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Silencio. No por una hora, un día, una semana, un mes, un año, ni una generación - pero silencio que duró a través de las generaciones. Dios, que antes hablaba a los padres en diferentes tiempos y en diferentes maneras, ya no hablaba. Después de la muerte de los profetas Hageo, Zacarías, y Malaquías, Dios quitó su Espíritu Santo de entre su pueblo, y Israel se quedó sin profecía.
Dios era silencioso. Pero había rumores que el joven Juan ben Zacarías iba a romper el silencio. Él había pasado los últimos años en el desierto de Judea - un buen lugar para escuchar a Dios. Después Juan salió del desierto y llegó al Río Jordán, y día tras día empezó a llorar a Dios: "Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento... Todo árbol que no da buen fruto se corta y se echa en el fuego... El que tiene dos túnicas, dé al que no tiene; y el que tiene qué comer, haga lo mismo" (Lucas 3:8,9,11). 1
El hijo de Zacarías tiene que ser el profeta del cual habló Isaías cuando escribió, "Voz que clama en el desierto: Preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad a nuestro Dios" (Isaías 40:3).
Después de estas generaciones de silencio, Dios empieza a hablar otra vez a Israel. Estas son buenas nuevas. Un día, un informe dramático llega del Jordán. Mientras Juan estaba bautizando, Josué ben José de Nazaret llegó a ser bautizado. Mientras estaba orando, cosas extrañas sucedieron. Las nubes abrieron y algunas personas alrededor escucharon una voz del cielo decir, "Tú eres mi Hijo amado" (Lucas 3:22). Entonces el Espíritu de Dios descendió sobre Él. Algunos dicen que la voz del cielo era solamente truenos y que la presencia del Espíritu era simplemente una paloma. Pero Juan sabía lo que estaba sucediendo y él no aceptó sus explicaciones naturales. ¿Podría ser que el primo de Juan, Josué ben José - este Jesús de Nazaret - era el ungido del Señor, el Cristo?
Preguntas y Respuestas sobre el Espíritu Santo
¿Tiene el libro de los Hechos el propósito de ser historia o teología? y ¿se puede basar la doctrina en algo menos que declaraciones definitivas?
La misma Biblia responde a esta pregunta. El Espíritu Santo inspiró a Pablo a escribir, "la Escritura es inspirada por Dios, y útil para enseñar" (2 Timoteo 3:16). Otra vez Pablo escribió, "Porque las cosas que se escribieron antes, para nuestra enseñanza se escribieron" (Romanos 15:4). Después de contar de cosas que sucedieron a los israelitas en el Antiguo Testamento, Pablo dice, "Y estas cosas les acontecieron como ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros, a quienes han alcanzado los fines de los siglos" (1 Corintios 10:11).
Aunque la doctrina no debe estar basada en fragmentos aislados de la Escritura, puede estar basada en verdades sustanciales e implicadas. La doctrina de la Trinidad no está basada en declaraciones definitivas, sino en una comparación de pasajes de la Escritura que están relacionados con la deidad de Dios. Como la doctrina de la Trinidad, la doctrina de las lenguas como evidencia del bautismo en el Espíritu Santo está basada en porciones substanciales de la Escritura que están relacionadas con este tema. Es evidente que Pedro y los líderes de la iglesia en Jerusalén establecían doctrinas basadas en experiencias repetidas con el Espíritu que se entendían como el cumplimiento de la profecía del Antiguo Testamento. Reconocían las lenguas como evidencia de las personas siendo llenadas con el Espíritu (Hechos 10,11). La importancia del texto bíblico, tanto en cantidad como en frecuencia, provee una base sólida para la formulación doctrinal.
Los escritos de Lucas (Lucas y Hechos) claramente presentan más que una historia. Aunque Lucas describe su evangelio como una "historia" o relato (griego diegesis - Lucas 1:1) escrito con "diligencia" y "por orden" (1:3), la manera en que él seleccionaba los puntos para incluir y sus comentarios editoriales y narrativos revelan un autor con un deseo de promover la causa de Cristo. Lucas era claramente un cristiano. De hecho, hoy en día hay un consenso abrumador entre los eruditos del Nuevo Testamento que Lucas era un teólogo, no solamente un historiador. Para los que están interesados en aprender más acerca de Lucas y Hechos como relatos históricos inspirados que también enseñan teología, recomendamos Charismatic Theology of St. Luke por Roger Stronstad (Hendrickson, 1984).
