Assemblies of God USA SearchSite GuideStoreContact Us

Ministerio a las necesidades de las familias amalgamadas

Por Don R. Partridge

Estemos listos o no, ellos vienen – familias con padrastros y con padres solteros. Estas familias representan actualmente el cambio cultural más significativo en su iglesia. Ahora ellos están bajo la responsabilidad de usted. Son una preocupación crítica en su ministerio. Estos sistemas han impactado casi a todas las personas que usted conoce, aun hasta pudiera ser que estén dentro de su familia.

Las situaciones que experimentan estas familias son enormes. En este artículo yo trato de algunos de los asuntos más serios, y ofrezco soluciones. Usted llegará a saber cosas que tal vez no ha conocido, y yo presentaré aplicaciones bíblicas. Pero con este artículo viene un desafío. ¿Está usted listo para recibir algo de reorientación?

Usted conoce las estadísticas: la mitad de todos los adultos de la actualidad son solteros, solteros otra vez (divorciados), o padres solteros. La otra mitad están casados, y la mitad de los que están casados son familias con padrastros. Las estadísticas de divorcios sugieren que alrededor de 43 por ciento de los primeros matrimonios y más de 60 por ciento de las familias con padrastros fracasan. Dado el hecho de que las familias con padrastros tienen un tan alto porcentaje de fracasos, los matrimonios por segunda, tercera, y aun hasta por cuarta vez son cada día más frecuentes. Independientemente de las razones, los padres solteros y las familias con padrastros están ganando terreno en las estadísticas.

¿Por qué el trabajo con familias con padrastros y con padres solteros llega a ser un ministerio predominante en su iglesia? Cuando usted evangeliza su comunidad, obtiene lo que allí hay – y buena parte de lo que allí encuentra son padres solteros y familias con padrastros.

La Cabeza de la Iglesia dijo: “El Espíritu de Jehová el Señor está sobre mí; porque me ungió Jehová; me ha enviado a predicar buenas nuevas a los abatidos, a vendar a los quebrantados de corazón, a publicar libertad a los cautivos, y a los presos apertura de la cárcel; a proclamar el año de la buena voluntad de Jehová, y el día de la venganza del Dios nuestro; a consolar a todos los enlutados” (Isaías 61:1,2). Pocos se ajustan más precisamente a la condición de quebrantados de corazón y continuamente abatidos que los padres solteros y los miembros de familias con padrastros.

Por eso, consideremos a una pareja que visita su iglesia. Esta historia es verídica, con la excepción de los nombres y lugares.

Después de pasar por un agonizante divorcio, Bárbara, que vivía en Wichita, Kansas, hizo planes para llevar a sus dos hijas y trasladarse lo más lejos posible. Obtuvo un contrato para trabajar en Seattle, Washington, usando el dinero para la nueva ubicación en costear la mudanza. Antes mismo de que ella estuviera lista para el viaje, el padre de sus hijas demandó a Bárbara ante el tribunal y le impidió que sacara a sus hijas del estado. Por tanto, Bárbara viajó sola al oeste. Tan pronto como su contrato de un año se cumplió, ella volvió a trasladarse a Wichita.

Su relación con sus hijas está actualmente perjudicada debido a su ausencia y porque el padre ha estado hablando mal de ella a sus hijas. Las hijas viven con su padre, pero Bárbara está determinada a volver a tenerlas consigo y a que vivan con ella, algo a lo que el padre se opone. El litigio es inminente.

Ahora añada esto. Mientras estuvo en Seattle, Bárbara conoció y se casó con Jacob, que se ha mudado a Wichita con ella. Bárbara y Jacob ya están teniendo dificultades respecto de las hijas de Bárbara. Él quiere que ella sea más severa, algo que Bárbara rehúsa. Ella está tratando de restaurar la intimidad con sus hijas y tiene temor de alejarlas por completo.

¿Pueden las cosas ser peores?

Jacob ha tenido dos matrimonios anteriormente y tiene tres hijos: la primera esposa vive en Nueva York con dos hijos; la segunda en Seattle con un hijo. Jacob no ha hablado con sus hijos durante meses. Ambas ex esposas han vuelto a sus hijos contra él. Cuando Jacob llama a sus hijos en Nueva York, ellos cuelgan el teléfono. Y ahora él se ha mudado alejándose del hijo que tiene en Seattle.

