Assemblies of God USA SearchSite GuideStoreContact Us

Comunicando el bautismo en el Espíritu Santo en maneras frescas y novedosas

Por Gary Grogan

“Y comenzaron a hablar en otras lenguas, según el Espíritu les daba que hablasen” (Hechos 2:4).

A.S. Worrell comenta sobre este versículo: “Esta bendita experiencia – bien se la considere como una inmersión en el Espíritu Santo, o como ser lleno de Él, o como el don del Espíritu Santo, -es el privilegio de todo verdadero creyente (versículo 39), y su deber (Efesios 5:18)”. ¿Cómo enseñamos este privilegio y deber en nuestra cultura post- cristiana?

El Señor desea bautizar a cada creyente en el poder del Espíritu. Para que eso ocurra, Él desea enseñar a los pastores – como Él lo ha hecho en cada edad de cada cultura – cómo comunicar esta experiencia en maneras frescas y novedosas, que lleguen a la gente, en vez de hacerlos que se aparten. Aquí tenemos algunas maneras prácticas de ministrar el bautismo en el Espíritu Santo en la cultura de hoy.

Decida que el bautismo en el Espíritu Santo es una bendiciÓn, no una maldiciÓn

Los líderes de misiones trabajan para comunicarse con las culturas en las cuales Dios los ha colocado. La última cosa que ellos desean hacer es ahuyentar a la gente. Por esta razón, algunos líderes desarrollan una aprehensión hacia la predicación o enseñanza sobre el bautismo en el Espíritu Santo. Nadie debe sentirse condenado; esta es una preocupación legítima, especialmente para aquellos que están alcanzando gente de diversos trasfondos.

Los pastores deben decidir que el bautismo en el Espíritu Santo es una experiencia bíblica y viable para su iglesia en la actualidad. Con alguna creatividad e intencionalidad, los pastores pueden dirigir a su gente a esta experiencia que cambia la vida, sin ahuyentarlos o asustarlos.

Muchos ministros jóvenes se están apartando de los círculos pentecostales porque se han convencido de que las lenguas1 ya no son teológicamente correctas. En muchos casos ellos luchan con metodologías del pasado, no tanto con la teología.

A cada uno que yo he conocido que se ha alejado de la proclamación del bautismo, habla en lenguas en sus devociones privadas. Ahora, en vez de dirigir a otros a esta gozosa experiencia, ellos están privándolos de este gran don. Esto es lamentable e innecesario.

El bautismo en el Espíritu Santo es una experiencia válida y bíblica que Jesús mismo administra (Lucas 24:49). Yo pido – sin importar que se hayan desconectado – que con integridad los pastores simplemente digan: “Sí, es cierto, es bíblico”. Es aquí donde debemos comenzar. Pentecostés no es una experiencia cultural que nos desconecta, es una experiencia de Jesús, una experiencia bíblica, y una experiencia para hoy.

Sea creativo al enseÑar el bautismo en el Espíritu Santo, de igual modo que lo es con otros asuntos.

Me encanta la creatividad y la innovación de esta generación. Pues bien, sea creativo al enseñar esta gran verdad. Use la creatividad que Dios le ha dado y hágalo en forma divertida y eficaz.

Mark Batterson, pastor de la Iglesia de la Comunidad Nacional en Washington D.C., dice que la creatividad es parte de ser semejantes a Dios. Concuerdo con él. Muestre su semejanza a Dios al proclamar la verdad del bautismo en el Espíritu Santo.

Yo usé una serie de sermones sobre el Domingo de Pentecostés escrita por Ron Bontrager, pastor del Centro Cristiano de Indianápolis, en Indiana, titulada “Power-Aide”. Mi equipo creativo del ministerio de jóvenes puso más de 100 botellas de Power-Aide en nuestra plataforma. Cada semana regalamos bebidas. Esta fue una manera sencilla pero divertida de presentar el bautismo del Espíritu Santo. Después del tercer mensaje, pasamos al frente y adoramos. Muchos experimentaron por primera vez su propia lengua de oración. Fue divertido, contemporáneo, y fácil. Durante semanas después de eso, la gente nos envió e-mails y testificó que habían recibido su lengua mientras leían su Biblia en casa. Uno recibió el bautismo mientras conducía su auto hacia el trabajo.

Proceda con determinaciÓn

Programe un mensaje único o una serie de mensajes cortos sobre el Domingo de Pentecostés. En vez de desdeñar el bautismo del Espíritu Santo, la preparación de esta serie le obligará a ser eficiente en la cultura de su iglesia y de su comunidad. Considere programar un retiro del Espíritu Santo al finalizar su curso Alfa, o comience una clase o seminario sobre el bautismo del Espíritu. Rechace la tentación de no hacer nada. Una iglesia luterana en St. Paul, Minnesota, enseña sobre el bautismo del Espíritu Santo a través de clases, seminarios, retiros y otras maneras creativas – más que lo que hace la mayoría de las iglesias pentecostales y carismáticas.