[Tomado de la oficial declaración de creencias del Concilio General de las Asambleas de Dios sobre el bautismo en el Espíritu Santo.]
Juan dice muy poco acerca de su primo de Nazaret. Una vez Juan hizo lo que los profetas mejores hacen - él profetizó. "Respondió Juan, diciendo a todos: Yo a la verdad os bautizo en agua; pero viene uno más poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; él os bautizará en Espíritu Santo y fuego" (Lucas 3:16). Esta palabra es una revelación del Señor.
El ungido del Señor también será el que bautiza el Señor. Aquel que primero fue ungido por el Espíritu Santo después bautizará a sus seguidores con el Espíritu Santo y fuego. Ningún profeta había hecho un anuncio como éste. Era reservado para que Juan, el primer profeta del Nuevo Testamento, lo revelara. Uno de los más grandes legados de Juan era su revelación profética que el Cristo bautizaría con el Espíritu Santo y fuego.
Después de su bautismo por Juan, Jesús empieza su ministerio ungido por el Espíritu, lleno del Espíritu, guiado por el Espíritu, y apoderado por el Espíritu (Lucas 3:22; 4:1,14,18). Enseña en sinagogas, echa fuera demonios, y sana a los enfermos en los pueblos y villas alrededor de Galilea. Pero Él no bautizó con el Espíritu Santo y fuego. Perplejo, y quizás lleno de sentimientos de consternación y traición, Juan manda mensajeros a Jesús. Preguntaron a Jesús: "¿Eres tú el que había de venir, o esperaremos a otro?" Jesús afirma que Él está haciendo la obra de Dios: "los ciegos ven, los cojos andan, los leprosos son limpiados... y a los pobres es anunciado el evangelio" (Lucas 7:19,22). Juan ni sabe ni entiende que el bautismo mesiánico del Espíritu que él anunció se llevará a cabo, no por el Mesías en la tierra, sino por el Mesías en el cielo.
EL RELATO DE LUCAS DEL BAUTISMO DEL ESPÍRITU SANTO EN HECHOS
Lucas relata tres episodios explícitos en donde Jesús llevó a cabo las profecías de Juan que el Mesías bautizaría en el Espíritu Santo. En el Día de Pentecostés después de la resurrección de Cristo - por la primera vez en la historia humana - Jesús bautizó a sus seguidores con el Espíritu Santo (Hechos 2:1-4). Varios años después, Jesús bautizó a una familia gentil en Cesarea en el Espíritu Santo (Hechos 10:1 a 11:18). Finalmente, en Efeso, Él bautizó aproximadamente a 12 discípulos en el Espíritu Santo (Hechos 19:1-7). En cada caso, los que estaban bautizados en el Espíritu Santo hablaron en lenguas y profetizaron. 2
PROMESA: LOS DISCÍPULOS SERÁN BAUTIZADOS EN EL ESPÍRITU SANTO (HECHOS 1:4,5).
Antes del Día de Pentecostés, Jesús dijo a sus discípulos que esperaran la promesa del Padre, "la cual, les dijo, oísteis de mí. Porque Juan ciertamente bautizó con agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días" (Hechos 1:4,5). Para poder entender totalmente el anuncio de Jesús a sus discípulos acerca del bautismo en el Espíritu Santo necesitamos recordar que Hechos 1:4,5, es la quinta vez registrada que Jesús prometió el Espíritu Santo.
A través de su ministerio Jesús prometió: 1) que el Padre "dará el Espíritu Santo a los que se lo pidan," que es oración (Lucas 11:13); 2) el Espíritu Santo hablará en su defensa enfrente de "las sinagogas, y ante los magistrados y las autoridades," (Lucas 12:11,12); 3) el Espíritu Santo (implicado) les dará "palabra y sabiduría, la cual no podrán resistir ni contradecir todos los que se opongan" (Lucas 21:14,15). Después de la Resurrección, cuando la partida de Jesús era inminente, y la capacitación / preparación de los discípulos era urgente, Jesús prometió 4) que los discípulos serían "investidos de poder desde lo alto" (Lucas 24:49); y, 5) los discípulos serían bautizados "con el Espíritu Santo" (Hechos 1:5). La sexta vez que Jesús menciona el bautismo Él explica su propósito. Ellos recibirán "poder, cuando haya venido sobre [ellos] el Espíritu Santo" (Hechos 1:8).
Jesús cumple esta profecía en el Día de Pentecostés cuando trasfirió el Espíritu Santo de sí mismo a sus discípulos. Esto sucedió cuando, como Lucas registra, los discípulos "fueron todos llenos del Espíritu Santo, y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen" (Hechos 2:4).