Bárbara y Jacob están sentados en su iglesia el domingo por la mañana. Ellos tienen buena apariencia y son de conversación agradable. Sin embargo, una vislumbre de su vida interna revela enormes complejidades y aflicciones. Ellos necesitan su ayuda. ¿Pero cómo podrá usted ayudarlos?

Primero, usted puede ayudar a esta pareja mediante lo que diga el domingo por la mañana. Puede hacer que entiendan que usted los comprende, que está interesado en ellos, y que en su iglesia ellos pueden hallar instrucción y consejo. Esta pareja puede llegar a ser un centro de salud y estabilidad para sí mismos, para sus hijos, y para otros padres solteros y familias con padrastros.

Este es el ministerio de Jesús al que Isaías se refirió. ¿Le agradaría a usted ser como un faro para parejas como Bárbara y Jacob y contemplar cómo crece su iglesia? Si está dispuesto, sigamos adelante.

El peligro de alivio repentino

Es importante entender la razón principal de que muchos padres solteros se apresuren a buscar pareja y a volver a casarse. Bárbara y Jacob estaban divorciados y eran padres solteros que vivían en Seattle. Ponga atención a la práctica de tener citas que los llevaron a su decisión de casarse. Esto le ayudará a entender lo que sucedió muy pronto en sus relaciones.

La Biblia describe el divorcio en términos generales. Puesto que en la unión de una pareja ambos llegan a ser una carne, la separación es la rotura indiscriminada de esa carne en dos partes, dejando enormes aberturas y partes de ese cuerpo diseminadas. El divorcio es la comisión de actos violentos y horrendos de traición y de daño físico, de parte de uno o de ambos componentes de la pareja, contra el otro.

Añada ahora los asuntos del tribunal, la custodia de los hijos y el plan de visitas, los problemas financieros, estar obligado a vivir separado de los hijos, tener una socia para la vida como una hostil ex esposa, y que los antiguos amigos y parientes se vuelvan contra usted. Estos son los ingredientes que producen individuos extremadamente vulnerables.

En su ambiente de un corazón quebrantado y de daño emocional, imagínese lo que ocurrió cuando Bárbara y Jacob se conocieron. De pronto experimentaron bondad de adulto y compañerismo. Las emociones que habían estado aplastadas por tanto tiempo súbitamente fueron despertadas. Estas emociones sorprendieron a Bárbara y a Jacob con la guardia baja.

Un cambio de ambiente tan repentino y radical puede ser apabullante. Ni Bárbara ni Jacob se dieron cuenta que sus intensos sentimientos del uno por el otro eran mayormente el resultado de este cambio repentino. La intoxicación emocional que experimentaron fue casi imposible de controlar.

Los que no son padres son atraídos a relaciones; los padres solteros son intensamente impulsados a relaciones. Los que no son padres se toman su tiempo cuando tienen citas y permiten que su relación se desarrolle pausadamente. Los padres solteros se enamoran con tan sólo una cena. Ellos pueden ir desde “hola, ¿cómo te va?”, hasta “esta es la persona que deseo para pasar el resto de mi vida con ella” dentro de tan sólo unas horas.

Después de su primera cita, Bárbara y Jacob creyeron que sabían todo lo que necesitaban saber el uno del otro. Desdeñaron cualquier problema que observaron y los consideraron de poca importancia para planificar su vida juntos. Proverbios 27:7 dice: “El hombre saciado desprecia el panal de miel; pero al hambriento todo lo amargo es dulce”. Ellos no consideraron el hecho de que Jacob había sido casado dos veces y que estaba lejos de sus hijos, y Bárbara estaba viviendo lejos de sus hijas. Todo en la relación era dulce.

¿Cómo puede ayudar un pastor?

A los padres solteros que pueden volver a casarse, antes de que tengan citas, explíqueles los poderosos sentimientos provocados por un contraste de esa magnitud. Hábleles de la intoxicación emocional que viene de un cambio tan repentino en su ambiente. Explíqueles que las emociones pueden llegar a ser casi incontrolables. Dígales que desearán que sus nuevas relaciones progresen a la velocidad de la luz; que Dios se les aparecerá corporalmente en sueños, visiones, y en interminables confirmaciones; que ellos desdeñarán el juicio, olvidarán quienes son, glorificarán a su compañero, olvidarán cómo comportarse en una cita, dejarán la moralidad atrás, y que (durante este tiempo) se olvidarán de sus hijos.

