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El discipulado en todas las cosas de la vida
El hecho de seguir a Jesús debería transformar todos los aspectos de nuestra vida, si Él es plenamente Señor nuestro. Sin embargo, la mayor parte de los materiales de discipulado se centran en aspectos espirituales, como las creencias y las prácticas correctas. Entre estas cosas se incluyen el estudio de la Biblia, la oración, la mayordomía, el testimonio, la resistencia ante las tentaciones, y también el fruto y los dones del Espíritu. Aunque sean esenciales, estas cosas a duras penas podrían comprender el todo de nuestra vida. El Nuevo Testamento muestra con claridad lo central que es lo espiritual en la vida del creyente. Sin embargo, también se deben tener en cuenta muchos otros aspectos en un discipulado absoluto y para toda la vida.
Piense en los aspectos de la vida diaria, como el trabajo, el dinero, las posesiones, las diversiones y la relación con la cultura. Estas cosas forman importantes plataformas en las cuales honramos a Dios. Puesto que comprendía la forma en que el dinero afecta a nuestra vida, Jesús enseñó más acerca del dinero que acerca de la oración. También necesitamos tocar el tema de las relaciones, en el que van incluidas cosas como el significado de la comunidad cristiana, las relaciones con los no creyentes, la familia y el matrimonio. Debemos proporcionar una orientación bíblica inteligente acerca del amor romántico y la moralidad sexual, porque estas cosas han sido fuertemente distorsionadas por nuestra cultura.
El hecho de seguir a Jesús también nos debe llevar a abrazar nuestra condición de siervos y nuestra misión. Necesitamos abrazar también su preocupación por los que están espiritualmente perdidos, los que tienen necesidades materiales, y aquellos a quienes se les ha negado la justicia (Miqueas 6:8; Amós 5:24).
El crecimiento espiritual y la madurez personal se hallan intimamente relacionados, y se afectan entre sí. Los recursos espirituales no sólo producen un crecimiento espiritual, sino que también capacitan para el crecimiento personal. Los que no crecen en cuanto a su personalidad, raras veces pueden hacer un gran progreso en el sentido espiritual.
Un discipulado que honre a Dios y produzca el máximo de fruto, exigirá crecimiento en los cinco aspectos anteriores. La falta de crecimiento en una de estas categorías causa un impacto negativo en nuestro crecimiento y nuestra eficacia en las demás. Por ejemplo, he conocido cristianos que tienen un fuerte compromiso con Dios, pero parecen no estar haciendo gran cosa por Él. ¿Por qué? Porque su vulnerabilidad en cuanto a sus relaciones, o su inmadurez personal neutralizan o limitan su eficacia en el ministerio y en el testimonio.
Stephen Lim, Springfield, Missouri