Este derramo del Espíritu Santo en el Día de Pentecostés repite la transferencia del Espíritu de Moisés a los 70 ancianos (Números 11:25), pero también cumplió el gran deseo de Moisés que "todo el pueblo de Jehová fuese profeta, y que Jehová pusiera su espíritu sobre ellos" (Números 11:29).
En su sermón, Pedro informa a la multitud de adoradores devotos que lo que están observando es la transferencia del Espíritu de Jesús a sus discípulos (Hechos 2:33). Para la multitud asombrada y desconcertada (Hechos 2:5-13), Pedro explica que esto es el cumplimiento de la profecía de Joel (Joel 2:28-32; Hechos 2:14-21).
En cuanto a la profecía de Joel, ¿qué profetizó acerca del don del Espíritu? En la aplicación de Pedro de la profecía de Joel, él señala varias cosas de este derramo del Espíritu Santo: 1) es el derramo de los últimos días / escatológico del Espíritu Santo; 2) es el don de la profecía; 3 3) es universal - no hay barreras de edad, sexo, o posición económica; y, 4) es probado por señales, una de las principales siendo el hablar en lenguas. Pedro no solamente explica el derramo de este Espíritu escatológico de profecía - que es el mismo derramo del cual anunció Juan el Bautista, que su sucesor, el Mesías, bautizará en el Espíritu Santo (Lucas 3:16) - pero también él ofrece el mismo don del Espíritu Santo a los que escuchan (Hechos 2:39). Ellos, también, serán bautizados en el Espíritu Santo (Hechos 1:4,5) y experimentarán la señal de hablar en otras lenguas según el Espíritu les da que hablen (Hechos 2:4,19,33).
Hay una diferencia en el anuncio de Jesús que bautizará en el Espíritu Santo y el anuncio de Juan. Esta diferencia está señalada por el hecho de que Jesús quita las palabras "y fuego." Juan anuncia que el Mesías bautizaría "con el Espíritu Santo y fuego" (Lucas 3:16). Al omitir estas palabras, Jesús indica que el bautismo en el Espíritu Santo es una bendición, no un juicio. Esto está confirmado por el tono o humor de Hechos. El bautismo en el Espíritu Santo se trata de epifanía / salvación (Hechos 2:20,21), tiempos de refrigerio (Hechos 3:19), y bendiciones (Hechos 3:25,26).
De la misma manera que la misión de Jesús se inaugura cuando el Espíritu lo unge, el testimonio al mundo se inaugura cuando Jesús los bautiza en el Espíritu Santo. Claramente, el bautismo en el Espíritu para los discípulos es directamente equivalente al ungimiento del Espíritu de Jesús. Entonces, tanto el ungimiento del Espíritu como el bautismo del Espíritu son experiencias funcionalmente equivalentes. Es importante entender que los dos se tratan de misión, no de salvación ni juicio.
PATRÓN: LA CASA DE CORNELIO ES BAUTIZADA EN EL ESPÍRITU SANTO (HECHOS 10:1 A 11:18).
Después de que Pedro había hecho la obra de un profeta carismático en Lida y Jope (sanando a los enfermos y resucitando a los muertos), Dios dio a Pedro visiones paralelas y un mandato directamente del Espíritu para visitar a Cornelio, un centurión italiano en Casarea (Hechos 9:32 a 10:22). Lucas identifica las habilidades espirituales de Cornelio. Cornelio era 1) un hombre devoto; 2) temía a Dios; 3) daba limosnas; 4) un hombre de oración (Hechos 10:2); y 5) cuando Dios derrama su Espíritu sobre él, era creyente (Hechos 11:17). Mientras Pedro está contando a Cornelio la historia de Jesús, El que es ungido por el Espíritu, Cornelio y toda su casa son bautizados en el Espíritu Santo (Hechos 10:44-46).
La importancia de la estrategia narrativa de Lucas no puede ser exagerada. El relato de Lucas de Pedro y Cornelio - que empieza con la primera mención de Cornelio hasta la defensa de Pedro en Jerusalén (Hechos 10:1 a 11:18) - compete con el relato de Lucas acerca de Esteban (Hechos 6:8 a 7:60) como el más largo en Hechos. Además, junto con el relato pentecostal (Hechos 2:1-41), es el único relato de la actividad del Espíritu en Hechos que solamente contiene una explicación del don del Espíritu Santo (compare Hechos 11:15-17 con 2:14-21). Esta explicación explícitamente identifica la recepción de Cornelio del Espíritu Santo como el bautismo en el Espíritu Santo (Hechos 11:16).
