdonado
según la referencia bíblica. Las relaciones
saludables entre el pastor y el que dirige la alabanza puede girar
alrededor de este concepto únicamente.
Adicción cuando domina el excesivo trabajo
Las adicciones son ídolos que, cuando se les permite enraizarse
en nuestra vida, oscurecen nuestro enfoque en Jesús. Las
adicciones nos roban de nuestra perspectiva y de nuestra conducta
cristiana. Claramente, no hay lugar en el ministerio para el abuso
de substancias ni para la pornografía. Pero ¿qué
de una forma más sutil de adicción el excesivo
trabajo?
Todos los pastores principales y asociados están
sujetos a los rigores del pastorado. Siempre hay algo más
que hacer; otro asunto que resolver. Optar despiadadamente por la
tarea del ministerio en vez de pasar tiempo con la familia, semana
tras semana, lleva al agotamiento personal, a la rebelión
en el pastorado, y a la falta de ánimo entre el personal.
EL LUGAR DE LA COMUNICACIÓN EFICAZ
En su libro, The Five Love Languages [Los cinco lenguajes del
amor], Gary Chapman expone uno de los encarecidos secretos de
la vida. Si usted y yo podemos aprender a comunicarnos con nuestro
cónyuge, pastor, o colega de la manera en que ellos perciben
el amor, y no de la manera en que nosotros lo percibimos, mejoraremos
grandemente nuestra oportunidad para comunicarnos clara y eficazmente.
Los problemas en las relaciones suceden cuando durante una conversación,
los filtros de la experiencia personal y del punto de vista dominan
el cerebro del que escucha, estorbando así su habilidad para
poner atención con cuidado. Al hablar el lenguaje del amor
de la otra persona evitamos los filtros y tocamos el corazón
del individuo.
La investigación de Chapman ha definido cinco lenguajes
principales del amor; los primeros cuatro tienen directa aplicación
a las relaciones ministeriales. Son:
1) palabras de afirmación
2) tiempo de calidad
3) recibir regalos
4) actos de servicio
5) toque físico.
Si nuestro colega responde a las palabras de afirmación,
llámelo a casa después de verlo hacer algo bien y
felicítelo. O escríbale una nota a mano. Escribir
notas en tarjetas ocupa un lugar principal en mi bolsa de trucos.
Si el tiempo de calidad es el lenguage que habla, hagan viajes
en automóvil juntos, aunque el destino sea solo una parada
en una lista de diligencias (si es que no se trata de hombre/mujer).
Recibir regalos y ofrecer actos de servicio son categorías
más obvias de interacción. Ayudar a su colega a terminar
un proyecto cuando él no espera su ayuda como un acto
de servicio es tanto gratificante como afirmante. Si dar
regalos da resultado, invite a su ministro de música o dirigente
de la alabanza a almorzar de vez en cuando; o, cuando esté
en una librería cristiana, compre dos libros en vez de solo
uno. Los regalitos pequeños pueden hablar a una relación
con la misma dinámica de los regalos grandes.
Pastor, ¿cuál es el lenguaje del amor de su ministro
de música? ¿Cómo puede usted comunicar su crítica
sobre el trabajo de él para desafiar el comportamiento sin
herir el espíritu? Recuerdo el sabio consejo del entrenador
que dijo: "Siempre dirija con palabras de ánimo antes
de ofrecer palabras de instrucción."
Dirigente de la alabanza, ¿cómo puede hacer de sus
interacciones con su pastor momentos de bendición y no de
maldición? ¿Cómo puede usted animar a su líder
y establecer afinidad para poder, como Aarón
y Hur, sostener los brazos de "Moisés"?
Animo a todo pastor y a todo dirigente de alabanza que compren
los libros que he mencionado y que estudien los conceptos inherentes
con la idea de mejorar su relación.
Piense en lo que está en juego.
Cuando el pastor. . .
Cuando el que dirige la alabanza
se siente. . .
Referencia
No demuestra aprecio
Desvalorizado
1 Tesalonicenses 5:15,18-"Seguid siempre lo bueno
unos para con otros. . . . Dad gracias en todo".
Es dominante
Denigrado
1 Pedro 5:2,3-"Apacentad la grey de Dios. . .
no como teniendo señorío sobre los que están
a vuestro cuidado".
Grita
Humillado
Proverbios 15:1-"La blanda respuesta quita la
ira".
Es chismoso
Traicionado
Proverbios 11:13-"El que anda en chismes descubre
el secreto".
No se sabe comunicar
Privado de sus derechos
Juan 12:35-"El que anda en tinieblas, no sabe
adónde va."
Cuando el que dirige la alabanza.
. .
El pastor se siente. . .
Referencia
Es perezoso
Engañado
Proverbios 18:9-"El que es negligente en su trabajo
es hermano del hombre disipador."
Trata de impresionar
Avergonzado
Proverbios 11:2-"Cuando viene la soberbia, viene
también la deshonra".
No es fiscalmente responsable
Nervioso
Lucas 16:11-"Pues si en las riquezas injustas
no fuisteis fieles, ¿quién os confiará
lo verdadero?"
Usurpa la autoridad pastoral
Debilitado paulatinamente
Hebreos 13:17-"Obeced a vuestros pastores, y
sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como
quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría,
y no quejándose, porque esto no os es provechoso."
Es un chismoso
Traicionado
Proverbios 16:28-"El chismoso aparta a los mejores
amigos."
Tom McDonald, Ph.D., es ministro de música
en The Church On The Way, VanNuys, California, y es comisionado
de la Alabanza en la Iglesia para las Asambleas de Dios.
*No se implica ninguna distinción de
género con el uso del pronombre masculino para pastor y el
que dirige la alabanza.