CD [Disco Compacto] de
Advance/Pulpit
Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas
Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros.
Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit casi 40 años de información,
inspiración, ayudas, e historia está disponible para usted en CD separados.
En inglés solamente.
Ser esposa de pastor puede ser algo gratificante, aunque a veces sea todo un reto. En su deseo de ministrar a la primera dama de la rectoría, nuestra publicación Enrichment [Enriquecimiento] está presentando en cada trimestre esta sección de Preguntas y Respuestas para la esposa de pastor.
La esposa de un miembro de la junta es especialmente crítica y negativa. Yo tengo temor de verla. ¿Qué debo hacer cuando ella expresa en voz alta y en mi presencia afirmaciones negativas acerca de la iglesia?
Para tratar con personas difíciles como ésta, hace falta mucha sabiduría y paciencia. Resístase al deseo de obrar de manera impulsiva, y tómese su tiempo para pensar y orar acerca de la situación. Si usted reacciona de forma emocional en ese instante, las tensiones pueden ir en rápido aumento, llevando a otras personas a tomar partido. Esto se puede volver muy desagradable. Pregúntese cuál puede ser la razón de los malos tratos verbales de ella. La respuesta puede determinar su manera de enfocar el asunto.
El esposo de ella está en la junta. Por consiguiente, trabaja de cerca con su esposo. La forma en que usted trate este asunto lo podría afectar también a él. Estudie con él sus opciones, de manera que los dos formen un frente unido.
Si le parece que es una persona inmadura, y que se comporta de esta forma para llamar la atención, lo más probable es que de todas formas carezca de credibilidad entre la mayoría de los que la escuchan. Cuando ella hable para criticar o para decir cosas negativas, trate de cambiar el tema y desviar la atención hacia otra cosa. Trabaje en darle una atención positiva fuera de los incidentes públicos, y busque su cooperación en cuanto a servir a la iglesia en algún aspecto en el que ella esté bien dotada. Si reacciona de manera positiva, tómese un tiempo para preguntarle acerca de las preocupaciones que ella tenga y hacer sugerencias acerca de las mejores maneras de manejarlas.
Si en el pasado no se expresaba de manera negativa, tal vez haya cuestiones personales, o alguna herida que haya sufrido en la iglesia, que estén dando lugar a su nueva forma de comportarse. Si es éste el caso, háblele en privado, enfocando la conversación desde la perspectiva de su preocupación por ella. "Últimamente la he visto incómoda. Me preocupo por usted. ¿Le sucede algo? ¿Puedo hacer algo para ayudarla?"
La persona que es razonable, reacciona bien cuando se le habla con delicadeza, y es posible que se sienta aliviada al ver que se la escucha y que hay quien se preocupa por ella. De nuevo, sugiérale las formas en que puede compartir sus preocupaciones de una forma más constructiva.
Si parece ser una persona amargada y negativa, se comportará de forma similar en la mayoría de las situaciones. A veces las personas negativas influyen sobre otras y les inculcan su negatividad. Si ella tiene credibilidad, su mala conducta se convierte en un problema aun mayor. Si hay otros que se están dejando arrastrar por su negatividad, y la salud de la iglesia está en juego, se debe usar un enfoque más directo. Decida si le quiere hablar en privado, o estando su esposo presente. Si usted decide que su esposo debe estar presente, asegúrese de que también lo esté el esposo de ella. Esto es importante para asegurarse de que él sabe con toda claridad lo que suceda en la reunión.
En su conversación, sea clara en cuanto a la forma de conducta que es problemática. "Le agradezco que se preocupe por esta iglesia, pero cuando usted expresa sus preocupaciones en público, es difícil tratarlas de una manera correcta. También les causa incomodidad a los que no saben toda la historia de aquello a lo que usted se está refiriendo. ¿Estaría usted de acuerdo en hablar en privado conmigo (o con mi esposo, o con una persona que se designe) cuando surja algo?"
Mantenga su voz calmada y sin alteración. Exprese su petición en una pregunta que exija un sí o un no por respuesta. La gente negativa puede estar o no estar dispuesta a que se le hable acerca de su conducta. Si ella no lo está, es posible que se enoje, o se retire. En ese momento, el papel de su esposo se vuelve importante. Ahora la cuestión está entre el pastor y el miembro de la junta.
Sea vigilante en cuanto a su propia seguridad acerca de la voluntad de Dios para su vida. Si usted se siente segura en la capacidad de Dios para dirigir su vida, y en el conocimiento del llamado que tiene su esposo a la iglesia, puede descansar en la verdad de que Dios gobierna lo que se produzca allí. Nadie puede obstaculizarlo.
Al final, se sentirá retada a llegar a mayores alturas de madurez, y a descansar en la providencia de Dios y el cuidado que Él tiene de usted. Aunque es posible que sea doloroso manejar esta situación, sólo podrá beneficiarse de ella.
Gabriele Rienas , Beaverton, Oregón
Nota del editor: en las ediciones futuras de Enrichment [Enriquecimiento] mantendremos una columna para la esposa de pastor, cuya escritora será Gabriele. Si usted tiene preguntas que le gustaría que ella respondiera, envíelas a: enrichmentjournal@ag.org