CD [Disco Compacto] de
Advance/Pulpit
Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas
Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros.
Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit casi 40 años de información,
inspiración, ayudas, e historia está disponible para usted en CD separados.
En inglés solamente.
Cinco cosas que los
pastores pueden hacer para evitar las infecciones
entre el personal
La iglesia es un centro de sanidad y recuperación.
Sin embargo, las infecciones entre los asociados
del personal pueden amenazar la vitalidad de
la congregación y su habilidad para
funcionar como el cuerpo de Cristo en el mundo.
La
enfermedad entre el personal de la iglesia
puede ser un desorden fatal. Detectarla y tratarla
a tiempo puede mantener las relaciones entre
el personal vivas y saludables. He aquí cinco
cosas que los pastores pueden hacer para evitar
las infecciones entre el personal:
1. Hacer un completo examen físico
de la pesonalidad durante el proceso de entrevistar
al candidato. Use un inventario de personalidad
que analice los estilos de trabajo y que pronostique
las áreas predecibles de conflicto (v.g.,
Myers-Briggs, Taylor-Johnson, etc.). La sombra
que envuelve a las buenas intenciones será más
fácil de detectar, permitiéndole
no considerar más a esta persona en
la fase de candidato. O, si usted desea contratar
a esta persona, podría determinar qué terapia
ocupacional es necesario poner en marcha desde
el principio del ministerio del nuevo empleado.
2.
Practicar la salud preventiva el exigir un
preciso regimen diario. La descripción
del trabajo del asociado debe ser más
detallada de lo que parezca necesario. Las
expectaciones que no se comunican generalmente
se traducen en desempeño no aceptable.
Cuando yo entrevisto a los miembros del personal,
me aseguro que las descripciones incluyen procedimientos
de la oficina, mínimos de tiempo semanales,
expectaciones para el fin de semana y las noches,
y una esctructura de responsabilidad. Las exigencias
de una descripción del trabajo pueden
ser relajadas cuando se haya ganado la confianza.
Saber qué es lo que se espera también
alivia a los empleados de la ansiedad de preguntarse
si están haciendo muy poco o demasiado.
3.
Hacer frecuentes visitas a la oficina y a la
casa. Pase por la oficina o por la casa
del nuevo empleado para hacer visitas frecuentes.
Estas visitas establecen una relación
natural que permite tener discusiones cara
a cara y reduce el riesgo de ser rechazado.
Los chequeos semanales del personal son de
rigor para mantener un latido común
del corazón, evaluar y planificar, y
orar juntos.
4. Revise con frecuencia la presión
sanguínea. No se puede permitir que
escalen el enojo y el resentimiento no expresados.
Mantenga el ojo puesto en lo que siente hacia
sus compañeros de trabajo. Si detecta
una distancia no característica entre
otro empleado y usted, ¿será posible
que él o ella haya mal entendido algo
que usted dijo o hizo?
5. Dé por sentada
la salud a menos que haya justa causa para
preocuparse. No busque
continuamente problemas entre los empleados.
La mayoría de las personas quieren desempeñarse
lo mejor posible. Están motivadas por
las oportunidades para el éxito y la
afirmación.
—Greg Asimakoupoulos,
Naperville, Illinois. Adaptado de The Time
Crunch [La escasez del tiempo] (Multnomah)
por Greg Asimakoupoulos.