Preparación para ministrar en un mundo multirracial1
Por George Yancy
Nuestro mundo social está cambiando rápidamente. Una de las formas más importantes de este cambio se debe al aumento de la diversidad racial que estamos experimentando. No son sólo no-europeos los que están llegando a ser un mayor porcentaje de la población de los Estados Unidos, sino que los grupos raciales también están interactuando más abiertamente que en el pasado. Sin embargo, nuestras iglesias generalmente han creado ministerios con la intención de alcanzar a ciertos grupos raciales. De este modo, nuestras congregaciones han permanecido bastante homogéneas en cuanto a lo racial, y para nuestra vergüenza, están menos integradas racialmente que nuestras escuelas, centros de trabajo, y vecindarios.
No podemos engañarnos pensando que nuestras congregaciones permanecerán culturalmente importantes si estamos limitados a atmósferas mono-raciales.2 En una sociedad que está llegando a ser racialmente más diversa, los antiguos modelos que tenían como intención ser grupos raciales homogéneos no serán eficaces. Debemos aprender a alcanzar nuevos grupos raciales moviéndonos dentro de lo que fueron comunidades homogéneas. Muchas iglesias necesitarán pasar de ser un grupo racial predominante a una iglesia que incluya gente de varias razas. Esta es una tarea difícil y que asusta a muchos líderes de iglesia en la actualidad.
He trabajado con un equipo de investigación3 para aprender más de lo que significa transformar una congregación mono-racial en multirracial. En nuestra indagación definimos una iglesia multirracial como una iglesia donde ningún grupo racial compone más de 80 por ciento de sus asistentes. Mediante esta definición, menos de 8 por ciento de todas las congregaciones son multirraciales. Aun más, sólo el 5 por ciento de todas las iglesias protestantes son multirraciales. El año 2005, las Asambleas de Dios tenían 421 iglesias que no tenían una raza que fuera la mayoría. Esto constituía el 3,4 por ciento de las Asambleas de Dios. Este dato hace surgir la pregunta: ¿cómo vamos a ministrar a una sociedad multirracial si nuestras iglesias reflejan la segregación racial de nuestro pasado hostil?
Cuando mi esposa, Sherelyn, y yo nos trasladamos a Fort Worth, Texas, estuvimos buscando una iglesia donde hubiera diversidad racial. Encontramos una iglesia que nos gustó por otras cosas, pero estaba compuesta por más de 95 por ciento de blancos. No obstante, Sherelyn asistió por un tiempo al estudio bíblico para mujeres de la iglesia. Cuando nos dimos cuenta de que no había razón de permanecer allí, ella dijo a las mujeres que no seguiríamos yendo. Ellas se sintieron apenadas al saber que nos preocupaba la falta de diversidad racial en la iglesia. Declararon que daban la bienvenida a todos, pero que los no blancos sencillamente no asistían a su iglesia. Tal reacción es típica. Muchos cristianos dan la bienvenida a gente de distinta raza en sus servicios, pero no saben la manera de crear una atmósfera de bienvenida para ellos.
Solamente en esta última década se ha visto que los eruditos y líderes cristianos hayan tomado seriamente el desafío de integrar racialmente nuestras iglesias. No contamos con todas las respuestas para cumplir esta tarea, pero eso no elimina nuestra responsabilidad de desarrollar las congregaciones racialmente integradas. La indagación que hemos llevado a cabo mis colegas y yo no provee respuestas amplias, pero ayuda a ilustrar la manera en que las iglesias pueden crear una atmósfera de bienvenida para los múltiples grupos raciales. Las iglesias multirraciales de buen éxito utilizan ciertos principios que las ayudan a atraer gente de distintas razas a sus congregaciones. Si podemos aprender de estos principios, podremos alcanzar a gentes de diversas razas y repetir los buenos éxitos de estas iglesias multirraciales. Estos principios generales pueden ser adoptados por un pastor o líder de iglesia y adaptados para que se ajusten a dicha situación particular.
