CD [Disco Compacto] de
Advance/Pulpit
Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas
Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros.
Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit casi 40 años de información,
inspiración, ayudas, e historia está disponible para usted en CD separados.
En inglés solamente.
El Coro del Tabernáculo
de Brooklyn—Cambiando vidas con la
música
La música
de un coro dirigido por el Espíritu
puede ser un poderoso medio en la mano de
Dios para llevar a la gente a Cristo.
Por Carol Cymbala
La historia del Coro del Tabernáculo
de Brooklyn es un poderoso ejemplo de cómo
Dios puede usar a un coro para alcanzar
a su comunidad con el evangelio. Desde
sus humildes comienzos, el propósito
del coro siempre ha sido ministrar al mundo
real. He aquí su historia.
A la Ciudad de Nueva York jamás le
falta gente. Día y noche las multitudes
llenan las calles. Uno se pregunta si hay
un momento cuando la gente duerme. Cuando
Dios llamó a mi esposo Jim y a mí a
comenzar una iglesia en Brooklyn, ambos preguntamos: “Señor ¿cómo
podemos comunicar el evangelio a esta gente?”
En
los primeros años, cuando nuestro
coro consistía de un puñado
de personas, trabajábamos con un centro
local de Teen Challenge para tener reuniones
mensuales. Alquilábamos un auditorio
en el que cabían más personas
de las que había en nuestra pequeña
iglesia. Lo que hacíamos en esas primeras
reuniones no era nada impresionante. Algunos
de los muchachos de Teen Challenge ni tan
siquiera podían llevar el tono. Pero
sus corazones eran sinceros en su deseo de
salvar a los perdidos. La gente se salvaba,
no porque cantáramos bien, sino porque
Dios llegaba en poder.
A medida que pasaron
los años, Jim
y yo seguimos preguntando al Señor: “¿De
qué otra manera podemos comunicar
el evangelio a esta gente?” Sabíamos
que la música tenía un maravilloso
poder para atraer a la gente. Con frecuencia
habíamos tenido conciertos en nuestra
propia iglesia. No era difícil llenar
los 1.200 asientos, pero añorábamos
hacer más. Mientras tanto, Dios seguía
bendiciendo el ministerio del coro a medida
que lograba reconocimiento.
Se
abren las puertas al ministerio
Carnegie Hall
Siendo que sabíamos que muchas personas
jamás vendrían a nuestros conciertos
porque eso quería decir asistir a
la iglesia, pensamos en alquilar un salón.
Poco después, alguien sugirió una
ridícula idea. Quizás debíamos
alquilar el Carnegie Hall. Pero ¿podría
un coro del corazón de la ciudad atraer
una gran multitud a un local conocido por
sus presentaciones de primera clase? Pronto
lo supimos. La noche del concierto quedamos
asombrados al ver que la policía había
sido llamada para controlar a la multitud.
La gente se había reunido afuera del
salón con la esperanza de conseguir
asiento. Había más gente que
asientos, y desafortunadamente muchos no
pudieron entrar.
Preguntas
y respuestas sobre la adoración
con Chéri Walters
P: ¿Qué puedo hacer
para animar a mi coro, grupo de
adoración, solistas, acompañantes – que
son todos líderes de adoración – para
que adoren de verdad y no sólo
presenten un espectáculo?
R:Don Moen, compositor y
experto en instrumentación
para Hosanna Music de Integrity ofrece
este consejo a los líderes
de adoración: “No dirija – alabe.” Él
se está concentrando en una
verdad que es necesario que comuniquemos
a nuestro grupo de adoración.
Para dirigir la adoración,
primero debemos ser adoradores. He
aquí algunas maneras con las
que puede animar a sus líderes
de adoración para que sean
adoradores:
1. Desafíelos para
que sean primero adoradores, tanto
en privado
como en público.
2. Recuérdeles
que dirigir en adoración no
es un espectáculo
sino una expresión del corazón.