El bautismo de Cornelio en el Espíritu Santo es la misma clase de experiencia que los discípulos tuvieron en el Día de Pentecostés cuando Jesús derramó su Espíritu sobre ellos (Hechos 2;17,18). Lucas informe que "el Espíritu Santo cayó sobre todos los que oían el discurso" (Hechos 10:44). Pedro y sus compañeros estaban asombrados porque "también sobre los gentiles se derramase el don del Espíritu Santo" (Hechos 10:45). Pedro y sus compañeros reconocen esto porque Cornelio y otros "hablaban en lenguas, y que magnificaban a Dios" (Hechos 10:46). Cuando Pedro los escucha hablando en lenguas - la misma señal que había sido evidencia en su propia recepción del Espíritu - él concluye que Cornelio había "recibido el Espíritu Santo también como nosotros" (Hechos 10:47).
Lucas cuenta la recepción de Cornelio del Espíritu Santo usando la misma terminología que usó en su narración del Día de Pentecostés. Estos términos comunes incluyen: 1) el don del Espíritu Santo (Hechos 10:45; 2:38); 2) el Espíritu siendo derramado (Hechos 10:45; 2:33); 3) hablar en lenguas (Hechos 10:46; 2:4); y 4) exaltando a Dios o hablando de las obras maravillosas de Dios (Hechos 10:46; 2:11). En vista de esta terminología común, es apropiado describir la recepción de Cornelio del Espíritu Santo como un Pentecostés gentil.
La explicación de Pedro de como el Espíritu "cayó" sobre Cornelio (Hechos 10:45), que él usa como parte de su defensa por ir con "hombres incircuncisos, y" por haber "comido con ellos" (Hechos 11:3), confirma lo que la terminología de Lucas implica. El derramo soberano del Espíritu sobre Cornelio y su casa los pone en la misma posición que los discípulos en el Día de Pentecostés.
Pedro informa a los cristianos judíos hostiles en Jerusalén: "Y cuando comencé a hablar [a Cornelio], cayó el Espíritu Santo sobre ellos también, como sobre nosotros al principio" (Hechos 11:15). Y después añade, "Entonces me acordé de lo dicho por el Señor, cuando dijo: Juan ciertamente bautizó en agua, mas vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo" (Hechos 11:16). Pedro termina diciendo, "Si Dios, pues, les concedió también el mismo don que a nosotros que hemos creído en el Señor Jesucristo" (Hechos 11:17). Entonces, Pedro afirma que Dios bautizó a Cornelio con el Espíritu Santo y, al identificarlo como el mismo don, él claramente muestra que Cornelio tenía el mismo Espíritu de profecía derramado sobre él que Pedro y los demás habían recibido en el Día de Pentecostés. Además, esta recepción del Espíritu Santo es afirmada por la misma señal - hablar en otras lenguas - que es una palabra o profecía dada por el Espíritu.
El informe de Lucas acerca de cómo Cornelio recibió el Espíritu Santo (Hechos 10:44-48) y su informe de la explicación de Pedro que Cornelio había sido bautizado con el Espíritu Santo (Hechos 11:15-17) dirige a la conclusión ineludible que Cornelio, como los discípulos, recibió el don del Espíritu Santo para la vocación profética. El anterior ungimiento de Jesús con el Espíritu (Lucas 3,4), el bautismo en el Espíritu de los discípulos (Hechos 2), y, el bautismo de Cornelio (Hechos 10), son todas experiencias equivalentes del Espíritu Santo. Las tres se tratan de misión. Ninguna se trata de salvación, y ninguna del juicio escatológico.
EJEMPLO CONFIRMATORIO: LOS DOCE EFESIOS RECIBEN EL ESPÍRITU SANTO (HECHOS 19:1-7)
Lucas explica lo que él describe de forma alterna como el derramo del Espíritu Santo (Hechos 2,10) y la recepción del Espíritu Santo (Hechos 8,10,19) usando una estrategia de narración cuidadosamente formada. En su narración de Pentecostés (Hechos 2), Lucas establece el paradigma de ser bautizado en el Espíritu Santo. Cuando informa del bautismo de Cornelio en el Espíritu Santo, él confirma el paradigma en mucha detalle al usar su terminología común de Pentecostés como una base y también al mencionar la explicación de Pedro con su enfoque en las similitudes de estos dos eventos del bautismo en el Espíritu. Finalmente, cuando Lucas informa que algunos discípulos en Efeso recibieron el Espíritu Santo, él provee otro ejemplo para confirmar su paradigma/patrón.