Parte del liderazgo misionero es hacer las cosas que sabemos que son propias pero que preferiríamos no hacer. En cuanto a mí, es predicar sobre dinero. No me gusta acerca del dinero; pero cuando lo hago nuestra gente y la iglesia son bendecidos a causa de mi obediencia. La labor pastoral sería fácil si todo lo que tuviéramos que predicar fuera sobre la gracia, pero no siempre es así de fácil.

Resista la sutil tentación de esperar hasta que usted tenga bien claro el bautismo en el Espíritu Santo. Es sencillamente nuestra tarea como líderes enseñar a nuestra gente y mostrarles el camino. Debemos proveer oportunidades para crecimiento, y obtenemos eso mostrando determinación. Hagamos planes y luego pongámoslos en práctica del mismo modo que hacemos con otras cosas.

Evite las trampas del legalismo y del liberalismo

Deseamos lo mejor para nuestra gente y no deseamos que nuestra negligencia obstaculice su andar con Dios. Dejar de lado la enseñanza sobre el bautismo en el Espíritu Santo conduce a la gente a ser críticos, enjuiciadores, y a la trampa del liberalismo. Por liberalismo yo entiendo lo que está fuera de equilibrio.

Es mejor conducir cuesta abajo por el camino que salirse del camino e ir a dar a una zanja. La gente puede resultar herida, nuestro vehículo puede quedar dañado, y en el mejor de los casos podemos demorar el trayecto, para nosotros o para algún otro. Es necesario que recordemos que nuestro llamado es a predicar con fidelidad la Palabra (2 Timoteo 4:2). Deseamos hacer esto en maneras culturalmente pertinentes. Debemos evitar el bache de la indiferencia.

También debemos evitar el bache del legalismo. Los legalistas nunca están felices, a pesar de lo que se diga o se haga. Ellos ciertamente están fuera de equilibrio. Los legalistas con frecuencia relacionan Pentecostés con ciertos estilos de predicación, cantos y otras metodologías. Tienden a rechazar cualquier cosa que no entiendan.

Una mujer legalista pentecostal visitó nuestra iglesia mientras yo estaba enseñando sobre el bautismo en el Espíritu Santo. Yo lo hice de un modo conversacional y luego tuve un sencillo tiempo de adoración y oración alrededor del altar por unos 10 minutos. Esa mañana aproximadamente 20 personas comenzaron a hablar por primera vez en un lenguaje de oración incluida Erika Harold, Miss América 2003. Esta legalista pentecostal vino a mi después del servicio, y me dijo: “No es posible que esas personas hayan sido realmente bautizadas en el Espíritu Santo”. Le pregunté por qué pensaba de ese modo, y contestó: “Porque no oraron suficientemente fuerte y no hubo verdadera emoción”. Ella estaba atascada en el bache del legalismo.

Para permanecer fuera de estos dos baches debemos recordar que ninguno de nosotros puede salvar a nadie, por tanto, ¿por qué pensamos que podemos llenar a alguien con el Espíritu Santo? En ambos casos sencillamente enseñamos la Palabra de Dios y creamos una atmósfera, luego Dios es quien hace su parte. Predique la salvación y la gente será salva. Predique el bautismo en el Espíritu Santo y los creyentes serán bautizados en el Espíritu Santo. Obtenemos lo que predicamos.

Para permanecer fuera de los baches, los pastores necesitan liberarse de las presiones de pensamiento que siempre deben tener un servicio de altar. Instruya a la gente para que estén en equipos de oración y haga que estén dispuestos a orar con la gente que desea hacer una consagración pública a Jesús y con aquellos que desean ser llenos del Espíritu Santo. No es necesario hacer una apelación al estilo de Billy Graham para ver a la gente salva, y no es necesario hacer una apelación al estilo de una reunión de campamento para ver gente bautizada en el Espíritu Santo. Las congregaciones de la actualidad no proceden de acuerdo con la metodología de la antigüedad. Aun pudiera ser que eso les hiciera enfriarse, o tal vez se irían.

La gente no siempre responde en forma inmediata al mensaje de la salvación. Es lo mismo con el bautismo en el Espíritu Santo. La gente no siempre tendrá una respuesta inmediata, pero finalmente algunos responderán.