La congregación no es su audiencia;
Dios es.
3. No sea super espiritual.
Sea lo suficientemente transparente
como
para admitir que no siempre siente
el deseo de adorar, pero que ha aprendido
que la gracia de Dios compensa.
4.
Refiérase a sus líderes
de adoración en escritos,
en oración, y en los repasos
como ministros y líderes de
adoración.
5. Hagan a un lado
la música
y examinen la letra. Recuérdeles
que están comunicando un mensaje.
6.
Anime a los líderes de
adoración a que expresen la
adoración de manera que dirija
la atención de los demás
adoradores hacia el Señor,
no a sí mismos.
7. Oren juntos
con frecuendia buscando la unción
de Dios para el pastor y para el
grupo que dirige
la adoración, y buscando la
dirección del Espíritu
Santo durante los cultos.
8. Minístrense
unos a otros fuera de los cultos
de adoración
por medio de la oración, la
confraternidad, y en los momentos
de enfermedad o crisis.
Al final de
un repaso largo, el experto en instrumentación
y compositor O.D. Hall con frecuencia
anima a
su coro a cantar una vez más
el himno que han estado practicando,
con sólo el Señor como
su audiencia. Cuando la última
nota se desvanece y hay un sentido
palpable de que Dios ha estado escuchando,
Hall dice: “Aunque esta sea
la única vez que cantemos
ese himno, vale la pena.”
(La respuesta de Walter fue compuesta
con extractos de su libro Consejos
al ministro de música: Consiga
un perchero para sombreros gigante,
1994, Chrism [Gospel Publishing House],
Springfield,
Missouri.)
—Adaptado de Network News.
Usado con permiso.
Esa noche, conscientes de que teníamos
una increíble oportunidad para compartir
el amor de Dios, el coro cantó con
todo el corazón. Nadie se concentraba
en entretener. Simplemente queríamos
ministrar a los que habían venido.
No se trataba del coro sino de la gente que
necesitaba conocer a Jesucristo. Después
que cantamos, Jim hizo una invitación
y la respuesta fue abrumadora.
Radio City Music Hall
La experiencia en Carnegie Hall nos dio
la fe para creer que Dios haría más.
Pronto hicimos arreglos para dos conciertos
consecutivos que tendrían lugar en
Radio City Music Hall. Aunque nos sentíamos
intimidados al pensar en cantar en otro local
famoso, no dejamos que el temor nos estorbara
para alcanzar a más personas. Los
miembros de nuestra congregación,
junto con otros creyentes, comenzaron a invitar
a las personas de entre sus familias, trabajos,
y vecindarios a un concierto en Radio City
Music Hall. Ambas noches fueron un éxito
total. Un miembro de nuestra iglesia invitó a
un hombre llamado Bob Adamo. A continuación
se encuentra cómo es que Bob recuerda
los eventos de esa noche.
“
En el trabajo desarrollé una amistad
con alguien que me hablaba de Dios. Más
de una vez ella me invitó a visitar
el Tabernáculo de Brooklyn, pero yo
siempre tenía una excusa. Por fin
me invitó a un concierto en Radio
City Music Hall, no a una iglesia. Lo que
no mencionó fue que éste no
era un concierto ordinario sino uno en el
que alguien se pondría de pie y predicaría.
Yo no estaba preparado para eso.
“
No recuerdo lo que el pastor Cymbala dijo
esa noche, pero después de oír
sus palabras, yo sabía que tenía
que hacer una elección. Así que
me puse de pie el momento en que él
preguntó si alguien quería
aceptar a Cristo y recibir oración.
“
No sé exactamente qué sucedió excepto
que Cristo me libertó. Y es admirable
para mí que ahora me siento tan cerca
de personas que son puertorriqueñas,
jamaicanas, afroamericanos, o lo que sea.
Después de todo, yo soy un italiano
que se crió en un barrio que tenía
los prejuicios comunes hacia las minorías.
