El oculto campo misionero:
Cómo llegar a los jóvenes adultos y a los adultos solteros
Por Dennis Franck

“De los divorcios, la viudez, los clubes, los apartamentos y los condominios salen muchísimas necesidades que están pasando por la puerta de nuestras iglesias.… Hay mucho talento y creatividad en este diluvio de adultos solteros. La iglesia puede ayudar y también puede ser ayudada. Puede dar y puede recibir. La oportunidad está allí. ¿Qué haremos?”1
Según Earl Creps, ex director del programa de doctorado en liderazgo en el Seminario Teológico de las Asambleas de Dios, “el no atender a los adultos solteros es dejar fuera a más de cuarenta por ciento de la población adulta de hoy”.
David Reddout, pastor de la Primera Asamblea de Dios en Leesville, Luisiana, dice: “Cada grupo de la iglesia tiene necesidades y dones excepcionales … niños, jóvenes, hombres, mujeres, personas casadas, etc. Como hemos dado énfasis a estos grupos durante tanto tiempo, sin darnos cuenta hemos olvidado a los adultos solteros y los hemos llevado a creer que no esperamos que participen en el ministerio. El apóstol Pablo dijo que para el ministerio es mejor estar soltero (1 Corintios 7:25–35). El propósito del ministerio de solteros es ayudarlos a ver que ellos son la iglesia y ayudarlos también a tener un puesto de ministerio.”
Defino a los jóvenes adultos como adultos entre los dieciocho y treinta y cinco años de edad sean solteros o casados. Los adultos solteros que pudieran asistir a un ministerio de adultos solteros son adultos entre las edades de treinta y sesenta que no están casados por casualidad, cambio o decisión, sea de ellos o de alguna otra persona. Los jóvenes adultos y los adultos solteros caen en una o más de las categorías siguientes:
- nunca casados
- casados anteriormente
- viudos
- padres solteros
- separados (la persona separada está legalmente casada pero vive una vida de soltero.)
Los jóvenes adultos y los adultos solteros están aquí para quedarse. La iglesia tiene que estar consciente de las necesidades y de los asuntos de los jóvenes adultos y los adultos solteros si eso va a ser eficaz en ganarlos, alimentarlos, disciplinarlos, y adiestrarlos.
Una iglesia saludable
Por lo general, las iglesias hacen énfasis en el matrimonio y la familia. Todas las familias necesitan fortalecimiento. Sin embargo, un énfasis en el matrimonio y la familia — sin ningún énfasis en el ser soltero a cualquier edad como un estilo de vida aceptable — tiende a alejar y a aislar a la persona no casada.
No es saludable una iglesia que hace énfasis sólo en las familias y en el matrimonio. El olvidar a los adultos solteros y a su familia es tener como objetivo solamente a la mitad de los adultos en la sociedad.
Preguntas que los pastores y las iglesias tienen que responder, son:
- ¿Jesús se propuso salvar solamente a las familias y a las parejas casadas?
- ¿Predicó a la mujer junto al pozo que había tenido cinco maridos y que en ese momento estaba viviendo con un hombre (Juan 4)?
- ¿Aceptó, perdonó, y predicó a la mujer sorprendida en adulterio (Juan 8)?
- ¿Pudiera ser el hecho de que Jesús fuera soltero la razón de que estuviera consciente de los adultos no casados y que los ayudara?
- ¿Pudiera la inclusión de los escritores bíblicos que fueron adultos solteros ser un sutil pero elocuente recordatorio de que Dios valora a la persona soltera y a la que vuelve a ser soltera? (Pablo era soltero; Jeremías nunca se casó; Ezequiel era viudo; Oseas estaba divorciado.)
Cada iglesia puede hacer algo para mostrar una actitud de comprensión y aceptación de los jóvenes adultos y los adultos solteros. (Véase columna, Cualquier iglesia puede.)
Los estudios demogrÁficos demuestran la necesidad de que la iglesia ayude a los jÓvenes adultos y a los adultos solteros
- La pérdida de los jóvenes adultos de la iglesia (sobre todo entre los 18 y 30 años de edad).
- El énfasis de la iglesia en el matrimonio y la familia sin un énfasis igual acerca de ser soltero como un estilo de vida aceptable.
- La disminución y el aplazamiento del matrimonio en la sociedad.