Pablo empieza su tercer viaje misionero regresando a Efeso. Él visita esta ciudad al final de su segunda viaje misionero y prometió, "volveré a vosotros, si Dios quiere" (Hechos 18:21). Cuando regresó a Efeso, encontró 12 discípulos y preguntó, "¿Recibisteis el Espíritu Santo cuando creísteis?" (Hechos 19:2). Cuando hablaron de su experiencia, Pablo explica que al ser bautizados en el bautismo de Juan ellos habían creído en Él que iba después de Juan, es decir, en Jesús (Hechos 19:3,4). Como ellos habían creído, de hecho, en Jesús, Pablo bautiza a estos discípulos "en el nombre del Señor Jesús" (Hechos 19:5). De la misma manera que Pedro y Juan habían puesto sus manos sobre los creyentes de Samaria (Hechos 8:17), Pablo puso sus manos sobre estos creyentes de Efeso y ellos "hablaban en lenguas, y profetizaban" (Hechos 19:6).
Este informe sobre los discípulos de Efeso y cómo recibieron el Espíritu Santo produce varias observaciones importantes. Primero, Lucas describe los doce efesios en terminología cristiana común - son discípulos y creyentes (Hechos 19:1,2). A pesar de los esfuerzos de algunos eruditos de vaciar estos términos de su significado normal, estos son cristianos en Efeso que recibieron el Espíritu Santo. Segundo, los discípulos de Efeso experimentaron el Espíritu Santo en la misma manera que los discípulos el Día de Pentecostés - hablaron en lenguas (compare Hechos 2:4) y profetizaron (compara Hechos 2:17,18). Aunque Lucas no usa la terminología de Juan y Jesús de "bautizados en el Espíritu Santo" (Lucas 3:16; Hechos 1:5, 11:16), la recepción del Espíritu Santo por los discípulos en Efeso es el mismo "bautismo en el Espíritu Santo" que las recepciones del Espíritu Santo por los discípulos en el Día de Pentecostés y por la casa de Cornelio (Hechos 2,10). Tercero, los discípulos en Efeso experimentaron la señal paradigmática de ser bautizados en el Espíritu Santo - hablando en otras lenguas (compare Hechos 2:4; 10:46) - que Lucas explícitamente identifica como profecía (Hechos 2:17,18; 19:6). La evidencia de Lucas es convincente. Según Pablo, quien ciertamente sabe de la función soteriológica del Espíritu Santo (por ejemplo, Romanos 8:9), los discípulos en Efeso recibieron el mismo don profético del Espíritu que Lucas también dice que los discípulos habían recibido desde el principio hasta el final de su narración.
REFLEXIONES HERMENÉUTICAS Y TEOLÓGICAS
¿Es posible ir más allá de la exposición de los datos de Lucas acerca del bautismo del Espíritu Santo? Tradicionalmente, los pentecostales han hecho esto utilizando una hermenéutica de afirmación. Pero también existen los que, desde el principio del movimiento pentecostal, han insistido que la experiencia pentecostal del siglo 21 no es apropiada. Usan una hermenéutica de negación para refutar las experiencias pentecostales actuales.
Declarada con varios niveles de sofisticación y usada en varias combinaciones, esta hermenéutica de negación incluye los principios siguientes: 1) las tres ocasiones del bautismo en el Espíritu Santo no son estadísticamente adecuadas para edificar una doctrina del bautismo en el Espíritu Santo; 2) los datos del bautismo en el Espíritu Santo son simplemente descriptivos, no didácticos; 3) no es la intención de Lucas establecer una doctrina sobre el bautismo en el Espíritu Santo; 4) los términos discípulos y creyentes usados para describir los que no han sido bautizados en el Espíritu Santo no pueden comunicar su significado usual de "cristianos" y; 5) esto es para la infancia de la iglesia y no para la iglesia contemporánea.4
Lucas enseña, sin embargo, una doctrina clara y distinta del Espíritu Santo. Usa una variedad de estratégicas narrativas, incluyendo, pero no limitado a las siguientes: 1) sus informes acerca del ungimiento / bautismo en el Espíritu son seguidos por informes con una explicación profética; 2) sus informes sobre las promesas de Jesús del Espíritu Santo son seguidos por ejemplos del cumplimiento de estas promesas; y 3) el narra las enseñanzas tanto de Jesús como de sus discípulos sobre el Espíritu Santo. Lo que sigue ilustra estas estrategias de enseñanza.
