CD [Disco Compacto] de
Advance/Pulpit
Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas
Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros.
Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit casi 40 años de información,
inspiración, ayudas, e historia está disponible para usted en CD separados.
En inglés solamente.
Él era un profesor famoso en una universidad prestigiosa, y el autor de libros universitarios extensamente usados. ¿Tendría él interés en Cristo?
¿Cuáles son los sentimientos que las palabras profesor universitario secular traen a la mente? Quizás puede recordar profesores escépticos de su pasado y usted se siente temor o vergüenza que faltó el conocimiento — o valentía — de responder a sus dudas del cristianismo. Quizás expresó sus opiniones en la clase y recuerde el dolor del rechazo público. ¿Empezó a dudar un amigo durante esta clase? ¿Se siente usted ira o tristeza? Quizás su vecino amable, pero no cristiano, es un profesor y usted se está preguntando cómo puede comunicar su fe con él.
Los profesores de las universidades seculares pueden influenciar considerablemente a generaciones de estudiantes. Los pastores universitarios pueden experimentar una aventura que desafiará su fe al comunicar a Cristo a los miembros del profesorado secular. Aquí hay una historia que le puede animar.
DESESPERADO POR NADA
Como un cristiano joven, durante mi tercer año en la Universidad de Duke, escribí un artículo para una clase de psicología anormal explicando una terapia bíblica para la ansiedad. Mi propia experiencia de la paz de Dios y el entendimiento del papel de la ansiedad en muchos trastornos psicológicos animaban mi interés personal y académico de este tema.
Mandé una copia del artículo al autor de nuestro libro, el Dr. James C. Coleman, un psicólogo distinguido de UCLA (Universidad de California en Los Ángeles). Le gustó mi artículo, y dijo que lo leería a sus estudiantes, y pidió mi permiso para citarlo en la próxima revisión de su libro.
Yo le dije, "Claro que sí." Mandé una copia de su carta a mis padres para que pudieran ver que su hijo no se había vuelto loco con la participación en el ministerio cristiano universitario. (Estaban empezando a preocuparse.)
Ese verano, durante una conferencia en California, llamé al Dr. Coleman para ver si podría reunirme brevamente con él. Estuvo ocupado, pero me dijo que le llamara de nuevo antes de regresar a casa. Mi último día en California, Betty, una amiga, y yo tuvimos una tarde libre en Los Ángeles mientras que otro amigo asistió a una boda. ¿Deberíamos visitar al Dr. Coleman o ir a la playa? Yo quería ir a la playa. Betty sugirió que fuéramos a visitar al Dr. Coleman.
Mientras manejábamos a su casa bella en Malibu ubicada a la orilla del Océano Pacifico, repasé las evidencias de la fe. Yo esperaba muchas preguntas.
Él era un anfitrión amable y cortés. Nos sentamos en su jardín detrás de su casa, pero él no hizo muchas preguntas acerca de las evidencias. Más bien confesó, "Yo no tengo la paz en mi mente que tu tienes. Yo no tengo una relación con Cristo."
Yo le conté brevemente cómo yo había llegado a tener fe en Cristo y di una presentación corta del mensaje de Cristo basada en Juan 3:16.
FASCINADO CON EL EVANGELIO
Un estudiante universitario estaba leyendo a este profesor famoso un folleto pequeño acerca de Cristo, y él estaba fascinado. Al escuchar a Apocalipsis 3:20, él notó, "Eso es poderoso." Él dijo que su opinión era que no importaba lo que uno cree siempre y cuando sea sincero. Yo noté que tomar equivocadamente una pastilla de veneno con una fe sincera que era una aspirina no sanaría un dolor de cabeza; probablemente uno se enfermaría. El objeto de la fe era importante, y Jesús era un objeto de confianza. Él respondió que ahora reconocía que uno podría ser sincero, pero ser sinceramente equivocado.
Pronto, el Dr. Colman bajó su cabeza y pidió que Cristo fuera su salvador personal. Él había escuchado el mensaje muchas veces — su padre era pastor — pero él nunca había entendido cómo poner su fe en Cristo. Platicamos de seguridad y crecimiento. Tomó algunos folletos para compartir con sus estudiantes. Un mes después, me dijo por teléfono, "Ahora, cuando veo el océano y la puesta del sol, creo que formo parte de todo esto. Antes no, pero ahora sí."
La próxima edición de su libro incluía una porción pequeña sobre "Religión y psicoterapia" e incluía una parte de mi historia de fe. Empecé a decir a mis profesores de psicología que yo era un caso en el libro de psicología anormal. Muchos me invitaron a hablar en sus clases. Esto ayudó el comienzo de un ministerio que me ha llevado alrededor del mundo presentando a Cristo a los grupos académicos y la prensa.
Yo he preguntado al Dr. Coleman varias veces cómo él se sentiría si yo contara a otros lo que él me ha dicho. Él me anima a comunicar libremente nuestras conversaciones porque los académicos necesitan entender que hay algo más allá que el reino físico. Él había dedicado su vida adulta a ayudar a otros con sus problemas psicológicos, sin embargo él sentía la necesidad de relacionarse con el gran Psicólogo del universo.
