Fundación basada en compasión: el poder del servicio que produce nuevas iglesias saludables

La investigación acerca de las nuevas generaciones pone en claro que si queremos tener credibilidad con las personas menores de treinta años el servicio a los demás no es una opción.
Por David Mills
Un creciente número de fundadores de iglesias se están centrando en el servicio comunitario. La filosofía que respalda esto va desde los que comienzan su iglesia en la culminación de varios proyectos de servicio hasta otros que no comienzan el establecimiento formal de la iglesia hasta que han completado seis meses de servicio en su comunidad. A medida que crecen, a quien primero emplean no será una persona para la obra juvenil, la música, o la administración. Más bien será un coordinador comunitario. Esas iglesias harán más que algunas actividades de servicio con un enfoque de mercadotecnia; establecerán el liderazgo y el evangelismo alrededor de actividades de servicio comunitario que moldeará el ADN de su congregación.
Se identifica esta nueva tendencia por varios nombres: fundación basada en la compasión; encarnacional o misional; enfoque hacia fuera; basada en la comunidad; o compasión deliberada. Los nombres no importan, esas iglesias están creciendo con un nuevo tipo de carácter impulsado por el servicio que antes del inicio resulta en mayor acceso a las redes de la comunidad y las relaciones. Utilizan el discipulado misionero para llenar el vacío de credibilidad de la población que es escéptica a la iglesia y al evangelio. Aunque su poder no es resultado del servicio, servir pone a su congregación como un instrumento a través del cual puede fluir el poder para transformar vidas.
Esas iglesias armonizan su experiencia con la enseñanza de Hechos 2:18, donde el Espíritu Santo derramó poder sobre los siervos, y la enseñanza de Jesús acerca de la grandeza del Reino por medio del servicio (Mateo 20:26). Estos nuevos líderes ven su papel en la comunidad a la luz de la enseñanza de Jesús acerca de la activa participación social (Lucas 10:30–37; Juan 2:1–11), pero no ven su participación social como un sustituto del evangelio.
Los “fundadores” impulsados al servicio notan instintivamente lo resistente que nuestra cultura se está haciendo al evangelio. Ven el servicio comunitario como una manera de cambiar la forma en que las personas perciben a la iglesia y para establecer relaciones que abran las puertas para la transformación de vidas. La investigación acerca de las nuevas generaciones pone en claro que si queremos tener credibilidad con las personas menores de treinta años el servicio a los demás no es una opción.1
Los “fundadores” impulsados al servicio desde el primer día establecen el servicio en los planes y el ritmo de la iglesia. Rusty, un fundador de iglesias escribe: “Hemos incluido el servicio comunitario desde el principio del establecimiento de nuestra iglesia. En The Crossing creemos que el servicio comunitario es un resultado directo de una vida transformada por Cristo.”
Ron, un fundador independiente de iglesias cristianas lo dice de esta forma: “Proporcionar a las personas un culto meramente produce autocomplacencia. Proporcionar a las personas una oportunidad de servicio comunitario produce un cambio de vida.”
Según Andy, un fundador de iglesias de las Asambleas de Dios, “el servicio comunitario no es sólo una puerta abierta para nuevas relaciones; es crear un sentido de ‘enviado’, un ADN misionero en la estructura de esta nueva iglesia y de todo el equipo”.
El servicio puesto en prÁctica
Las iglesias impulsadas al servicio emplean varios enfoques para el servicio. La frecuencia, intensidad, y el tipo de servicio varía en cada iglesia. Durante el proceso de adiestramiento, los instructores piden a los fundadores de iglesias que definan sus funciones a largo plazo en la comunidad. La consideración importante está en si ellos crearán un lugar de servicios integrados, se unirán a la comunidad como socios para apoyar los servicios existentes, o si ofrecerán otros programas. Los fundadores quizá se centren en uno de los muchos sectores del servicio que van desde recreación hasta lectura, apadrinamiento o reparaciones domésticas; cualquier servicio que satisfaga las necesidades humanas. El servicio no está limitado a la ayuda social tradicional, sino que puede dirigirse hacia cualquier necesidad sentida en cualquier grupo socioeconómico. Este autor está adiestrando actualmente a fundadores que están desarrollando clínicas médicas, programas de baloncesto, reparaciones domésticas, distribución de comida, movilizaciones de voluntarios, formación práctica para la vida, y programas de apoyo para escuelas públicas.