Episodios importantes del bautismo (ungimiento) en el Espíritu5
Patrón: informe
Jesús
Discípulos/Pentecostés
Cornelio
El Espíritu Santo descendió sobre Jesús.
Señales:
Visuales: forma física;
Audibles: voz del cielo.
Los discípulos fueron todos llenos del Espíritu Santo.
Señales:
Visuales: lenguas de fuego;
Audibles: viento del cielo, discípulos hablaron en lenguas.
El Espíritu cayó sobre Cornelio.
Señal:
Audible: la casa de Cornelio habló en lenguas.
Patrón: Explicación
Jesús citó el profeta Isaías (61:1).
Pedro citó el profeta Joel (2:28-32).
Pedro citó el profeta Juan el Bautista (Lucas 3:16).
Las seis promesas de Jesús del Espíritu Santo
Jesús Promete El Espíritu Santo
Ejemplos Del Cumplimiento De Las Promesas
Lucas 11:13 - El Padre celestial dará el Espíritu Santo a los que le pidan.
Hechos 1:14; 8:15 - Los discípulos se dedicaban a la oración; Pedro y Juan oraron que los Samaritanos puedan recibir el Espíritu Santo.
Lucas 12:12 - El Espíritu Santo enseñará a los discípulos lo que deben decir en su defensa.
Hechos 4:8 - Al dirigirse al Concilio judío, Pedro fue llenado con el Espíritu Santo.
Lucas 21:14,15 - Jesús dará a sus discípulos una palabra de sabiduría para su defensa.
Hechos 6:10 - Los acusadores de Esteban no podían resistir su sabiduría y Espíritu.
Lucas 24:49 - Los discípulos serán vestidos de poder para testificar.
Hechos 4:33 - Los apóstoles testificaban con gran poder.
Hechos 1:4,5 - Los discípulos serán bautizados en el Espíritu Santo.
Hechos 11:16 - Cornelio y su casa fueron bautizados en el Espíritu Santo.
Hechos 1:8 - Los discípulos recibirán poder del Espíritu Santo para ser testigos.
Hechos 5:32 - Los apóstoles y el Espíritu Santo son testigos.
En la relación de promesa / cumplimiento, las promesas de Jesús informan los acontecimientos del cumplimiento y los acontecimientos del cumplimiento interpretan la promesa.
LUCAS INFORMA SOBRE LAS ENSEÑANZAS DE JESÚS Y LOS APÓSTOLES
Lucas enseña acerca del Espíritu Santo por medio de sus informes acerca de las enseñanzas de Jesús. Por ejemplo, Lucas dice que Jesús enseñó que el Padre daría el Espíritu Santo a los que le pidieran (es decir, orar, Lucas 11:13). Además, Jesús identifica el regalo prometido del Espíritu Santo como el acto del bautismo de los discípulos en el Espíritu Santo (Hechos 1:4,5; 2:1-4). También, Jesús declaró el propósito de la venido del Espíritu Santo sobre los discípulos - darles poder para ser testigos alrededor del mundo (Hechos 1:8). Al comunicar las enseñanzas de Jesús en su narración, Lucas enseña: 1) los discípulos pueden orar para recibir el Espíritu Santo; 2) su recepción del Espíritu Santo es el bautismo en el Espíritu: y, 3) el bautismo en el Espíritu es vocacional - para servicio / testimonio.
Lucas también enseña acerca del Espíritu Santo por medio de sus informes sobre las enseñanzas / predicaciones de los apóstoles. Por ejemplo, Lucas informa sobre la explicación de Pedro del derramo del Espíritu Santo en el Día de Pentecostés, haciendo cuatro puntos principales: 1) este derramo del Espíritu Santo es el don escatológico (últimos días) del Espíritu (Hechos 2:17); 2) es (potencialmente) universal - cruzando todos los límites de edad, sexo, y posición económica, y está disponible de generación en generación (Hechos 2:17,18,39); 3) es afirmado por señales (como las lenguas) (Hechos 2:19).
Además, Lucas también informó sobre la explicación de Pedro del derramo del Espíritu Santo sobre la casa de Cornelio, haciendo dos puntos principales: 1) la recepción de Cornelio del Espíritu Santo sigue el patrón de Pentecostés (Hechos 11:17); y 2) la recepción de Cornelio del Espíritu Santo es el bautismo en el Espíritu Santo (Hechos 11:16).
