Assemblies of God USA SearchSite GuideStoreContact Us
Periodico de enriquecimiento
Principal Número de actualidad Archivos Suscribir Personal Contáctenos Tienda  

Recursos de Enriquecimiento

  Artículos para ministros

Recursos para habilitar

  Artículos para los líderes laicos


Haga su pedido del CD Paraclete
Incluye todos los 29 años de la ahora agotada revista Paraclete [El Paracleto].Una excelente fuente de temas y asuntos pentecostales. Contiene artículos sobre temas teológicos tocante la obra y el ministerio del Espíritu Santo. Una fuente indispensable de material para sermones y para el estudio bíblico con un índice por Tema/Autor totalmente buscable. En inglés solamente.


Good News Filing System
CD [Disco Compacto] de Advance/Pulpit
Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros. Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit ­ casi 40 años de información, inspiración, ayudas, e historia ­ está disponible para usted en CD separados. En inglés solamente.


Haga aquí su pedido de los números atrasados

En inglés solamente.



 
 

Return to Table of Contents

Asahel Nettleton — El evangelista olvidado

Por William P. Farley

(Esta es la tercera de cuatro columnas sobre importantes líderes cristianos del Gran Despertamiento.)

En 1812, un pastor de 29 años viajando a Nueva York se paró para hablar en una iglesia pequeña en South Britain, Connecticut. Era tímido y tenían una apariencia no muy impresionante.

Un graduado reciente de Yale y un nuevo pastor ordenado, se vestía humildemente como el hijo de agricultor que era.   Ni su apariencia ni su conducta predijeron el poder increíble que llenaría su ministerio durante los próximos 20 años.   En South Britain, ese poder primero se manifestó.   Cuando se fue de esa iglesia una semana después, fue profundamente cambiada por las muchas conversiones que tuvieron lugar.   Así empezó el ministerio de Asahel Nettleton (1783-1844), uno de los evangelistas más destacados de la historia americana.

Pocos han escuchado de Nettleton hoy, pero era el Billy Graham de los 1820.   Su nombre fue conocido en cada hogar de Nueva Inglaterra.   Se calcula que hubo más conversiones por medio de su ministerio que por cualquier otro desde Whitefield.   Era responsable por lo menos por 30.000 adiciones a la iglesia, aunque la mayoría de su trabajo se centraba en Connecticut, un área geográfica pequeña.   

"En 1844, The New York Observer dijo que Nettleton era uno de los predicadores del evangelio más excepcionales que jamás Dios había usado para bendecir este país.   The New York Evangelist estuvo de acuerdo: Pocos hombres, desde los días apostólicos, han sido honrados con tal señal de éxito en la predicación de la palabra, y en la conversión de pecadores como él."1

¿Quién era Asahel Nettleton, y qué podemos aprender de su vida?

SUS TIEMPOS

La vida de Nettleton cubrió un periodo de cambios memorables.   Era la época de Lewis y Clark, Adoniram Judson y el comienzo del movimiento misionero, y el nacimiento del telégrafo y ferrocarril.  

En 1783 cuando Nettleton nació, los Estados Unidos tenían una población de 3 millones y era limitado a las 13 colonias originales.   En 1844 cuando murió, había 20 millones de ciudadanos que se habían esparcido más allá de los Montes Apalaches hasta los vastos bosques occidentales que rodeaban el gran Río Mississippi, y aun viajaban en carromatos hasta el lejano Territorio de Oregon.   

Cuando él nació, la mayoría de los cristianos eran congregacionales, presbiterianos, o bautistas, y casi todos apoyaban la teología reformada de sus antepasados.   Pero en el año 1844, el metodismo era la denominación prominente, muchas nuevas denominaciones habían comenzado, y el consenso teológico de la Nueva Inglaterra puritana se había deshecho.  

Importante para nuestra historia, la vida de Nettleton también abarcó el Segundo Gran Despertamiento (1792-1835),2 uno de los movimientos espirituales más poderosos en la historia americana.   Su vida influenció y fue influenciado por muchos de estos cambios.