LA PREPARACIÓN DE LA CONGREGACIÓN
Una congregación debe ser preparada para que llegue a ser una iglesia multirracial. Si la gente de la congregación no está lista para los cambios que tendrán lugar, ellos pueden, y seguramente se opondrán a los esfuerzos para admitir a distintos grupos raciales. La congregación tiene que mostrarse conforme con la idea de alcanzar la gente de distintas razas antes de hacer los cambios necesarios para el cambio a una iglesia multirracial. Es imperativo que los pastores pasen un buen tiempo enseñando y estableciendo una visión para alcanzar la gente de las distintas razas. Necesitan predicar sermones, leer libros, y preparar estudios bíblicos para ayudar a convencer a los miembros de la iglesia del valor de alcanzar a gente de otras razas.
A pesar de la necesidad de preparar a la congregación por medio de sermones y lecciones, es necesario tener en cuenta una importante medida de precaución: no constituya el llegar a tener una iglesia multirracial el foco principal de su iglesia.
La fatiga racial en nuestra sociedad hace que sea difícil motivar a las personas a trabajar en pro de una iglesia con diversidad racial, sólo por el hecho de llegar a ser multirracial. Más bien, las iglesias multirraciales de buen éxito tienen una meta más amplia que es más fácil de alcanzar si la congregación es racialmente diversa. Por ejemplo, si usted desea evangelizar a una ciudad multirracial, necesitará en la congregación una atmósfera que haga que las gentes de distintas razas se sientan bien acogidas. Cuando su meta principal es el evangelismo, usted puede utilizar el deseo evangelizador de su congregación para motivar a los miembros a trabajar con el fin de hacer que su lugar de adoración llegue a ser más racialmente inclusivo.
Una herramienta importante para alcanzar su meta principal de evangelismo es ofrecer un ministerio más inclusivo racialmente. De manera similar, las iglesias que tienen como visión principal de su ministerio la preparación para las misiones extranjeras,4 proveyendo un lugar para la gente marginal, y sirviendo a la comunidad, pueden usar también su interés por el ministerio principal para justificar llegar a ser una iglesia racialmente inclusiva. Es su responsabilidad ayudar a su congregación a ver el valor de un alcance multirracial para apoyar estos importantes ministerios.
Este proceso requerirá más de un solo sermón o lección. No es raro que un pastor pase años preparando una congregación con el objeto de hacer el compromiso necesario para crear una atmósfera multirracial. Sólo después que los laicos están convencidos de la importancia de un alcance multirracial usted estará en posición de hacer los demás cambios necesarios para desarrollar ese alcance.
CÓMO HALLAR LIDERAZGO MULTIRRACIAL
Una manera clave para dar inicio a los cambios que conducirán a una diversidad racial mayor es desarrollar el liderazgo multirracial. Las iglesias que desean llegar a ser multirraciales necesitan incluir gente de distintas razas en su estructura de liderazgo. Sería difícil que una iglesia mantuviera un laicado integrado racialmente si el liderazgo no es multirracial. Algunas iglesias multirraciales están tan comprometidas con el desarrollo y mantenimiento de un personal racialmente diverso que mantienen un puesto de personal abierto por más de un año, esperando que una persona calificada de una raza distinta se presente para llenar dicho puesto. Esto no es una acción afirmativa, sino un entendimiento de que sólo los de una raza distinta pueden aportar ciertas cualidades a la tarea. Los líderes de experiencia de las congregaciones multirraciales comprenden que tener esas cualidades es tan importante que es mejor dejar un puesto sin llenar antes que llenarlo con la persona no idónea.