Andy en Lorton, Virginia, y su nueva iglesia, South County Mountaintop, dirigen las actividades de servicio comunitario conocidas como South County Cares [Cuidados del Condado Sur]. El programa de servicio y la iglesia comparten el mismo logo, y según Andy, “la forma en que las personas nos conocen por primera vez es a través del servicio comunitario”. Trabajar desde una casa rodante donada y modificada, desde el principio les ha dado visibilidad y acceso a toda la comunidad. También dirigen la distribución de comida en su comunidad, y la cantidad de gente que recibe este servicio casi iguala en número a los que asisten a su nueva iglesia.
En el extremo norte de Virginia se está fundando otra iglesia impulsada por el servicio. Ron está iniciando su iglesia a través del servicio comunitario comenzando con una evaluación de las necesidades. En su primera salida de evaluación de necesidades movilizó a dieciséis voluntarios que pasaron el día hablando con la gente acerca de las necesidades de la comunidad, mientras un voluntario distraía a los niños pintando figuras en sus caritas. Él hizo esto antes de formar su equipo de fundación. ¿El resultado neto de esta actividad? Unas noventa personas indicaron que les gustaría saber más acerca de su nueva iglesia y dieron su dirección o número telefónico a los miembros del equipo. Siete organizaciones de la comunidad lo invitaron a participar en diversas actividades. Esto fue bueno para la comunidad y grandioso para el equipo misionero de fundación.
Cuando los fundadores se unen al servicio comunitario, descubren que las comunidades están hambrientas por personas que muestren interés en ayudar. Scott, un fundador de iglesias del medio oeste, todavía no está haciendo cultos los domingos; pero impulsado por el servicio y a petición del alcalde, está haciendo obras de bien por toda la ciudad. Hace poco su iglesia construyó un parque para niños con la ayuda de voluntarios de iglesias que los apoyan. Se han convertido en miembros valiosos de la comunidad, incluso antes de haber establecido oficialmente la iglesia, y han atraído a líderes y voluntarios que sienten por la ciudad.
Rusty, en Texas, está empleando una serie de “mini-fundaciones”. Cada una incluye tres meses de servicio y discipulado. Comenzó temprano la evaluación de las necesidades. Como el núcleo de la iglesia crece a través de cada mini-lanzamiento, aprenden una rutina que incluye discipulado, cultos de adoración, y servicio comunitario.
Riesgos del enfoque en el servicio
Los riesgos del enfoque en el servicio al iniciar una iglesia son los mismos que los misioneros experimentan al usar una estructura de ayuda social. Los fundadores pueden perder su enfoque principal si no tienen buen apoyo para el servicio social, si no planifican para tener el liderazgo adecuado que apoye los esfuerzos de servicio a la comunidad, o si dan al trabajo comunitario más atención que al desarrollo de la iglesia.
La dirección eficiente, el adiestramiento, y el apoyo continuo por aquellos que tienen experiencia en la fundación de iglesias y en el servicio comunitario pueden minimizar estos riesgos. La tendencia histórica hacia un evangelio social debe tratarse en la preparación teológica y ministerial del fundador de iglesias.
Hacer énfasis en producir los frutos del Reino es fundamental como parte del proceso de desarrollo del discipulado y del liderazgo en las nuevas iglesias impulsadas por el servicio. Los fundadores necesitan prestar atención a cómo sus actividades de servicio están produciendo cambios en las vidas a través de las relaciones formadas en el contexto del servicio. Mientras una iglesia necesita ofrecer servicio sin condición alguna, según Rick Rusaw de Externally Focused [Enfoque externo], el trabajo comunitario que fomenta relaciones con creyentes amorosos producirá frutos en aquellos que reciben ayuda.
Uno de los más grandes retos de los fundadores es encontrar modelos saludables de los cuales puedan aprender. Por lo regular, el fundador tiene que buscar ayuda y apoyo de su “red de recursos” para hacer la obra de una manera que algunos consideran fuera de lo tradicional.