- Los hogares de parejas casadas sólo aumentó siete por ciento entre 1990 y 2000.2
- La edad promedio del primer matrimonio: hombres — 27.1; mujeres — 26.0.3
- Ahora los hogares de personas no casadas son más que los hogares de personas casadas — 55.8 frente a 55.2 millones.4
- El porcentaje de adultos estadounidenses (de más de 18 años) que no están casados — 45 por ciento — 97 millones de adultos.5
Hogares de personas solteras
- 1900 — 5 por ciento de todos los hogares eran de familias de personas solteras 6
- 1960 — 13 por ciento de todos los hogares eran de familias de personas solteras 7
- 2000 — 26 por ciento de todos los hogares eran de familias de personas solteras 8
Hogares de padres solteros
- 1970 — Nueve por ciento de todos los tipos de familia eran familias de padres solteros.9
- 2000 — Casi una tercera parte de todos los tipos de familia eran familias de padres solteros.10
- 28 por ciento de los hijos menores de dieciocho años viven con un padre soltero.11
- 60 por ciento de todos los niños nacidos en los años noventa del siglo pasado pasarán gran parte de su niñez en un hogar donde no hay padre.12
- 43 por ciento de los adolescentes no viven con sus padres naturales.13
CohabitaciÓn
La cohabitación es un hogar a medias para las personas que no quieren el grado de compromiso personal, legal, y social que representa el matrimonio, al menos por ahora. La cohabitación se ha disparado, hasta llegar al 1.150 por ciento desde 1960 hasta 2000, aumentando de 439.000 a 5.5 millones de personas. Aumentó 71 por ciento durante 1990–2000.14
- Casi la mitad de las personas entre 25 y 40 años de edad han cohabitado.15
- La mitad de los padrastros casados con hijos comenzaron con la cohabitación.16
- El mayor crecimiento en las parejas que cohabitan no está entre los veintiañeros, sino entre las personas de más de treinta y cinco años. Casi la mitad de los adultos con menos de cuarenta años han vivido con una pareja no casada.
- Para los adultos solteros, entre 35 y 39 años, 49 por ciento está en la actualidad viviendo con alguien.17
El divorcio y las segundas nupcias
- 43 por ciento de quienes se casan por primera vez se divorcian.18
- 60 por ciento de quienes vuelven a casarse y tienen hijos se divorcian.19
- 65 por ciento de quienes vuelven a casarse y tienen hijos de un matrimonio anterior se divorcian.20
- 65 por ciento de padrastros o madrastras (una de las personas con un hijo) se divorcian.21
- 70 por ciento de padrastros y madrastras (ambas personas tiene hijos) se divorcian.22
La viudez
- Hay más personas viudas en los Estados Unidos que en toda la población de cada Bélgica, Irlanda, y Noruega, individualmente.23
- 45 por ciento de todas las mujeres de 65 años o mayores son viudas.24
- 70 por ciento de todos los adultos viudos viven solos.25
- En los próximos treinta años los Estados Unidos tendrán el doble de la población de sesenta y cinco años o más.26
Los asuntos delicados de la vida deben motivar a la iglesia a ayudar a los jÓvenes adultos y a los adultos solteros
Los adultos solteros y casados tienen las mismas necesidades espirituales fundamentales. Sin embargo, como los adultos solteros a veces no se sienten a gusto en las iglesias con programas y énfasis orientados a la familia, no siempre se quedan bastante tiempo para que se satisfagan esas necesidades.
Como los adultos solteros no tienen un cónyuge que les dé aliento y apoyo espiritual, algunos adultos solteros se vuelven indisciplinados en su vida espiritual. Un ministerio especializado proporciona un lugar para identificarse con los demás y satisfacer sus necesidades como el buen concepto de sí mismo, la consagración a Dios, la fe y la disciplina personal.
Cathy Roth, de Hayward, California, dice: “El solo tener la oportunidad de observar y conocer a otros cristianos solteros me ha desafiado y me ha hecho espiritualmente humilde. Eso me ha ayudado a valorar a los demás (muy distintos de mí mismo) por los dones que Dios les ha dado y a aumentar mi tolerancia y paciencia.”
Helen Marispini, de Livermore, California, dice: “Ser parte del ministerio de adultos solteros me ha dado un lugar donde puedo hallar amistad, aliento, y apoyo. Debo dar cuenta a mis amigos en cuanto a mi consagración al Señor.”