Ore que su gente sea bautizada con el Espíritu Santo

Orar con la gente para que sean bautizados no requiere dones o habilidades especiales. Nosotros sencillamente enseñamos la Palabra de Dios en maneras creativas, aprendemos a conectarnos con la cultura, y no nos aislamos de la gente, y luego oramos que el Señor salve y bautice a los suyos. Yo animo a los pastores y líderes a que oren: “Jesús, necesito que bautices a estas personas en el Espíritu Santo. Tú dijiste que lo harías y yo te estoy pidiendo que lo hagas”. Deje sus preocupaciones a Él acerca de que la gente se comporte en forma rara, demostrativa, y espeluznante. Pídale a Él que tome el control de estas cosas.

Sirvo como pastor en una ciudad con una gran universidad donde gente de diversas clases sociales acude a nuestros cultos. Tratamos de hacer las cosas con orden y excelencia. Yo deseo que la gente se conecte con Dios por medio de la salvación y del bautismo con el Espíritu Santo, pero no quiero que las cosas culturales de Pentecostés la ahuyente. He dicho al Señor que no estoy avergonzado, pero Él tiene que ayudarme para que esto sea adecuado en nuestro ambiente.

En el pasado algunas iglesias pentecostales han dejado fuera el bautismo en la medida en que han crecido, o lo han regulado para las noches de domingo o los miércoles. Con los extraordinarios cambios culturales que hemos visto y con la disolución de los cultos del domingo por la noche, es imperativo que aprendamos la manera de enseñar eficientemente el bautismo del Espíritu Santo los domingos por la mañana, o en las reuniones de juventud o de jóvenes adultos, y en otras reuniones.

Admita su temor y haga algo de defragmentaciÓn

Pablo dijo al joven Timoteo: “Porque no nos ha dado Dios espíritu de cobardía, sino de poder, de amor y de dominio propio” (2 Timoteo 1:7). Del mismo modo que de cuando en cuando un computador necesita ser defragmentado, nosotros necesitamos hacer lo mismo. Necesitamos desembarazarnos de la chatarra del temor que nos retarda y nos impide hacer lo que sabemos que debiéramos hacer. No podemos permitir entregarnos a nuestros temores y aprehensiones. El deseo vence al temor y a la intimidación. Si simplemente tenemos el deseo y pedimos al Señor que en efecto nos ayude, Él lo hará. Si somos fieles, Él será fiel y bautizará a los creyentes en el Espíritu Santo.

Usted no necesita perder su mente y adoptar una actitud que asuste para enseñar la verdad sobre el bautismo en el Espíritu Santo. Pero sí necesita estar dispuesto a “predicar la palabra; instar a tiempo y fuera de tiempo; redargüir, reprender, exhortar con toda paciencia y doctrina” (2 Timoteo 4:2) como usted prometió hacer cuando fue licenciado u ordenado para el ministerio del evangelio pleno.

Como hombres y mujeres de integridad, los pastores deben hacer lo que prometieron al Señor que harían. Los pastores necesitan ser como Jet Li, el guerrero de la película “Sin temor”. Su familia fue avergonzada. Él recuperó el honor de su familia derrotando a los mejores guerreros de su país. Necesitamos algunos ministros jóvenes, denodados, que nos muestren cómo hacer esto en la cultura post-cristiana.

Los pastores no necesitan predicar del Espíritu Santo cada semana, pero deben estar dispuestos a predicar esta importante doctrina pentecostal. Tal vez un mensaje único o una serie corta en la proximidad del Domingo de Pentecostés sea suficiente. Si no es pecado predicar acerca de encarnación y de la resurrección solamente en la proximidad de Navidad y de Pascua de Resurrección, ¿por qué algunos archi-pentecostales piensan que hemos perdido si sólo tratamos del Espíritu Santo una vez al año? Que los legalistas no le arruinen la predicación respecto del Espíritu Santo. Usted puede mencionar el bautismo en el Espíritu Santo en su enseñanza a través del año, diciendo: “Algunos de ustedes necesitan escudriñar las reclamaciones del bautismo en el Espíritu Santo para ver si es cierto, tal como ustedes lo hicieron con las declaraciones de Cristo. Esta es una iglesia bíblica. Yo les prometo que no enseñaría en ella si no fuera en la Palabra. Vean si Dios tiene un lenguaje de oración para ustedes”.

La manera en que vemos las cosas producirá su liberación o su congelación. Como líderes de misiones, estamos tratando de hacer contacto con gente y de alcanzarla, no de huir de ella. Yo también hablo acerca del bautismo en el Espíritu Santo al concluir las reuniones de oración, cuando la gente está alrededor del altar. Muestro un bosquejo de Power Point y hago un repaso de lo básico referente al bautismo en el Espíritu Santo. (Véase en la columna lateral los Seis pasos para recibir el bautismo en el Espíritu Santo). Casi cada vez hay personas que reciben el bautismo y que comienzan a orar en una lengua que nunca han aprendido.