La mejor prevención para los riesgos afrontados por las nuevas iglesias es que aquellos que apoyan a los fundadores participen con ellos en el aprendizaje y en el establecimiento de modelos eficaces de servicio comunitario. De mucho valor son las “redes de compasión”, organizaciones de fundación de iglesias que incluyen un enfoque en el servicio comunitario y alientan a las iglesias a colaborar con los fundadores y a la vez mejorar, como resultado, la capacidad de servicio a su propia comunidad.
Evaluación de las necesidades. Esta práctica viene del trabajo social, y las iglesias lo han modificado para ajustarse a su ambiente eclesiástico. La evaluación de las necesidades permite que una nueva iglesia identifique las necesidades de la comunidad al mismo tiempo que aumenta su red de relaciones.
El enfoque en el servicio y las oportunidades que resultan de dirigir una evaluación de las necesidades incluye índices espectaculares de respuesta que hacen palidecer al sistema de mercadotecnia tradicional.
Una iglesia informó un noventa y nueve por ciento de aceptación a su pedido de entrevistas de evaluación de necesidades que hicieron a más de doscientos líderes de la comunidad. Otra iglesia informó un ochenta y ocho por ciento de demanda por información complementaria del público entrevistado. Esos resultados exceden al sistema de mercadotecnia tradicional. Para decirlo de una manera sencilla, la evaluación de las necesidades es el primer paso que deben dar las organizaciones comunitarias que de veras quieren dedicarse al servicio.
Cuando las iglesias completan este proceso, no sólo cambian la opinión de la gente acerca de la iglesia, también muestran a los líderes de la comunidad que en verdad están dispuestos a ayudar. Como resultado de este proceso, la nueva iglesia puede establecer un enfoque de servicio que esté en concordancia con su llamado y sus dones y las necesidades de la comunidad. Las fundaciones virtuales —los que están reiniciando congregaciones y los que están estableciendo recintos en planteles múltiples— también están empleando este proceso.
Preparación. Para muchos fundadores las actividades de servicio serán la principal característica de su nueva iglesia, con o sin el apoyo de otros. Una iglesia puede evadir muchos obstáculos con una buena preparación que les dé la doble experiencia de fundación de iglesia y servicio comunitario. Los programas de preparación ofrecen por lo general al menos un año de apoyo. Esta ayuda reduce la carga administrativa del fundador y sirve para equilibrar el crecimiento de la nueva iglesia con oportunidades de servicio.
Enfoque en proyectos de servicio. Después de terminar la evaluación de las necesidades, el equipo fundador se compromete en actividades de servicio a corto plazo o basadas en proyectos. Esto es diferente de las actividades de evangelismo al azar porque la iglesia cuidadosamente elige estas actividades basándose en la evaluación de las necesidades, la audiencia que quiere alcanzar, y los dones y el llamado del equipo fundador.
Cuando las iglesias comienzan proyectos de servicio como resultado de la evaluación de las necesidades, pueden mejor definir a qué servicios se dedicarán y así refinar la dirección que seguirán, a modo de cultivar el liderazgo y el impulso necesarios. La fase de proyectos de servicio ayuda a una joven iglesia a desarrollar su talento de liderazgo y su capacidad de servicio. Eso también pone el fundamento para los compromisos de servicio a largo plazo y la integración eficaz del servicio en el ministerio.
Planificación del liderazgo. Para las iglesias que planean crecer y sostener el servicio comunitario como una característica principal en su nueva iglesia, el liderazgo es un asunto clave. El servicio sustancial siempre requerirá de liderazgo adicional. El pastor nunca debe pensar que por sí solo puede completar el trabajo de iniciar la iglesia y hacer el servicio comunitario. Esto significa que el equipo fundador necesita el aporte de otros líderes aparte de los que dirigen la alabanza, el ministerio de niños, los detalles prácticos, y la enseñanza. Ese liderazgo adicional debe integrarse al equipo, pero su enfoque será el servicio comunitario.
Ese líder necesita talento para el trabajo comunitario y pastoral. Él también tendrá un efecto en el presupuesto de la nueva iglesia. Una fuente donde las iglesias pueden encontrar a estos líderes incluyen: profesionales de segunda carrera, profesionales de servicios sociales no lucrativos, estudiantes graduados, o pastores con dones de servicio. Su función debe definirse bajo el título de “director de servicio comunitario”; pero con o sin título, este liderazgo implica servicio.