Necesidades y asuntos personales
Cuando las iglesias no tratan las necesidades excepcionales de los adultos no casados, los adultos solteros no reciben una perspectiva bíblica y como adultos solteros acerca de asuntos pertinentes. Si la iglesia no presenta la enseñanza ni da oportunidades de análisis acerca de los problemas que afrontan los adultos solteros y los que vuelven a ser solteros, ¿dónde están éstos recibiendo esa información? La respuesta: los medios informativos, la Internet, la televisión, los teatros, los periódicos, los amigos no cristianos, los videos y otros recursos, muchos de los cuales no son sanos.
¿Cuántos de los temas siguientes se tratan en su iglesia?
- Cómo criar los hijos solo
- La paternidad compartida
- Cómo afrontar los cambios como adulto soltero
- Cómo relacionarse con un ex cónyuge
- La sexualidad y el permanecer soltero
- Administración del dinero
- Cómo cultivar amistades con hombres y mujeres
- Cómo aprender a perdonar a un ex cónyuge
- Cómo aceptar el ser soltero
- Las citas amorosas y las citas otra vez
- Recuperación del divorcio
- Cómo vivir con mamá o con papá
- Cómo entender las emociones
- Cómo recuperarse de la angustia
- La confianza
- La soledad
- Cómo cultivar una identidad saludable
- Elección de la carrera
- Educación premarital
- Educación para las segundas nupcias
- Las familias mixtas
- Los padrastros y las madrastras
- Cómo relacionarse con los adultos casados
- Cómo adaptarse a la viudez
Amistades sanas
Los adultos solteros de cualquier edad quieren amistades de buena calidad con otros del mismo sexo y del sexo opuesto. Un ministerio de jóvenes adultos y adultos solteros proporciona un ambiente de aceptación y de franqueza en que las personas pueden descubrir a otras con las mismas experiencias, esperanzas, y heridas. El ministerio también crea un ambiente que estimula las relaciones en un contexto cristiano. Muchos jóvenes adultos y adultos solteros que vienen de la calle están cansados de las actitudes egoístas y son sensibles a la gracia y al amor de Dios por medio de otros.
Lisa Stevko, de Castro Valley, California, dice: “No creo que quiera volver a casarme. El ministerio de adultos solteros me ha dado un círculo de amigos y de actividades. Tengo a otros con quienes puedo hablar y puedo relacionarme con quienes están siendo ayudados por Dios de la misma manera que yo.”
Greg Davis, de Castro Valley, California, dice: “Debido a las experiencias comunes hay una mayor comprensión de las luchas, así como también ayuda un aliento. Las personas sin experiencias comunes pudieran estar dispuestas a simpatizar con usted y a sentir compasión de usted, pero no pueden identificarse con usted (2 Corintios 1:4). Debido a eso, hay una dinámica que fomenta el crecimiento espiritual, emocional, y en el ámbito de las relaciones.”
La potencialidad del ministerio confirma la necesidad de la iglesia de ayudar a los jÓvenes adultos y adultos solteros
Los adultos no casados tienen tiempo, talento, y creatividad que compartir con la iglesia. No necesitan obtener aprobación de un cónyuge para usar su tiempo y sus talentos. Cuando el pastor predica un mensaje acerca del diezmar y del dar, los adultos casados deben consultar con su cónyuge para llegar a un consenso en cuanto a dar el diez por ciento a la obra del Señor. El adulto soltero no lo hace.
Si los adultos casados quieren dar tres o más horas a la semana a un ministerio laico, lo prudente es obtener el acuerdo del cónyuge de uno. Además, en cuanto al adulto soltero Dios tiene sólo un corazón que convencer.
La vida de JesÚs autentica la necesidad de que la iglesia ayude a los jÓvenes adultos y a los adultos solteros
Jesús, un adulto soltero
Jesús fue un adulto soltero en la sociedad judía que fomentaba el matrimonio en los adolescentes de catorce, quince, y dieciséis años para que perpetuaran el nombre de la familia y procrearan. Jesús no se adaptó al molde social, cultural o familiar como adulto soltero. Él fue raro en su época. Él es el ejemplo de lo que puede alcanzar una vida enteramente consagrada al Padre.
La sensibilidad y la respuesta: Seis tipos de iglesias
Defino seis tipos de iglesias según su nivel de sensibilidad y de respuesta hacia los adultos solteros y los jóvenes adultos. El nivel de sensibilidad y de respuesta de una iglesia está determinado por lo siguiente:
- La actitud de la iglesia y la historia del ministerio
- Prioridades del pasado
- Prioridades de la junta
- La experiencia personal de los pastores con los jóvenes adultos y los adultos solteros (la iglesia, la comunidad, el trabajo, la familia inmediata o extendida, etc.)