LA JUVENTUD DE NETTLETON

Nettleton era hijo de un agricultor de Connecticut, Samuel Nettleton, que era un soldado que peleó en el ejército de George Washington.   A la edad de 18 años (1801), Asahel fue convertido cuando un reavivamiento se extendió por la iglesia que asistía.   Su regeneración era la culminación de muchos meses de un afligido examen introspectivo.  

Determinado a ser un misionero en el extranjero, decidió asistir a Yale.   Sin embargo, la muerte inoportuna de su padre impedía sus planes, y él regresó a casa para cuidar de su familia.   Después de una pausa de 4 años, se inscribió en Yale en 1805 a la edad de 22.

En 1805 había menos de 250 estudiantes en Yale.   Timothy Dwight, el nieto destacado de Jonathan Edwards, era presidente.   Yale era la ciudadela de la ortodoxia de Nueva Inglaterra que había dominado el pensamiento y cultura americana desde la llegada de los peregrinos en 1620.   Bajo el liderazgo de Dwight, la universidad experimentó un reavivamiento en 1802 y otra vez cuando Nettleton estuvo allí en 1808.

En 1808-09, Nettleton se hizo amigo de Nathaniel W. Taylor (1786-1858), un estudiante que sería una figura prominente en la historia futura de la iglesia americana.   Sin saberlo ellos, sus vidas resumirían las grandes convulsiones que dividiría y desgarraría el cristianismo americano por los próximos 40 años.

En 1810, a la edad de 27, Nettleton recibió su licenciatura en artes.   En 1811, cuando fue ordenado a predicar, su intención decidida todavía eran las misiones extranjeras.  

LA TEOLOGÍA DE NETTLETON

Cuando Nettleton se graduó, sus creencias teológicas ya eran determinadas.   Convencido que el hombre era muerto en el pecado, él creía que la conversión era la obra de Dios, no el hombre.   Para Nettleton, el nuevo nacimiento era un cambio radical que producía el arrepentimiento y una vida de santidad creciente.   En su análisis final, esta transformación era la prueba primordial de la salvación.   Sus estrategias evangelísticas reflejaban estas suposiciones.  

Suponiendo que la confianza en el bien personal, no la culpa, era lo que separaba a la gente del evangelio, su meta en la predicación era convencer a los que escuchaban de la realidad y horror del pecado.   Se dirigía hábilmente a la inherente confianza en uno mismo que cada oidor tenía en un intento de exponerla en la luz de la santidad prístina de Dios.   Cuando por el poder de Dios tenía éxito, grandes resultados seguían.  

Nettleton creía que la conversión normalmente empieza con la convicción del pecado, que solamente Dios puede causar esto, y que la transformación radical de la vida resultaba.   De estas técnicas su biógrafo, Tyler Bennet, escribió, "La conversión se mostró como un profundo cambio radical de todos los sentimientos morales y entonces, cuando un hombre estuvo bajo la convicción, se le hizo difícil persuadir a sí mismo que se había convertido en cristiano hasta que un cambio verdadero había sido realizado en él.   Por esta razón, estos líderes estaban en contra de tratar a cualquier persona como un converso simplemente basado en su profesión de fe."3

POPULARIDAD CRECIENTE

Después de su éxito en South Britain, Nettleton predicó en la iglesia de Lyman Beecher (padre de Harriet Beecher Stowe) en Nueva York donde resultados similares acompañaron su ministerio.   Dios llevó a muchos a la conversión y la membresía de la iglesia creció dramáticamente.   Refiriéndose a su visita, Beecher escribió, "El poder de su predicación incluye muchas cosas.   Era sumamente intelectual. ...Era exigentemente doctrinal, dando una exhibición clara y fuerte de las doctrinas llamadas calvinistas, era explicada, definida, probada, y aplicada, y las objeciones fueron declaradas y respondidas.   Era profundamente experimental en el desarrollo gráfico de la experiencia del santo y del pecador.   Era inconmensurable poderosa...y a la vez terrible y abrumadora en las aplicaciones íntimas, penetrantes, y directas para las situaciones particulares del pecador."4

Empezó a recibir invitaciones de todas partes de Nueva Inglaterra, y el ministerio itinerante que Nettleton no había buscado nació.   Empezó a acostumbrarse a la rutina.   Visitaba una iglesia y predicaba cada noche por un periodo extenso, a veces varios meses.   Él podía vivir de esta manera porque, en sus años 20, decidió privarse del matrimonio por el bien del evangelio.   Vivía sencillamente, y aceptaba poco dinero más allá de lo que cubría sus necesidades básicas.  