Pero yo ya no tengo nada de ese veneno en
mi corazón desde que Cristo me cambió.
Ahora soy parte de la familia de Dios y me
encanta.”
Dios verdaderamente nos ayudó durante
esas noches en Radio City. No llegamos ahí para
ofrecer un espectáculo. No llegamos
ahí para poder decir que habíamos
cantado en su impresionante escenario. Dios
nos mandó ahí para poner en
alto el nombre de Jesucristo y ofrecer a
la gente la esperanza de su salvación.
Bob Adamo es sólo uno de los muchos
ejemplos de lo que Dios puede hacer. Hoy
bob canta en nuestro coro junto con su nueva
esposa. Rebosamos de gozo al ver que Dios
sigue bendiciendo su vida.
Madison Square Garden
Desde esos conciertos en Radio City, hemos
tenido un sin fin de oportunidades para ministrar
a la gente en Nueva York, por todo el país,
y alrededor del mundo. Una de nuestras experiencias
más grandes fue cuando debutamos un álbum
en Madison Square Garden, un local con un
cupo para alrededor de 17.000 personas. Cristianos
por todas partes comenzaron a invitar a los
no creyentes. Pero esta vez el Señor
puso una carga particular en nuestros corazones
hacia un grupo especial de gente.
Es imposible
vivir en Nueva York sin darse cuenta de los
miles de personas desamparadas
que llenan sus refugios. Muchos viven en
edificios infestados de cucarachas y ratas.
Estos edificios a veces son tan peligrosos
que muchos prefieren vivir en las calles.
Siendo que creíamos que Dios nos llamaba
a los desamparados de Nueva York, nuestro
personal comenzó a ponerse en contacto
con los refugios por toda la ciudad, invitando
a los residentes a un concierto gratis en
Madison Square Garden. Cuando terminamos,
3.000 personas desamparadas habían
aceptado nuestra invitación. Alquilamos
docenas de buses para recogerlos y llevarlos.
Dimos a cada uno una bolsa de regalo con
productos de higiene personal. La mayoría
de los desamparados en Nueva York jamás
había puesto un pie en Madison Square
Garden, y la mayoría no comprendía
por qué se les trataba de forma tan
especial. Después del concierto mi
esposo habló y pidió a los
que querían recibir salvación
que se pusieran de pie. Vimos a miles de
personas ponerse de pie.
Una de las desamparadas
que se puso de pie ese día fue María
Negrón – una
madre con 14 hijos, todos desde 1 año
hasta 14 años de edad. María
y sus hijos entregaron su corazón
al Señor. Después de eso, Delores
Bonner, una de los miembros de nuestra iglesia,
comenzó a recoger a los niños
para llevarlos a la escuela dominical. Dios
comenzó a manifestarse en los corazones
de las personas en nuestra iglesia para ayudar
aún más a María y a
sus hijos. Especialmente Oscar, el mayor,
nos tocó el corazón. Como el
primogénito de María, él
se sentía responsable por sus 13 hermanos.
Pero ¿cómo puede un niño
de 14 años cumplir con una responsabilidad
semejante? Así que la iglesia tomó a
Oscar bajo sus alas.
Preguntas
y respuestas sobre la adoración
con Tom Matrone
P: Muchas de nuestras iglesias
han dispensado con el ministerio
del coro del santuario y lo han
reemplazado con grupos pequeños
como los grupos de adoración. ¿Por
qué es que el ministerio
del coro del santuario todavía
es importante para la iglesia local?
R: El ministerio del coro
aporta una contribución significante
a la iglesia local. La iglesia comenzará a
ver una mayor exigencia por el ministerio
del coro en los años venideros.
He aquí cinco razones que
validan al coro del santuario en
la iglesia local:
1. Los coros ayudan a dirigir el
canto congregacional. Crean un ambiente
alentador que ayuda a los parroquianos
a adorar a través del canto.
Los coros también son útiles
para enseñar música
nueva y para volver a establecer
los himnos.