Las congregaciones multirraciales dan alta prioridad al liderazgo racial diverso por varias razones. Primero, tal clase de liderazgo señala a los miembros de los diversos grupos raciales que son bien acogidos en la congregación. Cuando un visitante de una raza distinta ve a un miembro de su propia raza en el liderazgo, le resulta fácil creer que encontrará un lugar en la congregación. Segundo, el liderazgo multirracial permite que el pastor principal oiga las distintas perspectivas raciales y culturales. Un pastor blanco puede aprender que la tardanza no siempre es una falta de respeto en algunas comunidades de color, o un pastor negro puede aprender que los blancos no siempre comunican sus pasiones con el mismo volumen de voz empleada por los negros. Estas variantes culturales no son correctas ni incorrectas, sino que son meramente diferencias que debemos aprender. Tercero, el liderazgo multirracial puede instruir más adecuadamente a los demás cómo alcanzar a las diversas comunidades raciales. Necesitamos gente de los distintos grupos raciales que nos complacería alcanzar para tomar la iniciativa en mostrarnos cómo evangelizar a los miembros de su comunidad. Aun cuando el alcance interracial es definitivamente importante, ¿quién estaría mejor capacitado para explicar las necesidades culturales, espirituales, sociales, y políticas de una comunidad racial que aquellos que viven en esas mismas comunidades?
Para ganar liderazgo multirracial una iglesia normalmente tiene que suspender algunas de las normas culturales que ha sustentado. La comprensión de las diferencias culturales entre grupos raciales es una de las maneras en que los pastores de otros grupos raciales ayudan a que una iglesia alcance a los de un grupo distinto. Por ejemplo, un pastor blanco que yo entrevisté comentó cómo él pensaba que el pastor hispano era irresponsable porque no aparecía en el culto de adoración el domingo por la noche. Sin embargo, en la comunidad hispana la noche del domingo es tiempo familiar. Para él era propio pasar la noche del domingo con su familia, o ministrando a alguna otra familia hispana. La inmadurez espiritual del pastor hispano no era el problema. Él estaba tomando en cuenta los valores culturales que lo ayudarían a alcanzar a otros hispanos para la iglesia. Una vez que el pastor blanco entendió esta diferencia cultural, las acciones del pastor hispano le parecieron razonables. Por fortuna él no usó su primera opinión de inmadurez para decidir si contratar a este pastor, pues la iglesia hubiera perdido a un valioso ministro para una importante comunidad racial.
¿QUÉ HACER CON LA ADORACIÓN?
Juntamente con el liderazgo multirracial, las congregaciones integradas racialmente también comunican aceptación racial mediante la clase de adoración que tienen. Cuando la iglesia establece un equipo de liderazgo racialmente diverso, también será importante que considere el estilo de adoración de la iglesia. Las congregaciones multirraciales con frecuencia adoptan un estilo diverso de adoración que no enfatiza una cultura racial determinada. Estas congregaciones pueden incluir elementos de diversos estilos culturales musicales en sus cultos, rotar distintos estilos musicales cada semana, o crear un estilo musical híbrido, que combine los estilos de diversas culturas raciales. Es importante decidir cómo cambiará usted el estilo de adoración, de tal modo que no sólo conecte con los de su cultura, sino que también comunique aceptación de otros grupos raciales.
Los que tienen un estilo de adoración más carismático tienen una ventaja. Se ha comprobado que este estilo de adoración parece apelar a la gente de distintas razas con más facilidad que los estilos menos emocionales y más tradicionales de adoración. Sin embargo, es un error pensar que porque una iglesia tiene un estilo de adoración emocional, y carismático es una iglesia con adoración diversificada. Aun entre los pentecostales y carismáticos ciertos cánticos y prácticas de adoración están identificados con ciertos grupos raciales. Los que tienen estilo de adoración altamente carismática todavía deben honradamente valorizar cuán racialmente inclusiva es su adoración corriente.
Una apreciación valórica del estilo de adoración de una iglesia debe incluir más que una evaluación de la música que se interpreta. La adoración también se comunica mediante el estilo de predicación del pastor. ¿Presenta el pastor ilustraciones apropiadas únicamente para su cultura? ¿Usa el pastor un tono de voz ligado a su cultura? Es necesario tener respuestas para estas preguntas. ¿Qué hay respecto de la decoración interior de la iglesia? ¿Están representadas las personas de las diversas razas5 en los cuadros? ¿Están escritas las señas de la iglesia en más de un idioma? ¿Es la cultura representada en los decorados y diseños usados en la iglesia un reflejo de muchos grupos, o sólo del grupo mayoritario? Estas preguntas deben hacerse y poder contestarse triunfalmente. Sólo después de una evaluación de los aspectos musical y no musical de la adoración podrá una congregación hacer los cambios necesarios que señalen apertura a los diversos grupos raciales.