CONVERSIONES QUE DURABAN

Las conversiones de Nettleton duraban y daban fruto.   Por ejemplo, de los 84 conversos en un reavivamiento en 1818 en Rocky Hill, Connecticut - según el informe de su pastor 26 años después - cada uno de los 84 permanecía fiel.   Asimismo, solamente tres conversiones falsas de 83 compromisos declarados fueron notadas por otro pastor en su informe de los servicios de reavivamiento en Ashford, Connecticut.

¿Qué era la causa de tal éxito?   Nettleton no reconocía una conversión solamente porque una persona dijo que había aceptado al Señor.   Más bien, él esperaba el fruto de arrepentimiento y la transformación de la vida que siempre siguen una conversión verdadera.   Solamente después de un periodo extendido de dar fruto él y sus compañeros considerarían que una persona verdaderamente se había convertido.  

Este enfoque a veces causaba ansiedad innecesaria para los conversos porque falló en reconocer las conversiones verdaderas que empezaron lentamente y crecieron constantemente.   Pero Nettleton creía que los positivos eran mayores que los negativos.   Enfatizaba dos verdades que Nettleton creía fundamentales: Dios convierte, y la señal de la conversión es una transformación radical de la vida.  

CONFLICTO CON FINNEY

En 1821, un abogado joven, Charles G. Finney (1792-1875), fue convertido en el norte de Nueva York.   (La próxima columna hablará de Finney con más detalle.)

Después en 1822, Nathaniel W. Taylor, amigo de Nettleton en Yale, fue nombrado el primer profesor de la nueva facultad de divinidad en Yale School of Divinity.   Taylor empezó a enseñar una interpretación radical de la Biblia que rápidamente fue nombrado, "Teología de Nuevo Haven."   En esencia, Taylor rechazó la ortodoxia de Nueva Inglaterra de Jonathan Edwards, que Nettleton y la mayoría de sus colegas aceptaban.

La Teología Nueva Haven rechazó la doctrina del pecado original.   La creencia de Taylor lo guió a suponer que el hombre salva y transforma a sí mismo por un acto de su voluntad, y que todos los hombres son capaces de tal decisión.

Nettleton empezó a escribir a su viejo amigo, profundamente preocupado por esta nueva enseñanza y el efecto potencial que tendría en la iglesia.   En este tiempo, Finney también leía y aceptaba muchas de las ideas nuevas de Taylor.

En 1825, el ministerio destacado de Charles Grandison Finney explotó en el norte del estado de Nueva York.   Influenciado por Taylor, Finney era decisivamente pelagiano.5   Rechazaba la doctrina del pecado original.   Refiriéndose a la lucha de Finney con la ortodoxia, Nathan Hatch, citando Finney's Memoirs, escribió, "Encontré que no podía aceptar la doctrina sobre la base de la autoridad.   Si intentara aceptar estas doctrinas simplemente como dogmas, no lo podría hacer.   No podría ser honesto al hacerlo; no podría respetar a mí mismo al hacerlo."

La teología de Finney impactó grandemente sus técnicas de evangelismo.   Debido a que estaba seguro que la conversión dependía de una decisión humana y que los hombres no habían caído en pecado, entonces una decisión humana en lugar de la obra sobrenatural del alma era todo lo que se necesitaba para una conversión.

Basado en estas suposiciones, Finney popularizó un enfoque emocional del evangelismo.   Buscaba influenciar la voluntad por medio de las emociones.   Él hizo popular el llamado al altar, una innovación que preocupaba muchos partidarios de la antigua teología.

En contraste, Nettleton buscaba influenciar la voluntad por medio del poder de la verdad.   Los dos hombres tenían opiniones opuestas.   Nettleton predicó de una manera doctrinal en tonos bajos.   Sus reuniones se caracterizaban por "un silencio similar a la muerte, que llegó a ser los distintivo de sus reavivamientos."6   Nettleton dependía totalmente del poder del Espíritu Santo al usar la verdad bíblica para traer convicción de pecado y nuevo nacimiento.