Grupos de apoyo. Una estrategia adicional usada por varios fundadores es el desarrollo de una entidad secundaria no lucrativa que se dedique sólo al servicio comunitario. Esta entidad secundaria permite la recaudación de fondos adicionales y puede proveer acceso a la concesión de servicios.
Algunas organizaciones de apoyo ofrecen a fundadores acceso a servicios no lucrativos; por lo general se conoce como Organización Basada en la Comunidad. Esto evita al fundador una carga administrativa adicional y le da mayor sentido de credibilidad. Estos fundadores tienen un título doble cuando comienzan: pastor de la nueva iglesia y director local de la organización no lucrativa, nacional o regional. No recomiendo ninguno de esos enfoques sin el apoyo de expertos, ya que pueden resultar en sustanciales requisitos administrativos y no serán eficaces a menos que sean debidamente establecidos.
Momento de transición. Así como un avión en su ascenso hace la transición del despegue de máxima potencia a velocidad crucero, las nuevas iglesias que emplean una estrategia del servicio también tienen que hacer esa transición. El momento decisivo en el avión es cuando el piloto reduce la potencia de los motores a la de crucero. En la nueva iglesia, el momento decisivo es cuando la fase de fundación cambia hacia el estilo de vida de la iglesia a largo plazo.
Durante esta transición la iglesia sostendrá el servicio como un estilo de vida o se deslizará hacia un enfoque episódico donde el servicio sucede sólo en días feriados u ocasionalmente.
La planificación que asegure el enfoque del servicio desde el principio es importante para asegurar que la iglesia no haga compromisos con la comunidad que no pueda mantener o cuando alguien pida recursos que la iglesia no pueda satisfacer. Los enfoques sencillos de servicio son la clave para sostener esta transición. El momento de transición a menudo ocurre cuando iglesias establecidas tratan de cambiar sus servicios comunitarios aislados por esfuerzos más enfocados y a largo plazo.
Nuevas líneas de tiempo. Comprometer a la comunidad con el servicio puede ocurrir dentro de la línea de tiempo de la fundación de la iglesia o puede anteceder a la fase de inicio. Cambiar esas líneas de tiempo puede afectar los fondos requeridos para el inicio, pero la efectiva participación de la comunidad puede resultar en iglesias más grandes y más saludables. La participación de iglesias patrocinadoras en la actividad del servicio puede acelerar este proceso con el beneficio adicional de que la iglesia patrocinadora tenga más sentido de compasión. El proceso de evaluación de las necesidades seguido del servicio con propósito puede significar mucho para desarrollar fuerte apoyo y sustancial credibilidad.
ConclusiÓn
Los fundadores de iglesias deben medir el valor de cualquier estrategia por sus frutos. En cuanto a iglesias impulsadas por el servicio, estos frutos pueden ser vistos en la calidad del discipulado misionero que surge cuando los equipos fundadores aprenden a servir a sus ciudades. El nacimiento de nuevas iglesias que tienen la habilidad de atraer a los inconversos y ganarlos para Cristo, cambiar la corriente de escepticismo, y aprovechar la energía de las nuevas generaciones para las necesidades del Reino es el fruto que las iglesias tienen que buscar. Aunque todavía nos falta aprender mucho acerca de cómo apoyar a las iglesias impulsadas por el servicio, esas nuevas iglesias nos ofrecen un laboratorio de aprendizaje para avanzar el reino de Dios que pudiera cambiar la corriente de declinación entre las iglesias norteamericanas.
Para la generación de nuevos líderes, el servicio no es en realidad una opción. Desde su perspectiva, es la manera normal de vivir el evangelio en una cultura posmoderna. Ya que estos nuevos fundadores de iglesias no son los únicos con algo que aprender acerca de cómo ganar almas para Cristo, el mejor curso es que nos unamos estableciendo redes de apoyo que no sólo colaboren, sino que también se conviertan en coaprendices.
Nota
1. Informe de CNN “Volunteer Service Among College Set” [Servicio voluntario en el ambiente universitario], 2007 Red de Noticias por Cables, y The Changing Lifeworld of Young People: Risk, Resume-Padding, and Civic Engagement [El cambiante mundo de las personas jóvenes: riesgos, reanudación del andar, y compromiso cívico], Friedland, Morimoto University of Wisconsin-Madison 2002. http://www.civicyouth.org/PopUps/WorkingPapers/WP40Friedland.pdf