Los disgustos por causa de los estilos musicales y por la decoración interior son con frecuencia la causa de divisiones en las iglesias. Cuando se altera el estilo de adoración de la iglesia, es importante mantener algunos de los elementos culturales previos para que los miembros de la iglesia se sientan menos amenazados. Recuerde, muchos que han estado en la iglesia por largo tiempo pueden sentir que están perdiendo una parte de la iglesia. En cierto sentido están en lo cierto.
Los cambios pueden ser necesarios, pero esto no los hace menos penosos para esos miembros fieles. Si es posible, mantenga un servicio de adoración tradicional separado, o un elemento del culto de adoración si la iglesia tiene un solo culto de adoración. No obstante, es importante pensar sistemáticamente respecto de cómo puede diversificarse el estilo musical, cómo pueden usarse los cuadros e ilustraciones del interior de la iglesia para promover la inclusividad, cómo puede el pastor usar ilustraciones de otras culturas raciales, cómo pueden ser cuestionadas las normas informales de la mayoría numérica por el modo en que se dirigen los cultos, y otras preguntas respecto de comunicar la aceptación cultural de distintas razas por medio de la adoración. Mientras que un pastor sabio tendrá cuidado de no hacer cambios demasiado caprichosamente al estilo de adoración y cultural de la iglesia, los cambios pueden hacerse si la iglesia desea cambiar para constituirse en una congregación multirracial.
Una congregación multirracial necesita ajustarse a diversas culturas raciales. Con frecuencia olvidamos que el estilo cultural en que hemos crecido no es el único estilo cultural aceptable. Para ministrar a otras razas, los pastores necesitarán ajustarse a distintos aspectos culturales de base racial traídos a su ministerio. La alteración de nuestro estilo de adoración de modo que podamos incorporar elementos de diversas culturas raciales es una manera de hacer esto. Mientras que el liderazgo multirracial es una señal de aceptación de gente de distintas razas, los estilos de adoración diversa señalan la aceptación de las diversas culturas raciales por parte de la iglesia. También indica que la mayoría numérica de la iglesia no intentará forzar a los miembros de los distintos grupos raciales para que se ajusten a una cultura extranjera, de este modo la cultura de las minorías tendrá valor en la congregación.
Las iglesias multirraciales no son accidentales. Se establecen porque se han hecho planes para hacer que la iglesia sea un lugar cómodo para gente de distintas razas. Los líderes de la iglesia que desean que sus congregaciones alcancen a gente de diversas razas, entienden que es necesario desarrollar planes y ponerlos en función. Aun si esos planes no resultan exitosas de inmediato, los fracasos previos de atraer gente de distintas razas con frecuencia proveen las lecciones que conducen a buen éxito futuro. Aun más, el dar pasos definidos para crear una cultura más racialmente inclusiva, permitirá a estos líderes comunicar a la gente de diversas razas que son bienvenidos.
¿QUÉ SUCEDE DESPUÉS QUE USTED HACE ESTOS CAMBIOS?
De modo que usted ha efectuado los cambios para motivar a los laicos hacia la creación de una atmósfera multirracial, ha desarrollado un liderazgo multirracial, y ha creado una experiencia de adoración diversa en su iglesia. ¿Ahora qué?
Las iglesias que cambian a una cultura más multirracial en el principio frecuentemente pierden miembros de su congregación. Esta pérdida, sin embargo, puede esperarse, porque algunos miembros de su congregación no estarán dispuestos a hacer los ajustes necesarios para ayudar a que una iglesia llegue a ser más racialmente diversa. Algunas personas abandonarán la iglesia cuando usted comience a predicar respecto de la necesidad del cambio. Otros desearán inicialmente hacer la transición, pero cuando entiendan todos los cambios que es necesario hacer, también se irán. El grupo que más probablemente se irá serán las familias blancas con hijos en edad casadera. Es un triste comentario sobre los temores que tienen todavía algunos cristianos hacia los romances interraciales.6
No obstante, espere perder algunos miembros cuando comience el cambio a un ambiente más atractivo para las diversas razas. Estas personas son los que pueden ofrecer la mayor resistencia para que se efectúe el cambio, y su pérdida no será totalmente negativa.
