CD [Disco Compacto] de
Advance/Pulpit
Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas
Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros.
Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit casi 40 años de información,
inspiración, ayudas, e historia está disponible para usted en CD separados.
En inglés solamente.
(Incluye obligaciones básicas para todos los ministros)
PreÁmbulo
Como ministro de Jesucristo, llamado por Dios para proclamar el evangelio y dotado por el Espíritu para pastorear la iglesia, yo me dedico a conducir mi ministerio según las normas y principios éticos expresados en este código de moralidad, para que mi ministerio sea aceptable ante Dios, mi servicio beneficial a la comunidad cristiana, y mi vida un testimonio al mundo.
Responsabilidades a mÍ mismo
Mantendré la salud física y emocional por medio del ejercicio regular, buena alimentación, y el cuidado apropiado del cuerpo.
Creceré en mi vida espiritual por medio de un tiempo regular de oración, lectura de la Escritura, y meditación.
Seguiré creciendo intelectualmente por medio del estudio personal, lectura comprensiva, y asistiendo conferencias que se tratan del crecimiento.
Administraré fielmente mi tiempo al balancear apropiadamente las obligaciones personales, tareas de la iglesia, y responsabilidades familiares, y al guardar un día de reposo cada semana y las vacaciones anuales.
Seré honesto y responsable con mis finanzas al pagar a tiempo todas mis deudas, nunca buscando las gratitudes o privilegios especiales, dando generosamente a causas loables, y viviendo un estilo de vida cristiano.
Hablaré la verdad, nunca plagiando la obra de otro, exagerando los hechos, mal usando las experiencias personales, o chismorreando.
Intentaré ser como Cristo en mi actitud y acción hacia cada persona no importando la raza, clase social, creencias religiosas, o posición de influencia en la iglesia y comunidad.
Responsabilidades con la familia
Seré justo a cada miembro de la familia, dando a cada uno el tiempo, amor, y consideración que necesitan.
Comprenderé el papel único de mi cónyuge, reconociendo que su responsabilidad primordial es a nuestro matrimonio y la educación de los hijos y la responsabilidad secundaria es a la obra en la iglesia y la ayuda al pastor.
Reconoceré que mis hijos son un regalo de Dios y buscaré satisfacer sus necesidades individuales sin imponerles expectaciones indebidas.
Responsabilidades con la congregaciÓn
Buscaré ser un siervo-ministro de la iglesia al seguir el ejemplo de Cristo en fe, amor, sabiduría, valentía, e integridad.
Cumpliré fielmente con mi tiempo y energía como pastor, maestro, predicador, y administrador por medio de hábitos apropiados de trabajo y un horario razonable.
En las tareas administrativas y pastorales, seré imparcial y justo a todos los miembros.
En mis responsabilidades de predicación, invertiré el tiempo adecuado para la oración y preparación para que mis presentaciones sean bíblicas, teológicamente correctas, y claramente comunicadas.
En la consejería pastoral, mantendré una confidencialidad estricta, con la excepción de los casos cuando la revelación sea necesaria para prevenir el daño a las personas y/o es requerida por ley.
En mis responsabilidades evangelísticas, guiaré a las personas a la salvación y membresía en la iglesia sin manipular los conversos, evangelizar a los miembros de otras iglesias, o degradar las otras creencias religiosas.
En las visitaciones y consejería, nunca estaré solo con una persona del sexo opuesto a menos que esté presente otro miembro de la iglesia.
No cobraré a los miembros de la iglesia para la administración de bodas o funerales; para los que no son miembros, estableceré una política basada en las oportunidades ministeriales, restricciones de tiempo, y creencias teológicas.
Como un ministro de tiempo completo, no aceptaré un trabajo remunerativo sin el común acuerdo de la iglesia.
Al salir de la congregación, intentaré reesforzar la iglesia en escoger el momento apropiado, la afirmación verbal, y una conclusión apropiada de mi ministerio.
Responsabilidades con mis colegas
Procuraré relacionarme con todos los ministros, especialmente con los que sirven en mi iglesia, como compañeros en la obra de Dios, respetando su ministerio y colaborando juntos.
Serviré a mis colegas en el ministerio y sus familias con consejos, apoyo, y ayuda personal.
No trataré a los otros ministros como competencia para poder ganar una iglesia, recibir un honor, o lograr el éxito estadístico.
No hablaré despectivamente de la persona o obra de otro ministro, especialmente mi predecesor o sucesor.
