Pase por encima de las cifras: cómo ganar a los jóvenes adultos y a los adultos solteros en la iglesia más pequeña
Por Brandon Searles

El ministerio de adultos solteros y jóvenes adultos sigue siendo un asunto polémico. Los libros que identifican las características de las tres generaciones anteriores siguen educando a pastores, a maestros, a trabajadores de la iglesia y aun a los padres. Sin embargo, un tema común en estos libros es: pastores, la iglesia tiene problemas si no gana y discipula a los jóvenes adultos. Una pregunta que a veces estos libros dejan sin responder es: “¿Cómo?”
Vemos u oímos del buen éxito de los ministerios de adultos solteros y jóvenes adultos en iglesias más grandes. Mientras trabajaba como representante de jóvenes adultos del distrito dirigí talleres para ayudar a las iglesias a comenzar sus ministerios de adultos solteros y jóvenes adultos. Cuando concedí la palabra a los asistentes para que hicieran preguntas, una de las más comunes que hicieron los líderes fue: “¿Cómo podemos iniciar el ministerio de adultos solteros y jóvenes adultos cuando somos una iglesia más pequeña? ¿Podemos mantener la atención y el interés de los adultos solteros y los jóvenes adultos con poco o ningún presupuesto?”
La respuesta es positiva. Comparto mi experiencia y mi investigación. Mi objetivo en este artículo es presentar un plan para poner en práctica un programa o mejorar el ya existente de adultos solteros y jóvenes adultos en la iglesia más pequeña.
¿Cuáles son las necesidades de los adultos solteros y de los jóvenes adultos? La respuesta es una palabra: relaciones. Considere algunas actividades en que participan los adultos solteros y los jóvenes adultos en un día promedio (excluyendo actividades sociales):
- E-mail. Siempre es bueno saber de los viejos amigos y también de los nuevos.
- Facebook. Las personas se relacionan de alguna forma.
- Llamadas telefónicas y mensajes de texto. Varias conversaciones que se prolongan durante todo el día.
- Chat room. No faltan personas interesantes.
Es probable que los solteros vayan a su iglesia gracias a algunas relaciones: un amigo, un novio o una novia, un pariente o un compañero de trabajo. Este es nuestro punto de partida.
Clave 1: La relación hace que las personas hablen con facilidad
Si quiere atraer a los adultos solteros y jóvenes adultos, proporcione un ambiente en el que puedan relacionarse. No dije proporcionar un lugar, sino más bien un ambiente. Los adultos solteros y jóvenes adultos no buscan un círculo de sillas o un edificio. Buscan un lugar en el que pueden sentirse integrados, un lugar para experimentar la pertenencia. Muestre genuino amor y aceptación. Usted se sorprenderá cómo volverán aun los más duros o cínicos escépticos.
Clave 2: Deles algo de qué hablar
El contenido de su reunión será muy importante en atraer y retener a los adultos solteros y jóvenes adultos. He revisado planes de estudios y aun he creado algunos. He experimentado con un paquete completo, y también he usado una serie de estudios que giran alrededor de un tema. ¿Cuál dio mejor resultado? Cada uno tenía sus pros y sus contras, pero el plan de estudios por sí solo no hace un buen éxito de las reuniones. Lo que da buen resultado es tener la sintonía debida. La sintonía debida lleva a los adultos solteros y a los jóvenes adultos a la relación, les da un sentido de pertenencia y la confianza de que son parte de algo importante. El plan de estudios es sólo una plataforma, una brújula y algo para mantener el orden y dar propósito. Así que no ponga demasiada confianza en el plan de estudios; es sólo parte del plan general.
Suponga que es el director de una producción de Hollywood. Tiene en su mano una historia profunda en un guión ingenioso. Los guiones no se leen a sí mismos, de modo que busca a agentes talentosos. Pueden contratar a los actores y actrices más aclamados y reunirlos en una habitación y darles su guión, y sin embargo puede no haber sintonía alguna. La gente dejará su película, diciendo: “Una historia muy interesante pero los personajes no eran creíbles”.