Pero ahora las buenas noticias. Mi indagación indica que con el tiempo las iglesias multirraciales tienen más posibilidades de crecer que las iglesias que no tienen esta característica.
1990 |
1995 |
2000 |
2005 |
|
| Número de Iglesias | 208 |
271 |
395 |
420 |
| Promedio de Asistencia | 172 |
185 |
221 |
267 |
El hecho de que tales iglesias puedan atraer miembros de diversas culturas raciales puede ayudarlas a atraer más personas. Del mismo modo como perderá algunas personas que no están dispuestas a que se haga el cambio a una iglesia multirracial, cuando la iglesia llega a ser conocida por ser multirracial, usted también conseguirá nuevos miembros. Más allá del hecho de que la iglesia tendrá más de un solo grupo racial del cual conseguir miembros, hay muchas personas que están deseosas de adorar en un contexto multirracial, y ese número va en aumento. El porcentaje de personas que en los Estados Unidos vive un estilo de vida racialmente distinto está creciendo, y estas personas desean adorar en un ambiente multirracial. Los pastores que desean ver que sus iglesias cambien de un ambiente dominado por una cultura determinada y lleguen a ser congregaciones de muchos grupos raciales, pueden necesitar soportar una corta temporada de pérdida de miembros para luego pasar por un tiempo largo de crecimiento y revitalización.
Finalmente, cuando comience a atraer a gente de diversas razas, considere unos pocos detalles: primero, los de la minoría numérica pueden sentirse más aislados de la cultura de la iglesia que los de la mayoría numérica. Ellos están en inferioridad de condiciones en cuanto a encontrar amigos íntimos en la iglesia, y con frecuencia los miembros de la mayoría numérica tienden a ser menos sensibles a las normas culturales de los de la minoría. La mayoría con frecuencia se encuentra cómoda en la iglesia porque tienen la parte del león del poder de organización y de cultura. Para hacer que las congregaciones multirraciales funcionen, los que componen la mayoría deberán hacer más sacrificios culturales que los de la minoría.
Segundo, cuando comenzamos a atraer gente de distintos grupos raciales, por lo general ganamos gente que es más semejante a nosotros culturalmente. Por ejemplo, si su iglesia ha sido una que apoya a los republicanos, a los primeros afro-americanos e hispanos que atraerá serán igualmente republicanos. Más tarde, sin embargo, los afro-americanos e hispanos que lleguen a la que ahora será iglesia multirracial, con frecuencia serán distintos de los primeros que llegaron. En este ejemplo, muy probablemente sería gente que apoya a los demócratas. El ajuste a esta alteración cultural, en este caso política, es importante si hemos de mantener la atracción para gente de diversas razas. No piense que las primeras pocas personas de una raza distinta representarán adecuadamente a todos los miembros de su grupo racial. Es responsabilidad suya aprender continuamente respecto de las necesidades y los deseos de estas personas mientras ellos adoran con ustedes.
Mi esperanza y oración es que ustedes aceptarán este importante desafío y que considerarán las ideas de este artículo. El espacio no me permite explorar todos los detalles interesantes de la planificación para dar una dirección multirracial a su congregación; pero, si mantiene una actitud flexible, adaptable, podrá prepararse para esta nueva dirección. Si mantiene una actitud tal, usted puede encontrar nuevos senderos hacia una congregación racialmente inclusiva, los que no se han descubierto previamente. La flexibilidad y una disposición de continuar aprendiendo son valores importantes para cualquiera que desee tomar en un camino hacia el ministerio multirracial. Será dura tarea para nuestras congregaciones mono-raciales el cambio a lugares multirraciales de reconciliación racial. Pero con el poder de Dios y los esfuerzos de cristianos sinceros es una tarea que no sólo podemos hacer, sino que también debemos hacer si hemos de crear una iglesia pertinente y vibrante en el siglo 21.