Enséñeles que el matrimonio es únicamente perdurable para aquellos que son pacientes, que están dispuestos a ir lentamente, y que hacen preparativos sabios.

Saber lo que pueden esperar ayudará a que las citas de padres solteros no les pillen desprevenidos, a manejar sus emociones, y a no contravenir los hábitos de citas.

Conexiones familiares

Tan pronto como se unen las familias con padrastro, así también se deterioran. Aquí tenemos la razón: Génesis 2:24 dice: “Por tanto, dejará el hombre a su padre y a su madre, y se unirá a su mujer, y serán una sola carne”.

Se espera que las parejas casadas sean separadas e independientes, amos de sus respectivos hogares. Imagine el potencial para problemas cuando los individuos se casan sin dejar la autoridad de sus padres. La superposición de autoridades y la superposición de relaciones puede causar conflicto. Pero contraste un primer matrimonio con una familia con padrastro.

En los primeros matrimonios, las parejas intencionalmente se separan de relaciones y autoridades externas; en las familias con padrastro hay relaciones y autoridades externas que se superponen intencionalmente. Los cónyuges del primer matrimonio son independientes y atados exclusivamente el uno al otro. Desde el día del matrimonio, las familias con padrastro no son independientes de sus hijos y por consiguiente no están unidos exclusivamente a su actual cónyuge.

La separación de toda relación externa trae paz. La superposición de relaciones crea automáticamente dificultades y problemas.

En un primer matrimonio el esposo y la esposa son “una carne”, que comparten con sus hijos la misma conexión biológica. Padres e hijos son una unidad familiar.

En contraste, los miembros de una familia con padrastro son adultos y niños relacionados tanto biológicamente como no biológicamente. Y los otros padres de los niños y los otros miembros de las parejas de padres tienen todos una voz para ejercer control sobre la familia con padrastro. Las complejidades de estas relaciones múltiples pueden ser apabullantes. Ellas pueden llegar a perjudicar a las mejores familias, y es algo que ocurre.

Usted ve evidencias de esto a través de las Escrituras y a través de la historia, cómo las esposas múltiples y los niños que no son del mismo padre o madre pelean entre ellos y suscitan conflictos interminables – Sara y Agar, Ismael e Isaac, Lea y Raquel, los hijos de Jacob y los de su medio hermano José, la atribulada descendencia del rey David, los 70 hijos de Gedeón, Jefté y sus medio hermanos, Ana y su conflicto con Penina – para mencionar unos pocos ejemplos. Si las relaciones entre los medio hermanos y hermanas no resultan bien, ¿cómo podemos esperar que las relaciones no biológicas funcionen en las familias con padrastro?

Bárbara y Jacob están en esta clase de conflicto. Jacob critica el estilo de enseñanza que Bárbara da a sus hijas. Las hijas han demostrado que no desean que Jacob se entrometa en su vida. Y Bárbara y el padre de sus hijas están en conflicto respecto de dónde van a vivir las hijas. También, porque Jacob ha estado ausente por tanto tiempo de sus hijos, sus ex esposas están volviendo el corazón de sus hijos contra él.

¿Es posible la armonía en las familias con padres solteros y con padrastro? ¿Pueden Jacob y las hijas de Bárbara desarrollar una especie de relación afectuosa? ¿Puede usted como pastor, ayudarlos? Ciertamente, veamos cómo.

La Biblia nos dice que los hijos deben honrar a su padre y a su madre, que debemos amar a nuestros enemigos y hacer bien a los que nos persiguen, poner nuestra mejilla para recibir un segundo golpe, y caminar una milla extra con alguien que esté controlando nuestro tiempo y nuestra energía. Por consiguiente, podemos y debiéramos hacer lo siguiente:

Primero, que los padres identifiquen claramente cada relación en la familia del padre soltero o de la familia con padrastro. De manera diferente a los primeros matrimonios, donde cada miembro comparte la misma conexión biológica, en las familias de padres solteros y de las que tienen padrastro cada conexión biológica y no biológica debe ser reconocida con claridad.