Por otra parte, usted puede tener un guión sencillo que cuenta una historia previsible, pero la sintonía entre los personajes es encantadora. La historia no cambió, pero la interacción entre los personajes cobró vida. La gente dejará esta película recitando frases de sus escenas favoritas y calificando esta película de “inolvidable”. Su plan de estudios es el guión. Sin que importe cuán ingenioso sea el contenido o llamativo el libreto, el paquete debe venir con una etiqueta que diga: “Advertencia: no se incluye la sintonía”. Su trabajo como pastor es bendecir la reunión en oración y preparar un ambiente propicio para las relaciones que cambian la vida.
A continuación hay tres ingredientes para crear un ambiente destinado a ganar a los jóvenes adultos y adultos solteros de su iglesia. Dan buen resultado en un grupo desde dos hasta dos mil y no requieren presupuesto alguno.
Sea genuino. Los adultos solteros y los jóvenes adultos son sensibles a la superficialidad y a la fachada. Han crecido con anuncios comerciales que venden productos en que no confían y observando a los políticos descritos como falsos y egoístas. Buscan un líder que no sea perfecto, y que se sienta a gusto con esa realidad. Buscan adultos que tengan tentaciones y que se sientan como si a veces decepcionaran a Dios. Entonces pueden entender la gracia y la esperanza cuando oyen: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad” (1 Juan 1:9).
Además, quieren conocer sus pasiones y sus miedos, sus alegrías y sus tristezas. Después de todo, usted quiere que ellos le confíen las suyas. He aquí una pregunta que debe hacerse antes de cada reunión: ¿pasaré tiempo con aquellos a quienes llamo amigos, o serán sólo un auditorio objetivo de mi llamamiento?
Jesús llamó “amigos” a sus discípulos. Reía cuando ellos reían y lloraba cuando ellos lloraban. Lo vieron cuando tuvo hambre y también cuando estuvo cansado. No vieron sólo al Mesías, sino también a un ser humano que sabía lo que era reír, sudar, sangrar, y llorar.
Sea pertinente. Muchos jóvenes adultos pueden describir un culto de la iglesia desde el comienzo hasta el final, pero tartamudean al hablar del plan de salvación. Pueden contar historias bíblicas, pero les resulta difícil aplicarlas a su vida.
Un mes creamos una encuesta anónima escrita titulada Preguntas de vital importancia. Distribuí hojas de papel con frases con espacios en blanco para llenar como “siempre se me ha dicho que_____ pero _____.” “No comprendo por qué Dios _______.” En la parte inferior del papel había también líneas en blanco para que escribieran sus propias preguntas. Di a cada persona la oportunidad de formular preguntas sin temor a avergonzarse, con la garantía de que responderíamos cualquier pregunta hecha con sinceridad. Las preguntas no eran fáciles, pero indicaban dónde estaban esos jóvenes adultos. El contenido debe dirigirse a sus sueños y deseos junto con sus dudas y temores. De otro modo, se convierten en una excepción a las verdades y por lo general estarán ansiosos esperando la conclusión del tema.
Sea respetuoso. Vivimos en una época en que estamos conscientes del tiempo. Tenemos que mantener un equilibrio en que haya suficiente tiempo para tener una reunión significativa mientras se está consciente del tiempo. Valore el tiempo de ellos. Respete los compromisos y las responsabilidades de ellos, y le permitirán que usted hable a su vida.
Esté consciente de los presupuestos de ellos. Su grupo pudiera tener desde estudiantes universitarios solos por primera vez, hasta padres solteros que tienen costos de cuidado de sus hijos asociados con cada actividad. Si quiere su confianza, respete su presupuesto.
¿QuÉ, cuÁndo y dÓnde?
Primer paso. Inventario.
Haga una encuesta de los cultos del domingo y del miércoles en cuanto a los adultos solteros y los jóvenes adultos. Busque a los jóvenes adultos que se han quedado en su ministerio de adolescentes. Use la cantidad de adultos solteros y jóvenes adultos de su iglesia para considerar el porcentaje que asistirá a su primera reunión. Por lo general, de 70 a 80 por ciento de sus jóvenes adultos irán a esa reunión. Tome esa cifra y añada 50 por ciento para amigos que traen consigo. Por ejemplo, si tiene diez adultos solteros y jóvenes adultos, es probable que al menos asistan siete u ocho. También es probable (y esperamos que alentador) que tres o cuatro traerán a un amigo. Eso da un número aproximado inicial de doce. Use esa cifra para comenzar a pensar en el tipo de reunión que iniciará. Emplee una hoja de firmas o tarjeta de interés para estimular el interés.