PREGUNTAS PARA SER COMENTADAS CON EL PERSONAL PASTORAL Y LOS MIEMBROS DE LA DIRECTIVA DE LA IGLESIA
- ¿Cuál es la misión básica de nuestra iglesia, y cómo nos ayudaría para cumplir esa misión el desarrollo de una congregación multirracial?
- ¿Usa usted sus valores culturales para juzgar la habilidad de liderazgo de la gente de otras razas?
- ¿Si usted pudiera dar un paso que hiciera que la adoración musical o no musical en su iglesia fuese más racialmente diversa, ¿cuál sería ese paso?
- ¿Estamos dispuestos a perder algunos miembros de nuestra iglesia para alcanzar la misión delineada en la pregunta 1? ¿Por qué sí, o por qué no?
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NOTAS
1. Uso intencionalmente el término multirracial para describir el tipo de iglesias comentadas en este artículo. Algunos pueden preferir los términos multicultural o multiétnica. Estos términos, sin embargo, no ofrecen descripciones suficientemente precisas. Multicultural puede significar una variedad de culturas que no tienen nada que ver con diferencias raciales (esto es, edad, región, estilo de vida, ocupación). Todavía más, este término viene con una gran cantidad de bagaje que debe ser superado antes que muchos cristianos se sientan cómodos con él. Multiétnico puede significar congregaciones sueco/inglesa o cubano/mexicana o afro-americana/hispana. Mientras que las congregaciones multiétnicas tienen sus propios desafíos, en nuestras divisiones sociales raciales contemporáneas tenemos más proyección que en las étnicas, y yo elijo concentrarnos en los desafíos del desarrollo de congregaciones multirraciales.
2. Cuando uso el término mono-racial no estoy sugiriendo que nuestras iglesias son todas blancas, todas afro-americanas, todas hispanas, o todas de un solo grupo racial. Mi sugerencia es que nuestras iglesias están dominadas generalmente por una sola cultura racial y que son mono-raciales en su carácter social.
3. Aun cuando muchas personas prestaron apoyo a ciertas partes de este proceso de indagación, Michael Emerson y Karen Chai fueron quienes más me ayudaron. Tengo una deuda con ellos.
4. Para un buen ejemplo de cómo una iglesia puede usar su apariencia multirracial para ayudar en los esfuerzos hacia el ministerio foráneo, lea acerca de la Iglesia Bautista Wilcrest en el libro de Michael Emerson, People of the Dream (Princeton, N.J.: Princeton University Press, 2006) 109, 110.
5. Escribo acerca de mayoría numérica y minoría numérica de miembros. Esto se refiere a los miembros de una iglesia, no a la comunidad circundante. Tampoco es una referencia a conceptos, tales como miembros de grupo de mayoría, lo que generalmente es una referencia a blancos o europeo-americanos. En una iglesia multirracial que es 65 por ciento de hispanos y 35 por ciento de blancos, la mayoría numérica no son los blancos, sino los hispanos. Los hispanos tienen el poder dentro de esa iglesia, aun cuando los blancos puedan tener mayor poder dentro de nuestra sociedad en general.
6. Un error que cometen muchas iglesias multirraciales, aun aquellas de buen éxito, es que no preparan a sus miembros para el aumento de citas interraciales. Los temores acerca de las citas y matrimonios interraciales con frecuencia no se mencionan, pero son razones de algunos que abandonen una iglesia que se está diversificando racialmente. La conversación abierta puede reducir la posible pérdida de algunos miembros que temen las citas interraciales. Mi esposa y yo hemos desarrollado un recurso titulado: Just Don’t Marry One (Judson Press), a fin de ayudar a preparar a los cristianos y sus congregaciones para la eventualidad de citas interraciales y de familias multirraciales. (Para más recursos posibles véase la nota “Literatura para ayudar a los ministros de familias multirraciales”.)