Consideremos a Bárbara y Jacob. Ellos tienen un total de nueve relaciones clave separadas en su familia: (1) las hijas de Bárbara con su padre, (2) Bárbara con sus hijas, (3) Bárbara y Jacob entre ambos, (4) Jacob con sus hijos, (5) dos de los hijos de Jacob con su madre en Nueva York, y (6) el tercer hijo de Jacob con su madre en Seattle. Las conexiones no biológicas incluyen (7) Bárbara y su relación con los tres hijos de Jacob, y (8) la conexión de Jacob con las hijas de Bárbara. La última de estas conexiones (9) está entre los hijos que aun tienen que conocerse.

Cada una de estas relaciones por separado puede amenazar en cualquier momento la estabilidad de Bárbara y Jacob. Bárbara y Jacob deben identificar y satisfacer cada relación individual para que su matrimonio se mantenga en paz.

Segundo, una vez que Bárbara y Jacob identifican las relaciones familiares, éstas se convierten en blancos individuales que ellos deben aceptar – no resistirlos. Bárbara y Jacob no deben resistir o batallar contra ninguna de estas relaciones. Y ellos deben establecer el ejemplo, honrando y apoyando cada una de estas conexiones y relaciones, dentro y alrededor de la familia con padrastro.

Al aceptar lazos y conexiones con padrastro, esto significa que los padres y los padrastros permiten que los otros padres y padrastros tengan los mismos plenos derechos y privilegios que tienen ellos. La aceptación significa que ellos permiten que los otros adultos vivan su vida del modo que a ellos les parezca. La aceptación no significa aprobación. Esto no quiere decir que una de las parejas de padres debe aprobar el estilo de vida de la otra pareja de padres, o su método de criar los hijos. Pero ellos y sus hijos deben respetar y honrar la posición del padre biológico y del padrastro y de sus hijos, lo merezcan o no. Cada padre y cada padrastro debe ser considerado importante y vital para el bienestar emocional de sus hijos.

Bien sea que a usted le agrade o no la gente del otro lado de la familia de sus hijos, cada lazo y cada conexión de padrastros son elementos clave para fomentar el bienestar de sus hijos, como también la propia felicidad de la familia en la que usted es padrastro.

Pedro escribe: “Finalmente, sed todos de un mismo sentir, compasivos, amándoos fraternalmente, misericordiosos, amigables; no devolviendo mal por mal, ni maldición por maldición, sino por el contrario, bendiciendo, sabiendo que fuisteis llamados para que heredaseis bendición” (1 Pedro 3:8,9). La Biblia está diciendo a Bárbara y a Jacob que deben ser amables, considerados, y ayudadores – y que deben instruir a sus hijos para que se comporten del mismo modo.

De paso, la familia de este autor, que es padrastro, tiene 23 relaciones distintas, comparadas con las nueve de Bárbara y Jacob. Cuando decimos que la identificación y aceptación de cada una de las relaciones es importante, no estamos bromeando.

Modos de pensar

Los miembros de la familia en un primer matrimonio comparten el mismo modo de pensar – todos son miembros de la misma familia.

Los que pertenecen a familias de padres solteros y los de familias con padrastro, no comparten el mismo modo de pensar. Aun los padres y sus propios hijos piensan de manera diferente. La madre soltera no reconoce a su primer marido como una parte de su vida, pero su hijo lo reconoce plenamente como su padre. El padre recasado reconoce a su nueva esposa como parte de su familia, pero su hija piensa: ‘Esa mujer no es mi madre’.

Estos modos de pensar definen la conducta (Proverbios 23:7). La manera en que los padres y los hijos piensan, influirá en su conducta. Sin embargo, como padres, no es nuestra naturaleza tener hijos que piensen diferente de cómo pensamos nosotros. Queremos que nuestros hijos compartan nuestros valores y creencias. Cuando no sucede así, nos disgustamos. Aun el apóstol Pablo dijo a una de sus iglesias: “Yo os engendré por medio del evangelio. Por tanto, os ruego que me imitéis” (1 Corintios 4:15,16).

