15 cosas que usted debiera saber antes de iniciar un ministerio de jóvenes adultos
Si está pensando en dar inicio a un ministerio para los de veinte y treinta y tantos, usted no es el único. Hay centenares a través del país que comparten la misma pasión y el mismo llamamiento para estimular y equipar a esta generación. Entrevisté a varios pastores, líderes, y fundadores de iglesias para indagar acerca de lo que ellos habrían deseado haber conocido antes de iniciar el ministerio de jóvenes adultos. He aquí lo que descubrí:
- Usted puede llegar a ser tan importante que se convierte en irrelevante. En su deseo de ser diferente, en onda, o simpático, es posible que pierda el corazón del mensaje de Cristo.
- No tema discutir las dificultades, complejidades y aun los misterios del evangelio. No es preciso que su mensaje esté tan elaborado como para consistir en un cierto número de pasos o un programa fácil de seguir. Esta generación es atraída por lo maravilloso, por la lucha, y aun por los asuntos que no ofrecen resolución. Esta generación puede manejar la verdad y los deseos de explorar las paradojas espirituales.
- Sea usted mismo, genuino 100 por ciento todo el tiempo. Permita que ellos conozcan sus luchas, vulnerabilidades, y fracasos. No tema bajar del podio y de llegar a ser plenamente humano. Sus errores y su transparencia con la cual usted experimenta pruebas llega a ser un punto de conexión para esta generación.
- Ore, ore, ore. La oración debe ser la piedra angular de su obra. Entre las inmediatas e incontables demandas, destine tiempo a orar. Rodéese de personas que estén dispuestas a orar regularmente por usted.
- Esté dispuesto a aprender de cualquiera. Busque iluminación y lecciones espirituales de una amplia gama de asuntos, experiencias de vida, situaciones, y personas. En seguida, esté dispuesto a compartir con otros lo que haya aprendido.
- Busque gente que pueda apoyarlo y estimularlo y ser su amigo. El ministerio puede ser una experiencia solitaria. Usted necesita gente que no esté directamente ocupada en el ministerio que pueda apoyarlo –sea su cónyuge, un fundador de iglesias con más experiencia, o un cristiano con una larga trayectoria.
- No trate de competir con el mundo. Puede ser tentador tratar de competir con las más recientes marcas, modas, presentaciones de películas, y televisión, pero recuerde: lo que usted tiene es mejor. Matt Carter, pastor líder de la iglesia Austin Stone Community, en Austin, Texas, dice: “Los veinteañeros de Austin, Texas, son los jóvenes más famosos, avispados y macanudos que conozco… y yo entendí algo muy pronto. No puedo competir con la cultura popular en lo referente a estar en la onda. No puedo competir con MTV o con Austin en el centro de la ciudad. Pero puedo ofrecer algo que el mundo no puede ofrecer: puedo ofrecerles a Jesús. Y los veinteañeros están increíblemente hambrientos de seguir a alguien tan real, al natural, genuino, y apasionado como Jesús”.
- No pretenda que tiene todas las respuestas, porque no es así. Si usted pretende tener una respuesta para cada situación, pronto perderá el favor y la buena reputación con esta generación.
- Sea creativo. Los obstáculos y desafíos que usted enfrenta – sea una falta de fondos o de lugar – son oportunidades para innovación. Si no puede hacer algo, trate otra cosa. Si eso no funciona, trate alguna otra. Use sus dones especiales y sus métodos para compartir el evangelio. No tema intentar cosas nuevas.
- Experimente. Cree ambientes no precisamente donde la gente pueda aprender de Dios, sino donde pueda tener una experiencia con Dios, participar en adoración, e interactuar en una comunidad.
- Provea recursos para aquellos que desean aprender más. Busque maneras de equipar a los jóvenes adultos para que escudriñen por sí mismos las Escrituras y la historia de la iglesia. Recomiende comentarios y libros sobre cultura antigua. Introduzca sitios Web y vínculos donde la gente pueda aprender más por sí misma.
- Cree un ambiente donde la comunidad orgánica pueda crecer y prosperar. Estimule la gente a establecer conexiones, honrar sus compromisos, mantener las confidencias y el respeto de los demás.
- Experimente con maneras de expresar verdades antiguas que se conectan en maneras frescas con esta generación. “Pienso que necesitamos recapturar la metáfora del pecado como idolatría”, dice Darrin Patrick, pastor en The Journey, en Maplewood, Missouri. “Es importante usar las metáforas bíblicas: errar el blanco, injusticia, violación, ilegalidad, etc., pero los veinteañeros parecen identificarse con la idea de que el pecado es elegir lo bueno con preferencia a lo mejor. Con frecuencia digo que la verdadera lucha que tenemos no es que deseamos cosas malas, sino que más bien ‘sobreestimamos’ las cosas buenas como el sexo, nuestro trabajo, nuestros amigos, etc. Son las buenas cosas en nuestra vida lo que se constituye en las mejores cosas que terminamos adorando en vez de adorar a Dios”.
- Excave en la Biblia. Aquellos que han crecido en la iglesia tienen hambre de una perspectiva fresca de la historia bíblica. La iluminación puede venir de los orígenes de una palabra griega o hebrea, el contexto histórico del período de tiempo, o un entendimiento cultural más profundo de una historia del evangelio. Tales detalles invitan a las personas a excavar más profundamente en la Biblia por sí mismas.
- Nunca olvide que usted está siendo un precursor. No hay mapas o planos confeccionados para alcanzar a esta generación. Todos están haciéndolo en los frentes de batalla. Ellos están esperando que Dios se mueva y que obre en alguna manera en sus congregaciones. Aun cuando usted puede aprender de otros, los de veinte y los de treinta y tantos en su área responderán a algo completamente distinto de aquellos en otra parte del país.