Aunque Nettleton era un hombre tímido que evitaba el conflicto, en enero de 1827, con la exhortación de muchos amigos, él buscó a Finney para compartir sus preocupaciones.   Finney era cortés, se fue a su casa y pensó en las preocupaciones de Nettleton, pero terminó rechazando las sugerencias de este hombre ya mayor.  

AÑOS DESPUÉS Y SU LEGADO

En 1822, después de 10 años de dar mucho fruto en su ministerio, la salud de Nettleton falló.   Desde este tiempo hasta su muerte 22 años después, él luchó con problemas físicas continuas que impedían su habilidad de mantener el mismo paso de su ministerio previo.   Respondía a menos invitaciones para evangelizar, y empezó a disminuir en popularidad al mismo tiempo que la fama de Finney estaba aumentando.   El momento se transfirió a Finney y sus nuevas maneras de evangelizar.   Hoy, pocas personas conocen de Nettleton y su conflicto con Finney, mientras que, el nombre de Finney está reconocido por la mayoría de los evangélicos.  

Con la bajada de Nettleton y su teología de Nueva Inglaterra vino un nuevo enfoque para el evangelismo, apoyado por Finney, cuyos suposiciones y métodos se han considerado ortodoxos por la mayoría de los cristianos.

Sin la habilidad de viajar los últimos 10 años de su vida, Nettleton invirtió su tiempo en los estudiantes de divinidad en el nuevo Theological Institute of Connecticut.   En 1839, todavía amado y honrado por su gran éxito, dos universidades le otorgaron doctorados honorarios.   Murió en 1844 a la edad de 61.

Como muchos hombres de Dios, Nettleton vivía durante un tiempo de cambios turbulentos en la sociedad y la iglesia.   Ni él ni sus amigos podrían ver los resultados finales.  

¿La iglesia fue lastimada o ayudada por los nuevos medios de evangelismo de Finney, influenciados por la Teologóia de Nuevo Haven de Taylor?    ¿Debe la iglesia regresar a la ortodoxia de Nueva Inglaterra de Nettleton?   ¿Era la teología de Nettleton una reliquia de una era pasada que debe mantenerse sepultada en los archivos de la historia?   Cada lector tiene que formar sus propias conclusiones.7

Nettleton y su tiempo nos enseña dos lecciones valiosas.   Primero, siempre habrá controversias teológicas, y debemos corregir los errores doctrinales.   Segundo, como con Nettleton y Finney, nuestras suposiciones teológicas influenciarán nuestra práctica.  

La historia es su historia.

William P. Farley es pastor de Grace Christian Fellowship en Spokane, Washington. Es autor de For His Glory, Pinnacle Press, y Outrageous Mercy, Baker. Puede comunicarse con él llamando a 509-448-3979.

 

 

 

notAs

1.   http://www.ccwonline.org/anett.html.

2.   La fecha exacta del final de la Segunda Gran Despertamiento es controversial.   Seguía durante un periodo de muchos años.   Yo uso el final del ministerio de Finney como una fecha final.

3.   Iain Murray, Revival and Revivalism (Edinburgh: Banner of Truth, 1994), 215.  

4.   Los comentarios de Lyman Beecher citados en Iain Murray, Revival and Revivalism (Edinburgh: Banner of Truth, 1994), 199.

5.   Muchos lectores quizás piensan que esto es difícil de creer, pero Finney hablaba abiertamente acerca de estas creencias.   Para confirmación, lea su Systematic Theology.

6.   J.F. Thornbury, God Sent Revival (Darlington, United Kingdom: Evangelical Press, 1977), 71.

7.   Para más información lea Iain Murray, Rivival and Revivalism; Nathan Hatch, The Democratization of American Christianity (New Haven, Connecticut: Yale University Press, 1989);   J.F. Thornbury, God Sent Revival; y Charles G. Finney y Helen S. Wessel, ed., The Autobiography of Charles G. Finney (Bloomington, Minnesota: Bethany House Publishers, 1977).