- Comprensión y actitud de otros líderes de la iglesia
- Preocupaciones con el presupuesto
- Liderazgo posible y disposición
- Experiencia personal de la junta
- Experiencia personal de quienes trabajan en la iglesia
- Experiencia personal de la congregaciónn
- Prejuicios, reacciones, y recomendaciones verbales de los pastores, de la junta y de la congregación
- Ministerios de jóvenes adultos y adultos solteros en otras iglesias dentro de la comunidad
- Tamaño de la iglesia
Tipo uno — Poca sensibilidad y ningÚn plan para ayudar a los jÓvenes adultos o adultos solteros
Esta iglesia y su liderazgo pudieran no ver la necesidad de un ministerio enfocado a los jóvenes adultos o los adultos solteros. Esta iglesia por lo general no comprende a los adultos solteros y no practica la sensibilidad hacia ellos. Esta iglesia pudiera no estar consciente de sus prejuicios hacia los adultos casados. Eso pudiera ser evidente en que para los adultos solteros el asistir a una actividad cuesta por lo general más de la mitad que para los adultos casados. A esta iglesia también le falta el empleo del lenguaje inclusivo y de ayuda para los padres solteros.
Tipo dos — Alguna sensibilidad hacia los jÓvenes adultos y los adultos solteros, pero ningÚn plan para ayudarlos
Esta iglesia y su liderazgo pudieran tener sólo alguna comprensión de las necesidades y los asuntos de los adultos solteros. Pudieran aceptar y reconocer verbalmente desde el púlpito y en algunas clases de adultos a los adultos no casados. Sin embargo, no hay un plan de ministerio para los adultos solteros de cualquier edad.
Tipo tres — MÁs sensibilidad hacia los jÓvenes adultos y los adultos solteros, y un ministerio para ellos con un líder voluntario
Esta iglesia y su liderazgo tienen más comprensión de las necesidades de los jóvenes adultos y de los adultos solteros que las que tienen las iglesias del tipo dos. El pastor pudiera haber designado a un líder voluntario para que desarrolle los ministerios de adultos solteros. Esta iglesia pudiera desear pagar a su líder, pero por ahora puede sólo apoyar a esa persona mediante la oración y los recursos materiales. Una iglesia tipo tres muestra una comprensión de las necesidades de los jóvenes adultos y de los adultos solteros mediante el lenguaje inclusivo en la predicación y la enseñanza. Esta iglesia establece costos equitativos para las actividades, ofrece cuidado de niños y ayuda para los padres solteros, e incluye a los adultos solteros en todos los niveles de liderazgo.
Tipo cuatro — Mucha sensibilidad hacia los jÓvenes adultos y los adultos solteros, un ministerio para ellos y un lÍder pagado a tiempo parcial para desarrollarlo
Esta iglesia y su liderazgo tienen una mayor comprensión que la iglesia del nivel tres. Muestra prioridad financiera al presupuestar para un líder a tiempo parcial que desarrolle y supervise el ministerio de los jóvenes adultos y los adultos solteros. El liderazgo de la iglesia incluye a los adultos solteros en muchas facetas de la iglesia y muestra que los comprenden mediante su sensibilidad en la predicación, la enseñanza y en otras formas mencionadas en la iglesia tipo tres.
Tipo cinco — Gran sensibilidad hacia los jÓvenes adultos y los adultos solteros, un ministerio para ellos, y un miembro a tiempo completo del personal pagado que supervise los diversos ministerios
Esta iglesia y su liderazgo tienen una comprensión razonablemente buena de los jóvenes adultos y los adultos solteros, y están dispuestos a aprender tanto como puedan acerca de ellos. De veras quieren ver que se ayude a los jóvenes adultos y adultos solteros y que sean parte de cada esfera de ministerio y nivel de liderazgo de la iglesia. La comprensión y la franqueza de esta iglesia se muestra mediante la predicación, la enseñanza, y los programas objetivos como en la iglesia tipo cuatro.
Tipo seis — Muy alta sensibilidad hacia los jÓvenes adultos y los adultos solteros, un ministerio para ellos (desarrollado como un ministerio multifacÉtico), y un líder a tiempo completo pagado exclusivamente para esos ministerios
Esta iglesia y su liderazgo desean que los jóvenes adultos y los adultos solteros sean parte de cada nivel de liderazgo de la iglesia. Esta iglesia mostrará una mayor comprensión y sensibilidad hacia sus necesidades que la mayoría de los otros tipos de iglesia.
