Claves para el pastor solo que prepara equipos eficaces de voluntarios
Los pastores solos tienen una extraordinaria oportunidad de preparar equipos. La realidad de la iglesia y del tamaño del personal es ésta: más grande no es necesariamente mejor. Los números aumentan y complican el ministerio. Los principios que guían la preparación de equipos son fundamentales para todas las iglesias. La obra de discernimiento consiste en la manera en que se aplican estos principios en cada congregación. En su calidad de pastor solo, usted sabe que los equipos pueden desarrollarse bien en su iglesia. Usted puede inclinar su potencial para buen éxito si practica los siguientes principios:
Aplique fielmente principios de dotaciÓn de poder
Jesús ministró a multitudes, pero pasó tiempo adicional con un grupo mucho más pequeño de discípulos a los que delegó, equipó, y dio un resumen de asuntos concernientes al ministerio. En toda iglesia hay personas que tienen potencial para cumplir un ministerio eficaz. Reclútelos para que trabajen con usted en oración por la gente, visitación de enfermos, o en la dirección de alguna actividad. Instrúyalos usted mismo o pida que un colega competente lo ayude. Asigne responsabilidad y autoridad a los voluntarios. Establezca un programa de responsabilidad dedicando tiempos regulares cuando usted y los voluntarios se reúnan para comentar lo que se ha experimentado, lo que está funcionando bien, dónde se necesita ayuda y cuán bien se están alcanzando las metas de la iglesia. Los pastores pueden crear un clima inspirador de ministerio en sus respectivas iglesias dotando sabiamente de poder a otros para que ministren.
Sea despiadadamente disciplinado respecto del enfoque
El enfoque tiene poder. La luz enfocada en un rayo se convierte en láser y puede cortar hasta el acero. La luz diseminada no tiene poder. Los programas de la iglesia son similares a la luz. Cuando los programas estén enfocados hacia la visión y el propósito, tendrán poder.
Movilice los equipos alrededor de una visión, de un propósito, y de un objetivo claros. Evite debilitar sus esfuerzos de voluntarios fijando demasiados programas. Los equipos de buena calidad necesitan tiempo para prepararse y trabajar juntos; concédales ese tiempo. Evite la tendencia de poner en acción demasiados programas en su iglesia. Permanezca centrado. Haga unas pocas cosas bien. Alimente las relaciones del equipo y evalúe su desempeño.
Ancle su autoestima en la cruz de Cristo
Las expectativas irreales, auto-impuestas respecto del buen éxito en el ministerio, pueden acarrear la ruina en la actitud de un pastor y afectar su habilidad para desarrollar equipos de ministerio. Aun cuando Efesios 4:11-13 estimula a los pastores a equipar al pueblo de Dios, un pastor inseguro guiará desde una posición de temor (Lea “El pastor inseguro” por Sam Rima). Con frecuencia este temor es la causa de que el pastor retenga información, recursos, oportunidades, y autoridad que son esenciales para el buen éxito del equipo. Los pastores solos que preparan equipos eficaces de ministerio pueden confiar en su identidad en Cristo y en su llamado. La confianza llega a ser un catalizador para liberar ministerio, preparar voluntarios para obtener más fruto, y para celebrar buenos éxitos con otros.
Para el pastor solo, la preparación de equipos de ministerio tiene muchas recompensas. Para experimentarlas, aplique estos principios de preparación de equipos teniendo en mente a su iglesia. Cuando los equipos se desarrollan y tienen buen éxito, usted y la gente se regocijarán. Pocas cosas energizan más a una congregación que el trabajo eficaz en conjunto y ver el avance del Reino.
TIM HAGER, Bristol, Virginia.