Cuando informa de las enseñanzas / predicación de Pedro en su narración, Lucas está enseñando: 1) que el bautismo en el Espíritu está afirmado por el hablar en lenguas, y 2) que éste es el patrón para los cristianos, aun después del Día de Pentecostés.
Preguntas y Respuestas sobre el Espíritu Santo
¿Qué es la relación entre Juan 20:22 y Hechos 1:8, Hechos 2:4?
Juan 20:22 es importante para entender el ministerio completo del Espíritu Santo. Este versículo consta de los discípulos recibiendo la obra de regeneración del Espíritu Santo antes del Día de Pentecostés (bajo el Nuevo Pacto basado en la resurrección del Jesús crucificado). La experiencia de Hechos 2:4 sucedió después de la regeneración de los discípulos por el Espíritu Santo, como una obra separada y distinta del Espíritu. Las experiencias de la regeneración y el bautismo en el Espíritu son normales para cada creyente. Entonces cada creyente recibe el Espíritu Santo en la salvación, o regeneración. Después de esta obra de regeneración del Espíritu Santo, cada creyente puede experimentar el bautismo en el Espíritu Santo, el otorgamiento del poder para ser un testigo más eficaz (Hechos 1:8; 2:4; 2:39).
Algunos han sugerido que Juan 20:22 era simplemente una promesa simbólica de la bajada del Espíritu Santo en el Pentecostés. Pero el imperativo aoristo del griego para "recibir" indica que hubo una acción en este momento, no en un tiempo después. Juan registró un evento histórico que tenía su propia importancia para las experiencias normales de cada creyente hoy.
[Tomado de la oficial declaración de creencias del Concilio General de las Asambleas de Dios sobre el bautismo en el Espíritu Santo.]
Basado en la exposición anterior de los datos de Lucas y la discusión breve acerca de los principios hermenéuticos, podemos ahora resumir las enseñanzas de Lucas sobre el bautismo en el Espíritu Santo. Primero, hay una relación de promesa / cumplimiento entre la profecía de Juan el Bautista de ser bautizado "en Espíritu Santo y fuego" (Lucas 3:16,17) y la experiencia de los discípulos con el Espíritu Santo el Día de Pentecostés (Hechos 1:4,5). En otras palabras, cuando Jesús derramó el Espíritu Santo sobre los discípulos en el Día de Pentecostés (Hechos 2:33), Él los bautizó en el Espíritu Santo como cumplimiento de la profecía de Juan. Él derramará subsiguientemente el Espíritu Santo sobre una casa gentil, también bautizándolos en el Espíritu Santo (Hechos 10:44-46; 11:15-17).
Segundo, en la estructura paralela de Lucas-Hechos, el bautismo en el Espíritu de varios discípulos es equivalente funcionalmente al ungimiento de Jesús en el Espíritu, el que bautiza con el Espíritu. En la inauguración de su ministerio público, Jesús fue ungido por el Espíritu Santo para predicar el evangelio (Lucas 3:22; 4:18); es decir, Él fue ungido por vocación. De la misma manera, los discípulos inauguraron su ministerio público en el Día de Pentecostés cuando fueron bautizados en el Espíritu Santo para recibir poder para testificar alrededor del mundo.
Según Pedro, la experiencia de Cornelio era idéntica a la experiencia de los discípulos en el Día de Pentecostés. Entonces, él, también, fue bautizado en el Espíritu Santo para tomar su lugar de ser testigo alrededor del mundo por el poder del Espíritu. El corolario para esto es: si ser bautizado en el Espíritu Santo se trata de vocación, entonces no se trata de salvación - salvo que es dado solamente a los que son salvos.
Tercero, el bautismo en el Espíritu Santo, como la experiencia de Jesús de ser ungido por el Espíritu Santo, está acompañado por señales o testimonio (Hechos 2:19; 15:8), como el don vocacional del Espíritu Santo había sido anteriormente para Saulo (1 Samuel 10:6,7). En el Antiguo Testamento esta señal era, típicamente, la profecía (Números 11:25; 1 Samuel 10:7-10). Pero para Lucas, esta señal era hablar en lenguas o otros idiomas (Hechos 2:4; 10:46; 19:6). Esta señal es el símbolo físico apropiado para su vocación - testificar alrededor del mundo (Hechos 1:8). Dos veces, Lucas identifica explícitamente esta señal como profecía (Hechos 2:17; 19:6).