2. Los coros pueden ofrecer una
singular experiencia musical que
ayuda a los parroquianos a captar
los aspectos trascendentes de la
fe. La música coral exige
un patrón más alto
para el canto que el de la congregación,
lo que revela un sonido más
trascendente que proclama la presencia
de Dios.
3. El ministerio del coro ofrece
una oportunidad para que sus miembros
ofrezcan una singular expresión
de adoración, una expresión
refinada por medio de la oración
y la práctica.
4. Los coros pueden promover a la
iglesia si su propósito es
ganar almas. Un canto a veces puede
tocar el corazón de un pecador
de una manera en que ninguna otra
cosa puede hacerlo.
5. Los coros desarrollan disciplina,
lo que llega a otras áreas
de la vida del miembro del coro.
—Adaptado de Network News.
Usado con permiso.
Debido a que Oscar se había criado
en las calles, todavía tenía
encuentros con la violencia de las pandillas
y con la policía. Pero con todo, la
gente de la iglesia lo siguió apoyando
y hoy, a la edad de 21 años, él
ama a Dios con todo su corazón. La
iglesia sabe que la mano de Dios está en
su vida. Hace poco, cuando se le preguntó a
Oscar qué significaba Jesús
para él, simplemente dijo: “Jesús
es mi Proveedor. Él me salvó de
la muerte y nos dio refugio a mí y
a mi familia.” Como otros que han aceptado
el evangelio, Oscar ha pasado de un refugio
público al refugio de los brazos de
un Dios amoroso. Esa noche en Madison Square
Garden el Señor nos dio la oportunidad
para revelar su amor a gente que sólo
había conocido sufrimiento y rechazo.
Quizás
usted se esté preguntando
cómo puede hacer que el evangelismo
por el coro sea parte del ministerio de su
iglesia.Desafortunadamente, no existe una
sola metodología general para el ministerio
evangelístico del coro que funcione
de la misma manera para toda iglesia. El
Tabernáculo de Brooklyn es una iglesia
en el corazón de la ciudad, que evangeliza
a las personas del corazón de la ciudad.
Quizás usted no tenga a su disposición
los locales que nosotros tenemos a la nuestra.
Pero, si Dios le ha puesto la carga de salir
de las paredes de su iglesia, mantenga en
mente los siguientes principios espirituales.
Nos han dado resultado a nosotros, y tengo
la confianza de que le darán resultado
a usted también.
Evangelizar
a su comunidad
Orar, orar, y volver a orar.
La oración es la parte más
importante del ministerio del coro. Cada
semana nos reunimos como coro para buscar
del Señor y presentar a Él
nuestros corazones. Pedimos a Dios que nos
use para que la gente pueda ser salva por
medio de su poder. A medida que hacemos esto, Él
sigue abriendo puertas de oportunidad.
Romanos
8:26 nos recuerda que no sabemos cómo
hemos de orar como conviene, pero que Dios
nos ha dado su Santo Espíritu
para ayudarnos en nuestras debilidades. Jamás
se debe menospreciar el privilegio de inquirir
de Dios, orar y buscar su rostro en toda
situación. La oración puede
llevarlo a usted y a su coro a la perfecta
voluntad de Dios. Nosotros oramos, no porque
Dios no sabe cuáles son nuestras necesidades,
sino porque Él sabe y puede dirigirnos
como conviene. 1 Juan 5:14,15 declara: “Y
esta es la confianza que tenemos en él,
que si pedimos alguna cosa conforme a su
voluntad, él nos oye. Y si sabemos
que nos oye en cualquiera cosa que pidamos,
sabemos que tenemos las peticiones que le
hayamos hecho.” Cuando usted ora, Dios
promete dirigirlo. Por lo tanto, la oración
es vital.
Poner atención a la dirección
de Dios.
Uno de los beneficios de ser hijo de Dios
es ser dirigido por el Señor. La Biblia
dice que “todos los que son guiados
por el Espíritu de Dios, éstos
son hijos de Dios” (Romanos 8:14).