Segundo paso. ¿QuÉ tipo de reuniÓn?
Considero que es mejor el formato de pequeño grupo. He aquí algunos beneficios. En primer lugar, este formato presenta un ambiente reposado e informal; es probable que eso no intimidará a los asistentes más sensibles. En segundo lugar, presenta un formato en el que la reacción y la interacción son casi inevitables. No hay mejor manera de conocer el sentir de su grupo que oírlos hablar. En tercer lugar, de esos pequeños grupos usted puede dar origen a otras actividades como excursiones, retiros espirituales, y cultos especiales.
Esas actividades no tienen que celebrarse en el recinto de la iglesia; en realidad, hay beneficios de estar fuera del recinto. Usted puede usar una casa, un parque o una cafetería para algunas de esas actividades. Tener actividades fuera del local abrirá la puerta para que los asistentes sugieran un lugar donde reunirse o que aun abran su propio hogar para ello.
Nuestro pequeño grupo de ministerio de adultos solteros y jóvenes adultos se reúne dos veces al mes. Comenzamos con siete asistentes, entre ellos mi esposa y yo. Para el segundo mes nuestras cifras estaban entre diez y veinte. Crecimos hasta un punto en que ya una casa no era suficiente para nuestro grupo, de modo que comenzamos nuestro primer culto semanal de adultos solteros y jóvenes adultos. El pequeño grupo luego se dividió en grupos más pequeños para mantener el número dentro de cada grupo alrededor de diez o menos. En determinado momento tuvimos más de diez grupos que se reunían separadamente, pero que iban todos juntos al culto semanal.
Tercer paso. Seleccione un tiempo para reunirse.
La barrera siguiente es cuándo. Sin que importe el tamaño de una iglesia, el calendario se llena rápidamente. En primer lugar, seleccione un tiempo que pueda repetirse. Recomiendo que el intervalo de tiempo entre las reuniones no excedaa a un mes. Comprendo el deseo de comenzar lento y seguro al principio; pero si hay demasiado tiempo entre las reuniones, tendrá dificultad en aprovechar el ímpetu.
Cuarto paso. Asigne tareas.
Hay cierta satisfacción en llevar a cabo una tarea. En la primera reunión comience a identificar las tareas que puede delegar. Sea que la tarea sea prepararse para la reunión siguiente, analizar los costos o los detalles de una excursión, hacer contacto con los miembros antes de la reunión siguiente, o mantener un registro de la asistencia, verá aumentar el liderazgo.
La interconexiÓn — El paso a veces olvidado
Lleve a su actual ministerio de adultos solteros y jóvenes adultos a otro nivel al relacionarse con otras iglesias a fin de tener actividades conjuntas. Esto proporciona a su grupo a otros jóvenes adultos solteros con quienes cultivar relaciones. Esto puede ampliar los tipos de actividades disponibles para sus jóvenes adultos. Si su grupo patrocina una actividad compartida, los miembros de su grupo se convertirán en un equipo.
Si no hay ninguna red de adultos solteros y jóvenes adultos, tal vez usted sea el catalizador necesario para iniciar una. Para establecer una conexión, llame a las iglesias vecinas. Aunque no tengan un ministerio de adultos solteros y jóvenes adultos, pudieran estar en un lugar donde Dios esté comenzando a poner esto en su corazón.
ConclusiÓn
Recuerde Isaías 43:18,19: “No os acordéis de las cosas pasadas, ni traigáis a memoria las cosas antiguas. He aquí yo hago cosa nueva; pronto saldrá a luz”. En esta generación vive el futuro de la iglesia, de la fuerza de trabajo y de la familia estadounidense. Como advirtió Abraham Lincoln: “La filosofía del aula en una generación se volverá la filosofía del gobierno en la siguiente”. Que gran privilegio tenemos de servir a los jóvenes adultos y a los adultos solteros, pero qué gran responsabilidad.