Este es el problema entre Jesús y su padre y madre en Lucas 2. Sin que María o José lo supieran, el joven Jesús se quedó atrás y pasó varios días en el templo, hasta que finalmente sus padres lo encontraron. Ponga atención al relato: cuando hallaron a Jesús, María le dijo: “Hijo, ¿por qué nos has hecho así? He aquí, tu padre y yo te hemos buscado con angustia. Entonces él les dijo: ¿Por qué me buscabais? ¿No sabíais que en los negocios de mi Padre me es necesario estar?” (versículos 48,49).

¿Nota los modos de pensar? ¿Puede ver la diferencia de conductas? María dijo: “Tu padre y yo…”

Jesús dijo: “En los negocios de mi Padre me es necesario estar”. Entre Jesús y su madre había diferencia en el uso del término padre. María se estaba refiriendo a José; Jesús, a su Padre en los cielos.

Si la familia de Jesús se vio afectada por diferentes modos de pensar y de conductas, es fácil imaginar los problemas que pueden surgir en las familias de padres solteros y en aquellas en las que hay un padrastro (o madrastra).

Estas diferencias del modo de pensar están afectando la familia con padrastro de Bárbara y Jacob. Fíjense en el alto número de modos de pensar en oposición el uno al otro: padres que se oponen a padres, cónyuges previos que se oponen unos a otros, hijos en conflicto con los padres. Tales situaciones llenas de conflicto son catastróficas para la salud emocional de todos, especialmente de los niños.

¿Cuál es la solución?

Identificar y respetar los modos de pensar. Anote la manera en que cada uno en la familia con padrastro debe responder a otros miembros de la familia. Luego los adultos deben reconocer y trabajar con estos modos de pensar. Esto es más difícil de lo que alguien podría imaginar.

Por ejemplo, Bárbara y Jacob reconocerán que las hijas de Bárbara deben amar tanto a su padre como a su madre, pero que también deben respetar y ser amables con Jacob. Luego, ellos deben hacer todo lo posible para apoyar este modo de pensar. Bárbara intentará, ciertamente, fortalecer su propia relación con sus hijas, pero también apoyar la relación de ellas con su padre. Jacob hará todo lo que pueda para ayudar a que Bárbara y a sus hijas recuperen su anterior intimidad. Él también tratará de apoyar la relación de sus hijastras con su padre. Y con la guía de Bárbara y la actitud bien dispuesta de Jacob, las hijas pueden estar dispuestas a aceptar a Jacob como parte de la familia.

Bárbara debe verse a sí misma como la servidora de Jacob y de los hijos de él y sus modos de pensar. Ella debe hacer lo que pueda para ayudar a sanar la división y el encono entre Jacob y sus hijos. Ella debe apoyar el deseo de él de viajar a Nueva York y a Seattle para ver a sus hijos. También debe ayudar a comenzar el proceso de restaurar la relación entre Jacob y sus ex esposas, posiblemente tratando de llegar a conocerlas.

La disciplina de los hijos

Aun dos excelentes padres pueden arruinar una buena familia con padrastro. La falta de acuerdo entre los cónyuges respecto de cómo administrar disciplina muy probablemente derribará a una buena familia con padrastro.

Los padres se caracterizan por permitir una disciplina algo suelta; los padrastros, por ser demasiado exigentes. Propio o impropio, es el padre del hijo el que debe decidir cómo es que él o ella criará a su hijo. Si el nivel de crianza de uno de los padres es bajo y el padre rehúsa cambiar de opinión, el padrastro no tiene otro recurso que aceptar las cosas como son. Eso significa que debe permitir que sea el padre de los niños quien mantenga el gobierno de los hijos.

El abstenerse de participar en la crianza es un asunto de importancia entre los padrastros. Una y otra vez hemos visto cómo padrastros arruinaron grandes matrimonios porque no supieron cómo ser flexibles y no pudieron aprender a gobernarse en esto de la crianza de los hijos de otro padre.

Jesús sentó el ejemplo de este tipo de flexibilidad. Jesús es Mesías y Rey; sin embargo, cuando vino a la tierra, no ejerció los derechos de Mesías o de Rey. Efectivamente, Él hizo lo opuesto. Pablo dice que Jesús se anonadó, tomando la forma de un siervo, y llegando a ser semejante a un hombre. Él ni siquiera quebró la caña cascada ni apagó el pabilo que humea, figurativamente (Filipenses 2:7; Mateo 12:20).