La atmósfera de una reunión de oración es distinta de nuestros cultos de domingo por la mañana, cuando aparecen algunos exploradores o cristianos que acuden sólo a mirar. Yo no me siento avergonzado de ser pentecostal. Es tan sólo un asunto de tratar de ser sabio y procurar alcanzar para Cristo tanta gente como sea posible. Después de todo, esa es la principal razón de que Jesús nos dijo que recibiésemos esta promesa del Padre: para que pudiéramos ser sus testigos (Hechos 1:4,8).

Mucha gente obtiene sus ideas acerca de Pentecostés de películas como El apóstol, o de evangelistas de la televisión, de muchos de los cuales la cultura se mofa. A causa de estos obstáculos, muchos temen enseñar y predicar para que la gente sea bautizada en el Espíritu Santo. Defragmente su temor y enseñe el bautismo de un modo que no viole su personalidad o la cultura de su iglesia. Los estilos eficientes en los campamentos, retiros, y convenciones por lo general no tienen buen éxito en las reuniones de domingo por la mañana.

Resumen

Me disculpo con nuestra generación de ministros más jóvenes que a veces se sienten abandonados. Perdonen a mi generación por no ser mejores padres espirituales. Perdónennos por hacer de la metodología y de los programas algo sagrado. Eviten, por favor, los errores que nosotros hemos cometido y abracen el bautismo en el Espíritu Santo. Mi palabra a nuestros ministros jóvenes es: “Procurad profetizar, y no impidáis el hablar lenguas” (1 Corintios 14:39).

Me complace hablar en una lengua que nunca he aprendido. Muchas veces no he sabido qué hacer; pero cuando oro en el Espíritu, el Señor me da una palabra de sabiduría, de profecía, o de entendimiento para traer sanidad y ayuda a una persona o a una situación. Muchos que yo conozco y aprecio, y que están tratando de alcanzar a los que están sin Dios en este mundo, necesitan la plenitud del Espíritu Santo para ayudarlos. Ya sea Joel Gross en los suburbios de Minneapolis, Brad Riley en la Universidad de Colorado, en Boulder, o Terry Austria en la Universidad de Illinois, en Urbana – ellos entienden que sin la ayuda del Espíritu Santo no pueden alcanzar a la gente de sus respectivas culturas.

Ninguno de nosotros debe permitirse dejar fuera de su predicación al Espíritu Santo. Debemos aprender a hacer mejor las cosas y a desenmascarar los mitos de Pentecostés.2 El bautismo en el Espíritu Santo es una extraordinaria bendición para quienes lo reciben. Como un ministro joven, sea creativo, muestre determinación, permanezca fuera de los baches, ore que el Señor bautice con el Espíritu a su gente, y haga una defragmentación de sus propios temores. Todos tenemos luchas. La ministración del bautismo en el Espíritu Santo en una cultura post-cristiana es una lucha para muchos líderes jóvenes. Pero sepa que usted es amado, que se le cree, y que tiene libertad para entender las cosas. No nos alejemos unos de otros. Recorramos juntos el camino. Yo les estoy entregando el bastón a ustedes.

GARY GROGAN es un pastor de líderes en la iglesia Stone Creek, en Urbana, Illinois. Mantiene un blog en: http://papagrogan.blogspot.com/.

Notes

1. Prefiero usar la expresión “hablar en una lengua nunca aprendida” porque “lenguas” tiene mucho bagaje emocional y teológico asociado a ella.

2. Para una discusión completa, solicite mi artículo “Ministering Holy Spirit Baptism in a Post-Christian Culture” (La ministración del bautismo en el Espíritu Santo en una cultura post-cristiana).

Haga su pedido del CD Paraclete

Incluye todos los 29 años de la ahora agotada revista Paraclete [El Paracleto].Una excelente fuente de temas y asuntos pentecostales. Contiene artículos sobre temas teológicos tocante la obra y el ministerio del Espíritu Santo. Una fuente indispensable de material para sermones y para el estudio bíblico con un índice por Tema/Autor totalmente buscable. En inglés solamente.

Good News Filing System

Ordene Advance CD

Agotadas desde hace mucho tiempo pero recordadas con afecto, las revistas Advance [Avance] y Pulpit [El púlpito] bendijeron a miles de ministros. Ahora el archivo entero de Advance/Pulpit ­ casi 40 años de información, inspiración, ayudas, e historia ­ está disponible para usted en CD separados. En inglés solamente.

Visit our English web site

La edición impresa (disponible sólo en inglés) ofrece más que la edición en la red. Subscríbase ya para recibir los beneficios. (1 año - $24; 2 años - $42, añada $10 al año fuera de Estados Unidos.)

O llame gratis al:

1-800-641-4310