Lo menos que una iglesia pudiera hacer
Sea que su iglesia pertenezca al tipo uno o al tipo seis, puede hacer algo para ganar a los jóvenes adultos y a los adultos solteros de su iglesia y de su vecindario. Pudiera ser sólo una actividad ocasional para los adultos solteros en la iglesia y en la comunidad. Por ejemplo, un estudio bíblico a la semana, una actividad social al mes, un seminario cada tres meses, una actividad evangelística de la comunidad cada seis meses, y un retiro al año es un comienzo. De esta manera, su iglesia estará satisfaciendo algunas de las varias necesidades de los jóvenes adultos y los adultos solteros.
Los jóvenes adultos y los adultos solteros están aquí para quedarse. Si la iglesia va a ser eficiente en ganar, alimentar, disciplinar, y adiestrar a los adultos, los jóvenes adultos y los adultos solteros justifican nuestros mejores esfuerzos, nuestro tiempo, nuestra oración, y nuestros recursos. Este segmento de la población es demasiado grande para pasarlo por alto, y las capacidades y los talentos de los jóvenes adultos y los adultos solteros son demasiado valiosos para no aprovecharlos.
Una iglesia de cualquier tamaño puede y debe ayudar a los jóvenes adultos y a los adultos solteros. Mediante la consideración devota y el ministerio estratégico, los jóvenes adultos y los adultos solteros pueden convertirse en una fuerza en su iglesia y pueden imitar al más grande de los adultos solteros que haya vivido, Jesús.
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NOTAS
1. Edward y Gwen Weising, El ser soltero, una oportunidad de crecimiento y satisfacción, (Springfield, Missouri: Gospel Publishing House).
2. Thomas A. Bookstave, “Cambios en los hogares”, Springfield News Leader, (15 de mayo de 2001):5.
3. Springfield News Leader, 12/2/04.
4. 4. Maxim Kniazkov, “Por primera vez, los hogares de personas no casadas reinan en los Estados Unidos” USA TODAY http://www.usatoday.com/news/washington/2006-10-15-unmarried-households_x.htm. Leído el 12 de septiembre de 2008.
5. Sharon Jayson, “Ser soltero tiene sus beneficios; los que no se casan se mantienen más relacionados con la familia y los amigos” USA TODAY. 12 de abril de 2007, 4D.
6. Susan Goter, “Casi la mitad de todos los hogares estadounidenses son de adultos solteros”, Revista Ministerio de adultos solteros, número 124 (Colorado Springs: Cook Publications) 4.
7. Ibid.
8. Ibid.
9. George Barna, Enfoque a los solteros: cómo comprender a los adultos solteros, (Ventura, California: Regal, 2003), 15.
10. Ibid.
11. Ibid.
12. Horn, Wade F., presidente de la Iniciativa de Paternidad Nacional, Gaithersburg, Md.
13. Susan Goter, “Buenas noticias/malas noticias/noticias para las familias”, Strategic Adult Ministry Journal, (Colorado Springs: Cook Communications), número 144, (2002):7.
14. Oficina del Censo de los Estados Unidos, Internet, http://eire.census.gov/popest/archives/1990.php#household (enero de 2000).
15. El Proyecto Nacional Acerca del Matrimonio, Rutgers University, como se informa en un despacho noticioso de Reuter, (2005).
16. Don Weston, “Todo acerca de cohabitar antes del matrimonio”, http://www Members.aol.com/cohabiting/facts.htm. Leído el 6 de octubre de 2008.
17. Pamela Paul, The Starter Marriage and Future of Matrimony, (Nueva York: Random House, 2003), 9.
18. Newsweek, “La familia Moon”, 9 de enero de 2006.
19. Ibid.
20. E. Mavis Hetherington y John Kelly, Para bien o para mal: Divorce Reconsidered [La reconsideración del matrimonio], (Nueva York: W.W. Norton & Company, 2008), 178. Los autores especifican que la tasa de divorcio para las parejas con padrastros o madrastras son “50 por ciento más alta que en los segundos matrimonios con hijastros”. Entonces específicamente la tasa de divorcio es de 65 a 70 por ciento.
21. Ibid.
22. Ibid.
23. George Barna, Adultos solteros, (Ventura, California: Barna Research Group, 2002), 7.
24. Ibid., 18.
25. Ibid.
26. Ibid., 20.