Mejoraré el ministerio de mi sucesor al rehusar meterme de cualquier forma en la iglesia que antes servía.
Regresaré a una iglesia donde antes servía para servicios profesionales, tales como bodas y funerales, solamente cuando el pastor actual me invite.
Trataré con respeto y cortesía a cualquier predecesor que regrese a mi iglesia.
Trataré con amabilidad y respeto a todos los ministros retirados, y al retirarme, apoyaré y amaré a mi pastor.
Seré honesto y amable en mis recomendaciones de otros ministros a posiciones de la iglesia y otras investigaciones.
Al estar consciente de un mal comportamiento serio por otro ministro, me comunicaré con las autoridades responsables de la iglesia de ese ministro y informarlas del incidente.
Responsabilidades con la comunidad
Consideraré que mi responsabilidad primordial es ser pastor de mi congregación y nunca descuidaré las tareas ministeriales para poder servir en la comunidad.
Aceptaré responsabilidades razonables en el servicio de la comunidad, reconociendo que el ministro tiene un ministerio público.
Apoyaré la moralidad pública en la comunidad por medio del responsable testimonio profético y la acción social.
Obedeceré las leyes del gobierno a menos que requieran la desobediencia a la ley de Dios.
Seré un buen ciudadano cristiano sin participar en la política partidaria o actividades políticas que no son éticas, bíblicas, ni sabias.
Responsabilidades con mi denominaciÓn
Procuraré amar, apoyar, y colaborar con la comunidad de fe a la cual pertenezco, reconociendo que estoy en deuda con la denominación por sus contribuciones a mi vida, ministerio, e iglesia.
Trabajaré a mejorar mi denominación en sus esfuerzos de ampliar y extender el reino de Dios.
El cÓdigo del ministro asistente2 (
Ministro de educaciÓn/mÚsica/jÓvenes/etc. )
Apoyaré y seré leal al pastor principal, o si no puedo, buscaré otro lugar de servicio.
Apoyaré y seré leal a los otros miembros del equipo pastoral, nunca criticándolos o socavando su ministerio.
Reconoceré mi papel y responsabilidad como parte del equipo pastoral y no me sentiré amenazado ni en competencia con otros ministros de la iglesia.
Edificaré buenas relaciones con otros ministros que trabajan en el mismo tipo de ministerio que yo (educación, música, jóvenes, etc).
Si sea soltero, seré discreto en mis noviazgos, especialmente en relaciones con un miembro de mi congregación.
CÓdigo de consejerÍa pastoral
Tendré un pastor / consejero a quien me puedo dirigir para la consejería y consejos.
Estaré consciente de mis propias necesidades y vulnerabilidades, nunca tratando de satisfacer mis necesidades personales por medio de los que estoy aconsejando.
Reconoceré el poder que tengo sobre los que aconsejo y nunca tomaré provecho de sus vulnerabilidades por medio de la explotación o manipulación.
Nunca tendré una relación sexual o romántica con un cliente ni participaré en ninguna forma de contacto erótico o romántico.
Demostraré aceptación y amor incondicional hacia todos los que aconsejo, sin reparar en sus normas, creencias, actitudes, o acciones.
Si yo soy incapaz de ayudar a un cliente, lo mandaré a otro profesional que puede proveer la terapia apropiada.
Mantendré buenas relaciones con otros consejeros y terapeutas, informándolos y consultando con ellos acerca de preocupaciones mutuas.
Guardaré en confidencia todos los asuntos discutidos en las sesiones de consejería a menos que la información revele algo peligroso para el cliente o otra persona o si la ley requiere su revelación.
Ofreceré mi ayuda y servicio a otros ministros y sus familias cuando sea necesario.
Apoyaré y contribuiré al ministerio de mi iglesia por medio de la consejería personal, seminarios, conferencias, talleres, y terapia en grupo.
Apoyaré la política y creencias de mi iglesia sin imponerlas excesivamente a los que aconsejo.
Notas
Esta muestra de un código es un ejemplo general de numerosos códigos ministeriales, y ha sido editado para incluir los puntos más significantes, tanto principios como normas específicas, de cada categoría. Para escribir un código, un ministro debe evaluar las obligaciones de su propio ministerio en la luz de la discusión del texto, y entonces utilizar esta muestra como posibles declaraciones generales para un código de moralidad ministerial personal.
La "muestra de un código" para los ministros asistentes y otros incluirá solamente estas obligaciones, además del Código para el pastor, que se aplican únicamente a cada papel especial del ministro.