Jesús claramente se reveló a
sí mismo como el Buen Pastor (Juan
10:3,4). Cuando usted ora, usted está buscando
la ayuda de Dios, y Dios promete ayudarlo
(Isaías 30:19,21). Poner atención
a Dios lo hace depender de Él para
hacer lo que Él lo ha llamado a hacer.
Sin Él usted no puede hacer nada.
Ir por fe.
La fe del cristiano vence al mundo. Nosotros
creemos por fe, trabajamos por fe, proclamamos
el evangelio por fe, peleamos la buena batalla
de la fe, y ponemos en alto el escudo de
la fe. Obtenemos toda promesa que Dios nos
ha dado por fe, y dondequiera que Dios nos
manda, vamos por fe. Esta fe no es un asentimiento
mental ni un razonamiento de la mente. Nuestra
fe está enraizada en una persona,
en Jesucristo, y en su soberano poder para
hacer cosas más allá de todo
lo que podamos imaginarnos. Hebreos 11:6
nos dice que sin fe es imposible agradar
a Dios.
Conclusión
A pesar de las increíbles puertas
que se le han abierto al Coro del Tabernáculo
de Brooklyn, el Señor jamás
me ha permitido olvidar lo que aprendí en
los comienzos de nuestro ministerio. Esas
primeras reuniones en Teen Challenge me recuerdan
lo que Dios puede hacer cuando nuestros corazones
son sinceros y cuando nos interesamos sólo
con darle gloria a Él. Los jóvenes
de Teen Challenge eran todo menos cantantes
pulidos. Si el poder de Dios hubiera dependido
de la calidad de sus voces, estoy muy segura
de que nada hubiera sucedido en esas reuniones.
Pero sucedieron cosas grandes. Como resultado,
yo sé que si nuestros corazones no
son puros, si no dependemos totalmente de
Dios, nuestras labores serán en vano,
aunque se nos invite a cantar en los escenarios
de los salones de concierto más famosos
del mundo.
El error más grande que
se presenta a cualquier coro es entregarse
a la tentación
de presentar un espectáculo, de ofrecer
un buena presentación en vez de ministrar.
Cuando el principal propósito de su
coro es entretener, se pierden las oportunidades
espirituales. Si usted quiere ver a Dios
tocar a los perdidos por medio de su música
y su predicación, debe continuamente
buscar de Él. De otra manera, usted
simplemente estará presentando un
evento más en la comunidad. La gente
quizás se entretenga, pero su vida
no cambiará.
Los coros pueden ministrar
en una variedad de locales fuera de la iglesia – en
las esquinas de las calles, en las cárceles,
en las escuelas, o en salones de concierto.
La verdadera pregunta no es ¿dónde
ministrar?, sino ¿quién irá? Los que dicen que sí a la invitación
de Dios encontrarán satisfacción
en hacer la voluntad de Dios. “Mi comida” dijo
Jesús, “es que haga la voluntad
del que me envió, y que acabe su obra. ¿No
decís vosotros: Aún faltan
cuatro meses para que llegue la siega? He
aquí os digo: Alzad vuestros ojos
y mirad los campos, porque ya están
blancos para la siega” (Juan 4:34,35).
Ya sea que usted es director de coro, miembro
del coro, pastor, o laico, su ministerio
se desenvolverá a medida que permita
ser vaciado del interés propio y ser
llenado con el amor de Jesucristo. Mi oración
es que Dios siga ayudándonos a todos
a ver con sus ojos y no con los nuestros,
porque ahora mismo, los campos están
verdaderamente blancos. Que jamás
lo limitemos en la forma en que Él
nos puede usar en esa cosecha.
Carol Cymbala
dirige el Coro del Tabernáculo
de Brooklyn y está casada con
Jim Cymbala, pastor del Tabernáculo
de Brooklyn, Brooklyn, Nueva York.