LECCIONES PARA LA ETERNIDAD
Dios le puede usar como un pastor universitario o un voluntario para influenciar a las universidades seculares para la eternidad. ¿Cuáles lecciones podría ofrecer este encuentro para el ministerio universitario tanto para los estudiantes como los profesores? Considere unas.
Busque sus intereses personales
Los escritos del Dr. Coleman indicaban su interés personal en la ansiedad. Cuando nos conocimos, yo descubrí que él también tenía un interés personal. Todos sienten que necesitan algo — quizás paz, amor, amistad, o seguridad — y estas necesidades percibidas pueden convertirse en puentes para necesidades reales, tales como la necesidad de aceptar a Jesús. Aprenda los intereses personales de las personas que usted quiere alcanzar y úsalos como un punto de partida.
Supere las diferencias de antecedentes, posiciÓn social, y filosofÍa
Usted puede sentirse incómodo relacionándose con personas cuya educación o posición social difiere de la suya. Sin embargo Jesús superó las barreras sociales y culturales con la mujer samaritana (Juan 4). Pablo hizo lo mismo con los filósofos griegos del Areópago (Hechos 17). Aprenda de los que usted quiere alcanzar y use las habilidades que usted tiene para establecer cosas que tienen en común. Reconozca que la amabilidad, sinceridad, y autenticidad pueden ayudar mucho. Yo no podría igualar la experiencia ni reputación académica del Dr. Coleman. Pero nos conectamos por intereses comunes y deseos similares de encontrar la paz personal.
Sea intelectualmente creÍble
Las preocupaciones principales del Dr. Coleman parecían personales. Sin embargo, el artículo académico que yo escribí le interesó, y la lógica razonable resolvió su duda de la fe sincera. El representante de la costa occidental de Chi Alpha, Curt Harlow, enfatiza que el ministerio universitario eficaz incluye la credibilidad intelectual y moral junto con la comunicación y servicio. Haga investigaciones, si es necesario, para aprender cómo responder a las preguntas y dudas comunes. Raras veces convencerá a alguien acerca del reino por medio de una pelea, pero la evidencia de la fe — presentado prudentemente — puede ayudar a quitar barreras. El Jesús resucitado mostró sus heridas — evidencia de quien era — a Tomás que dudó.
Tome los riesgos apropiados
Un amigo (que sinceramente quiero) me aconsejó que no escribiera un artículo basado en la Biblia. Yo no podría imaginarme el impacto extenso que el artículo llegará a tener, pero yo sentí que era el deseo de Dios y que podría ser un testimonio para mi profesor. Si es el deseo de Dios, hágalo.
Siga el consejo sabio
Yo quería descansarme en la playa esa tarde. Betty pensó que deberíamos visitar al Dr. Coleman. Estoy contento que la escuché. ¿Cuáles oportunidades nunca hubieran existido si yo había ido a tomar el sol en lugar de compartir la fe? Discernir cuál es el consejo sabio o no sabio no siempre es fácil. (Claro, todos necesitamos relajarnos.) Escuche el consejo de otros y use los principios bíblicos para averiguar su sabiduría.
Ore
Yo oré cuando mandé el artículo al Dr. Coleman y cuando manejamos a su casa. Yo oré por su crecimiento espiritual continuo. "Perseverad en la oración," escribió Pablo (Colosenses 4:2).
ReÚnase en un lugar donde ellos se sienten cÓmodos
En la casa del Dr. Coleman, podíamos hablar privadamente y visitar como amigos. De la misma manera, llevar a cabo el evangelismo universitario en un lugar donde el incrédulo se siente cómodo — el dormitorio, el club de estudiantes, las instalaciones atléticas, un salón, oficina, o cafetería — puede crear un ambiente cómodo que facilita la reflexión clara. Este principio no es sagrado: el lugar donde los miembros de su ministerio se reúnen puede proveer un ambiente amable y acogedor, pero esté dispuesto a ir a los que está tratando de alcanzar.
Responda a sus preguntas usando la sabidurÍa del EspÍritu
Algunas dudas de la fe son pretextos. Una vez pregunté en privado a un profesor escéptico de filosofía de la Universidad de Georgia Tech que me pidió que hablara con su clase si él pondría su fe en Cristo si yo pudiera responder a todas sus preguntas con satisfacción. Su respuesta: "¡(Palabra mala) No!" Otras preguntas son genuinas, como la del Dr. Coleman sobre la fe sincera. Pida a Dios sabiduría y sensibilidad cuando decide cuáles preguntas debe contestar y cómo contestarlas.
Comparta cuando es apropiado
No todos en la universidad con quien comparte el evangelio estarán listos para tomar la decisión de aceptar a Cristo. Pero si el tiempo en una reunión de grupo o una platica privada es apropiado, invite de una manera prudente a otros a recibir el regalo gratis de Jesús de perdón y vida eterna. Los ángeles regocijan cuando las personas pasan de la muerte a la vida. Uno nunca sabe cómo su fidelidad podría abrir puertas para la verdad.
Rusty Wright es un autor premiado, columnista sindicado, y conferencista universitario con Probe.org que ha hablado en conferencias en los cinco continentes. Él tiene su licenciatura de ciencia en psicología y su licenciatura superior en teología de las universidades de Duke y Oxford, respectivamente.