CD [Disco Compacto] de
Advance/Pulpit
Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas
Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros.
Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit casi 40 años de información,
inspiración, ayudas, e historia está disponible para usted en CD separados.
En inglés solamente.
Se ha llegado el momento de que los líderes de iglesias
consideren la compra de un defibrilador. Un defibrilador es un pequeño
aparato electrónico que usa choques eléctricos para
parar un ritmo cardiaco anormal conocido como fibrilación
ventricular, y restaurar el ritmo normal. La fibrilación
ventricular es con mucho la causa más común de arresto
cardiaco repentino. Sin defibrilación las personas que padecen
de fibrilación ventricular morirán en pocos minutos,
con frecuencia antes que llegue el personal auxiliar médico.
He aquí algunos consejos clave que usted debería considerar
al decidir si obtener o no un defibrilador para su iglesia:
Más de 300.000 norteamericanos mueren cada año
de arresto cardiaco. Cada 2 minutos, un individuo entra en arresto
cardiaco en Estados Unidos.
La probabilidad de poder volver a un ritmo cardiaco normal
disminuye el por 10 ciento cada minuto después de un
infarto cardiaco repentino. Después de 12 minutos, la
probabilidad de sobrevivir es 2–5 por ciento.
Aunque llamar al 911 es esencial en todos los casos de infarto
cardiaco repentino, hacer eso solamente quizás no sea
una respuesta adecuada. El tiempo promedio para que el personal
auxiliar médico responda es de 12 minutos. Recuerde,
la oportunidad de volver con éxito a un ritmo cardiaco
normal disminuye por aproximadamente 10 por ciento cada minuto
después de un infarto cardiaco repentino. Después
de 12 minutos, la posibilidad de salir con vida es 2–5
por ciento.
La vasta mayoría de los casos de arresto cardiaco se
debe a la fibrilación ventricular, para lo que el defibrilador
eléctrico es el único remedio. RCP (resucitación
cardio pulmonar) no es en sí suficiente para restaurar
un ritmo cardiaco normal en la víctima de fibrilación
ventricular.
Como un cuarto de todos los casos de infarto cardiaco ocurren
en lugares públicos, como aeropuertos, estadios, teatros,
e iglesias.
La población de Estados Unidos está envejeciendo.
En muchas iglesias la congregación se compone de personas
de más de 60 años de edad.
Los defibriladores han demostrado ser seguros y eficaces, aunque
cuando los usen las personas sin conocimientos médicos,
ya que los aparatos están diseñados para no administrar
un choque hasta después de haber analizado el ritmo cardiaco
de la víctima y determinar que es necesario aplicar un
choque eléctrico.
La Cruz Roja Americana, la Asociación Cardiaca Americana,
grupos loclaes de servicios médicos de emergencia, y
otras instituciones de salud y seguridad pública ofrecen
cursos en la preparación en el uso de defibriladores.
El precio y el peso de los defibriladores siguen bajando. Hoy
se pueden conseguir unidades de menos de 5 libras y pueden costar
de $2.000 a $3.000. Los defibriladoress modernos también
son fácil de operar. Muchos tienen mandatos audibles
para guiar a los que los usan.
Cada estado ha promulgado una ley que ofrece inmunidad limitada
contra la responsabilidad civil por el uso de un defibrilador.
La mayoría de estas leyes protege a las personas que
han recibido preparación en el uso de defibrilidadores,
aunque no tengan ninguna preparación médica formal.
Algunos tribunales han declarado responsable a las organizaciones
por la muerte de un parroquiano o cliente por no haber tenido
un defibrilador. La Asociación Cardiaca Americana ha
notado que “a medida que aumenta el conocimiento sobre
la nueva generación de defibriladores, las compañías
y organizaciones podrían verse ante mayor amenaza de
responsabilidad civil si no están debidamente preparadas
para responder a tiempo a una emergencia cardiaca.”
Richard R. Hammar, J.D., LL.M., CPA,
es abogado y notario público. Funge como asesor legal
para el Concilio General de Las Asambleas de Dios. Este artículo
es un extracto de un informe especial sobre el uso de defibriladores
en las iglesias. Copyright 2003. Church Law & Tax Report.
Usado con permiso. Este informe está disponible en
Christian Ministry Resources al llamar al teléfono
800-222-1840.