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¿Puede ser la desobediencia civil justificada?

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Las manifestaciones de protestas por los cristianos contra los malos morales han sido vigorosas y vociferantes en los últimos años. En Atlanta, Georgia y New Orleans, Louisiana, equipos de Operation Rescue [Operación Rescate] rodearon las clínicas donde se practican el aborto. Los cristianos en contra de la guerra marcharon con otros activistas en Congress Avenue para participar en una manifestación enfrente del Capitolio. Enfrente del palacio de justicia en Alabama, los cristianos predicaban y oraban (y a veces peleaban) en contra de la eliminación del monumento de los Diez Mandamientos. Se han formado piquetes en las películas que muestran una imagen poco halagüeña de Jesús. Líderes denominacionales llamaron por un boicoteo de Disney World porque la compañía afirmaba el estilo de vida homosexual y producía películas indecentes.

Han surgido preguntas válidas de estos actos muy publicados. ¿Qué es la reacción apropiada de los cristianos ante los malos sociales? Si la moda cultural esté en contra de los valores cristianos, ¿cómo deben oponerse los cristianos? ¿Puede ser la desobediencia civil justificada?

Estos asuntos en particular no son el dilema. Cristianos sinceros difieren en su entendimiento de estos asuntos. La sinceridad de los que se oponen no es la pregunta. Ciertamente se admiran a los hombres y mujeres que están dispuestos a sufrir burla y encarcelamiento por sus convicciones morales.

La pregunta, sin embargo, se trata de la estrategia - ¿cómo responder a los malos sociales? ¿Debemos proclamar nuestras objeciones en una sociedad que no comparte nuestros valores?

Las personas en una democracia pluralista escribirán libros, producirán películas, y promulgarán leyes que ofrenden los valores morales cristianos. Como ciudadanos podemos protestar de muchas maneras: conversaciones privadas y públicas, escribiendo cartas, comunicando con los oficiales, piquetas, boicoteos, y aun la desobediencia civil. Con tantas opciones, ¿cómo puede un cristiano determinar cuál es aceptable y cuál es mejor?

Los cristianos sabios se harán preguntas vitales antes de participar en una manifestación de protesta:1
  • ¿Qué tan serio es el asunto? ¿Es el problema una amenaza inmediata?
  • ¿Qué tan razonables y claras son las metas de la protesta? ¿Es el propósito de la acción informar al público? ¿cambiar leyes? o ¿presionar a los grupos ofensivos?
  • ¿Será eficaz la protesta y cuáles efectos secundarios tendrá?
  • ¿Cuáles serán las consecuencias de largo plazo?

Terry Muck pregunta, "¿Cómo afectará la percepción pública lo que estamos haciendo por medio de las manifestaciones de protesta? ¿Envenenará las percepciones que la gente tiene de los cristianos al punto que la causa de Cristo sea perjudicado?"

Más allá de estos asuntos prácticos acerca de la sabiduría de las manifestaciones de protesta, hay uno aun más importante. ¿Puede ser justificada la desobediencia civil para los cristianos? ¿Qué nos enseña la Biblia acerca de este asunto?

Cuando Pablo enseñó a los creyentes de Roma que obedecieran al gobierno (Romanos 13:1), él estaba refiriéndose a un sistema totalitario gobernado por tiranos. Sin embargo, el apóstol animaba la "sumisión" a esta autoridad ordenada por Dios para la humanidad.

Al mismo tiempo la Biblia loa a las personas que no eran sumisas. Rahab (Josué 6), las parteras de las hebreas (Éxodo 1), Sadrac, Mesac, Abed-nego, y Daniel (Daniel 3 y 6), y Pedro y Juan (Hechos 4 a 5) se oponían a la autoridad del gobierno.

¿Cómo podemos interpretar correctamente esta aparente contradicción? La Escritura enseña que Dios instituyó el gobierno para el bien de la humanidad - para mantener orden social, castigar el mal, y proveer servicios para los ciudadanos (Romanos 13:1-7). El creyente debe ser un ciudadano de apoyo (Mateo 22:21).

Sin embargo, si el gobierno requiera la obediencia a una ley que está en oposición de la ley más suprema de Dios, puede ser la voluntad de Dios que los cristianos se resistan. Rosa Parks rehusó obedecer una ley que requería que los Afro-Americanos se sentaran hasta el fondo de los autobuses públicos. Martin Luther King, Jr., fue encarcelado muchas veces simplemente por entrar en áreas públicas reservadas "Solamente para Blancos" o por marchar pacíficamente en protesta a estas leyes.

El criterio para la justificación de la desobediencia civil por los cristianos ha incluido tradicionalmente:2
  • La ley que se resiste es claramente injusta y en contra de la voluntad de Dios.
  • Los medios legales para cambiar la injusticia han sido agotados.
  • La acción de desobediencia civil es pública.
  • La probabilidad del éxito.
  • Los participantes deben aceptar por voluntad propia el castigo de desobedecer la ley.

Los cristianos involucrados en el movimiento de derechos civiles en los 1960 creían que las leyes injustas discriminaban a los Afro-Americanos y que los medios legítimos para cambiar la ley habían sido agotados. Para aumentar el conocimiento público de la discriminación racial y para apresurar a los gobernantes a cambiar estas leyes, los ciudadanos desobedecían estas leyes. Pero fije, King siempre aconsejaba a sus seguidores a que fueran pacíficos y pasivos, sometiéndose a las autoridades y pagando las consecuencias legales de haber desobedecido estas leyes.

Por el otro lado, los que están involucrados en la oposición al aborto y cierre de las clínicas de aborto fallan en estos criterios en varios puntos. Primero, no hay una ley civil que prohíbe ni requiere el aborto. La ley que desobedecen los que protestan las clínicas de aborto (por la cual están encarcelados) es una ley que cerciora el acceso libre a los negocios. Segundo, otros medios para cambiar las leyes de aborto no han sido agotados.

Además, las oposiciones a veces al aborto son clandestinas - los adversarios han bombardeado las clínicas y atacado al personal en secreto. ¿Resultarán exitosas sus acciones? Quizás la clínica tendrá que cerrar inmediatamente, pero el éxito de largo plazo es otro asunto. Para muchos que observan, el éxito parece dudoso debido a las metas confusas - cambiando leyes, rescatando a los bebés, educando a las madres, desanimando a los médicos y enfermeras que participan en el aborto, y cerrando las clínicas.

Un cristiano siempre tiene que trabajar para la justicia y moralidad civil, y en algunos casos esto puede incluir las manifestaciones de protesta públicas o aun la desobediencia civil. Pero en cualquier circunstancia, la desobediencia civil es una excepción a las normas de la obediencia al gobierno. Cualquier protesta organizada debe ser evaluada cuidadosa y cautelosamente en la luz de los principios cristianos. En las palabras de Jesús, los cristianos tienen que ser "prudentes como serpientes, y sencillos como palomas" (Mateo 10:16).

—Joe E. Trull, Wimberly, Texas

Notas

  1. Terry Muck, “Holy Indignation,” Christianity Today, 21 October 1988, 14,15.
  2. Stephan Charles Mott, Biblical Ethics and Social Change (New York: Oxford University Press, 1982), 161–64.