Cuarto, como una experiencia paradigmática, el bautismo en el Espíritu Santo de los discípulos en el Día de Pentecostés estableció el patrón para los creyentes posteriores. Pedro muestra esto cuando él explica a los discípulos de Jerusalén que Cornelio había sido bautizado en el Espíritu Santo de la misma manera que los otros discípulos (Hechos 11:15-17). Este patrón está apoyado por el informe de Lucas sobre la recepción del Espíritu por los doce efesios, que era un resumen de un versículo sobre el informe del derramo del Espíritu Santo en el Día de Pentecostés (Hechos 2:4,17; 19:6). En Hechos, no hay otras evidencias. No hay otro patrón, sea explícito o implícito. No hay informes de ninguna excepción.
A pesar de los reclamos al contrario, los pentecostales del siglo 21 pueden afirmar con confianza que: 1) en su recepción del Espíritu Santo, han experimentado al bautismo del Espíritu Mesiánico, con el hablar en lenguas como la señal / evidencia bíblica de esto; 2) ellos, como los discípulos / creyentes de hechos, han recibido el Espíritu de profecía; 3) ellos han recibido poder del Espíritu; y, 4) esta recepción del Espíritu es para vocación.
A menos que, o hasta que, Jesús anule la Gran Comisión (Hechos 1:8) o, alternativamente, hasta que la tarea sea terminada, Él continuará bautizando sus discípulos con el Espíritu Santo. Hasta que Él anule su comisión, sus discípulos llenos del Espíritu del siglo 21 continuarán hablando en otras lenguas - la señal sobrenatural del bautismo en el Espíritu para ser testigos de Jesús a cada pueblo, nación, y lengua. Hasta que Jesús anule la comisión sus discípulos bautizados en el Espíritu no quedarán callados.
Roger Stronstad, M.C.S.,
es profesor asociado de la Biblia y teología y decano de educación en Summit Pacific College (anteriormente Western Pentecostal Bible College), Abbotsford, C.B. Él es autor de: Models for Christian Living: A Commentary on the First Epistle of Peter, The Charismatic Theology of St. Luke, and Spirit, Scripture and Theology: A Pentecostal Perspective.
NOTAS
1. Todas las citas bíblicas son de la versión Reina Valera 1960.
2. La frase, "llenado con el Espíritu Santo" en la narración de Pentecostés, y a través de Lucas-Hechos, siempre describe un acto de inspiración profética específico, aunque potencialmente repetitivo. Es evidente que, para Lucas, la profecía tiene un significado amplio. De la información podemos deducir tres tipos de profecía: alabanza, juicio, y testimonio. La alabanza profética es de dos tipos: alabanza hablada en su propio idioma nativa y alabanza hablada en idiomas no aprendidas (pentecostales). El Espíritu es la inspiración detrás de estos tipos de alabanza y adoración. El Espíritu no solamente inspira la alabanza, pero Él también inspira una sentencia de juicio profético (Hechos 13:11). Además, el testificar, que está inspirado por el Espíritu, es una actividad profética (Hechos 4:8; 4:31).
3. El don del Espíritu es profético. Pedro explícitamente identifica las lenguas de los discípulos como una manifestación de la profecía inspirada (Hechos 2:17). El contenido de lo que dicen en lenguas es "las maravillas de Dios" (Hechos 2:11). Entonces, Pedro interpreta las lenguas como una palabra inspirada de alabanza de adoración. En virtud de su inspiración profética, los discípulos son constituidos una comunidad profética.
4. Estos principios llevan las reputaciones de sus defensores, pero en cualquier otro contexto serían ridículos. Por ejemplo, el esnobismo estadístico que exige más de tres ejemplos es ridículo cuando todos sus defensores no dudan en edificar su doctrina del bautismo en el Espíritu de solo un texto paulino en 1 Corintios 12:13. También, la dicotomía de descriptivo contra didáctico tan apreciada por los intérpretes modernos es una dicotomía que no está reconocida en la literatura narrativa del Medio Oriente antiguo. Además, en cuanto a la apelación a la intención del autor, el cínico no puede evitar de observar que el autor del primer siglo - en este caso, Lucas - siempre muestra que tiene la misma "intención" que los intérpretes del siglo 20 y 21. Finalmente, la negación que los "discípulos" y "creyentes" que no habían experimentado el bautismo en el Espíritu no son cristianos es semejante a la negación que los hebreos del libro de los Hebreos no eran cristianos. Estos principios desacreditan y son irreparables.
5. El ungimiento del Espíritu y el bautismo del Espíritu son experiencias funcionalmente equivalentes. El informe comunica la explicación; la explicación interpreta el informe.