¿Pueden los padrastros seguir este ejemplo? ¿Puede un padrastro renunciar a los derechos legales de crianza y tomar la forma de un siervo, sometiéndose al nivel de crianza de su cónyuge? ¿Puede un padrastro ganar el aprecio de sus hijastros mediante el autosacrificio y el servicio antes que por medio de la exigencia y de la fuerza?

Bárbara y Jacob se hallan en este dilema. Bárbara ha establecido el nivel de crianza. ¿Puede Jacob resignarse a aceptar el nivel de crianza impuesto por Bárbara? ¿Cuál es la solución para Jacob?

El modelo que Jacob debe seguir es el de los abuelos – donde el padre es quien hace todo el trabajo y el abuelo disfruta de los niños. Jacob puede llegar a ser como la figura de un abuelo, libre del peso de la crianza. Esto permitirá que Bárbara se encargue de la crianza sin interferencia. Si surgen dificultades con las hijas, todo recae sobre Bárbara. Jacob, por otra parte, puede aprender a disfrutar de sus hijastras. Puede aprender a cuidarlas y aceptarlas como son, con lo bueno y con lo malo. Él puede ser una de las mejores fuentes de estímulo para Bárbara.

Si Jacob sigue el ejemplo de Jesús y la idea de aceptar el modelo del abuelo, él acentuará lo positivo, trayendo sanidad y gracia a la nueva familia.

ConclusiÓn

El pecado está haciendo estragos entre las familias en nuestras comunidades, con el resultado que las familias con padres solteros y con padrastros son ahora una parte significativa de nuestras congregaciones. Usted debe reeducarse para tratar constructivamente y exitosamente con estos sistemas familiares en aumento.

Se necesitan imperativamente atención cuidadosa y apoyo sabio. Estas familias están quebrantadas; están siendo maltratadas continuamente. Son candidatos de primer orden para aquellos a los cuales Cristo desea colmar de misericordia y no exigirles sacrificio. Este campo de ministerio está maduro y listo para la siega. Los obreros son pocos.

Vayamos a las carreteras y a los cruces de camino para que su Iglesia sea llena.

DONALD R. PARTRIDGE, Ph.D., de Pleasanton, California, es fundador y director del Instituto para Investigación y Educación de la Familia. Él y su esposa, Jenetha, son los felices padres/padrastros de una exitosa familia amalgamada con siete hijos. Su último libro, “Loving Your Stepfamily: The Art of Making Your Blending Family Work” (Amando la familia de la cual eres padrastro: el arte de hacer que tu familia amalgamada funcione), ofrece información y consejos útiles sobre la manera en que las familias de padres solteros y con padrastros pueden establecer relaciones altamente satisfactorias. Para más información sobre familias amalgamadas, visite www.blendingfamily.com.

Notes

1. Scripture quotations taken from the New American Standard Bible®, Copyright © 1960, 1962, 1963, 1968, 1971, 1972, 1973, 1975, 1977, 1995 by The Lockman Foundation. Used by permission (www.Lockman.org).

2. Scripture quotations marked NKJV are taken from the New King James Version. Copyright © 1982 by Thomas Nelson, Inc. Used by permission. All rights reserved.

Haga su pedido del CD Paraclete

Incluye todos los 29 años de la ahora agotada revista Paraclete [El Paracleto].Una excelente fuente de temas y asuntos pentecostales. Contiene artículos sobre temas teológicos tocante la obra y el ministerio del Espíritu Santo. Una fuente indispensable de material para sermones y para el estudio bíblico con un índice por Tema/Autor totalmente buscable. En inglés solamente.

Good News Filing System

Ordene Advance CD

Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros. Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit ­ casi 40 años de información, inspiración, ayudas, e historia ­ está disponible para usted en CD separados. En inglés solamente.

Visit our English web site

La edición impresa (disponible sólo en inglés) ofrece más que la edición en la red. Subscríbase ya para recibir los beneficios. (1 año - $24; 2 años - $42, añada $10 al año fuera de Estados Unidos.)

O llame gratis al:

1-800-641-4310