¿Qué es la Red de Multiplicación de Iglesias?
La Red de Multiplicación de Iglesias es un plan estratégico a nivel nacional, de distrito, y local cuyo fin es aprovechar recursos y apoyo para el cumplimiento de la misión que Dios nos ha dado de edificar su Iglesia.
Por Steve Pike

En 1956 el presidente Dwight D. Eisenhower firmó el Federal Aid Highway Act, el acta federal que ofrecería ayuda en la construcción de carreteras, lo que puso en marcha lo que ahora es el U.S. Interstate System, es decir, el Sistema Interestatal de Carreteras. Con anterioridad al Sistema Interestatal, los Estados Unidos era “un lugar donde la gente rara vez se aventuraba a viajar muy lejos de su hogar. Cuando alguien salía de viaje, lo hacía por caminos angostos de una pista en la que se avanzaba con mucha lentitud”.1 La visionaria y creativa red de caminos inició un sinnúmero de transformaciones que ha acelerado el crecimiento de la economía y el rápido desarrollo de comunidades en cada rincón de esta nación.
El Sistema Interestatal de Carreteras es un ejemplo de infraestructura que puede ser desplegado desde una plataforma nacional para mejorar la vida de todos los norteamericanos. También ilustra el poder y el valor de la cooperación entre diferentes esferas de gobierno. Este sistema no pudo haberse realizado sin una visión nacional, pero tampoco pudo haber ocurrido sin la cooperación de cada estado y gobierno local. Gracias a este sistema de carreteras, los norteamericanos tienen más y mejores opciones respecto de dónde pueden ir, qué lo que pueden comprar, y cómo pueden vivir.
Lo mismo podría decirse de nuestra red nacional de energía, los sistemas de manejo del agua, las redes de telecomunicaciones, el sistema federal de aviación, y nuestros servicios de defensa militar. Todos éstos tienen componentes federales, estatales, y locales que cooperan unidos para mejorar nuestra vida cotidiana.
La Red de Multiplicación de Iglesias de las Asambleas de Dios [en inglés: Assemblies of God Church Multiplication Network] es análoga a estos sistemas estructurales desplegados desde una plataforma nacional. Esta es una emergente red de sistemas nacionales que lograrán la transformación de comunidades a través de esta nación, facilitando el inicio de millares de vigorosas iglesias que ayudarán a los perdidos a conocer a Cristo.
La Red de Multiplicación de Iglesias (RMI) es un plan estratégico a nivel nacional, de distrito, y local cuyo fin es aprovechar recursos y apoyo para el cumplimiento de la misión que Dios nos ha dado de edificar su Iglesia. Así como la creación del Sistema Interestatal de Carreteras condujo al rápido desarrollo de fuertes comunidades en cada rincón de esta nación, la Red de Multiplicación de Iglesias tiene el potencial de revolucionar la manera en que las Asambleas de Dios establece comunidades de fe entre las diferentes clases de personas a través del país.
OrÍgenes de la RMI
Desde el comienzo de las Asambleas de Dios el establecimiento de iglesias ha sido la principal actividad. El grupo inicial de aproximadamente trescientas personas que se reunió en Hot Springs, Arkansas, del 2 al 12 de abril de 1914, rápidamente aumentó en número en la medida en que los pioneros fundadores de iglesias se esparcieron por todo Estados Unidos y el mundo, dirigidos por el llamado de Dios y ungidos por su Espíritu. Las iglesias de las denominaciones existentes por lo general no aceptaban de buen grado su mensaje, de modo que comenzaron nuevas iglesias que llevaron el mensaje pentecostal dondequiera iban. La fraternidad de las Asambleas de Dios creció desde unas cuantas congregaciones en 1914 hasta 909 en 1925, y 1.612 en 1929. Para el año 1959 eran 8.149 iglesias que servían a comunidades a través de los Estados Unidos. El ritmo de surgimiento de nuevas iglesias durante una década, iniciado en las primeras cuatro décadas de esta fraternidad, resultó en una ganancia neta de cerca de dos mil nuevas iglesias cada diez años. Sin embargo, este inaudito ritmo no se sostuvo.
La ganancia neta en el número de iglesias fue solamente de quinientas durante los años 1960, novecientas durante los años 1970, mil quinientas durante los años 1980, y novecientas durante los años 1990. En la primera década de este nuevo milenio el ritmo parece estar retornando a lo que fue en la década del 1960. La tendencia general es de un rápido crecimiento en los primeros años, seguido de un crecimiento inconsistente y, generalmente, mucho más lento en los años recientes. A la luz del continuo crecimiento de la población en los Estados Unidos, parece que estamos yendo en la dirección equivocada y en tiempo inoportuno.
Para tratar de entender lo que podemos hacer para revertir esta tendencia en una dirección que honre a Dios, sería útil considerar algunas interrogantes. ¿Por qué se establecieron tantas iglesias en los primeros años y por qué ha declinado tan severamente el establecimiento de iglesias en los años recientes? Puede tratarse de un asunto de motivación y de estructura organizativa.
La obvia necesidad de establecer iglesias que proclamaran un mensaje pentecostal en las comunidades donde no existía tal enseñanza motivó a los fundadores de iglesias de esos primeros años. Las estructuras y los procesos organizativos eran menos desarrollados, y el inicio de una iglesias era más sencillo. Encontrar una comunidad sin una iglesia pentecostal era relativamente fácil. De modo que la motivación era fuerte y el impulso organizativo consistía sencillamente en encontrar un lugar que necesitaba el pentecostés y comenzar allí una iglesia pentecostal. Por los años 1960 la mayoría de los 3.141 condados tenía por lo menos una iglesia pentecostal, y la motivación para comenzar nuevas iglesias comenzó a decaer.
Cuando ya no había nuevos lugares geográficos donde comenzar una iglesia pentecostal, comenzó a surgir la fea cabeza del territorialismo. La resistencia a comenzar nuevas iglesias hizo relativamente rara y hasta anormal la multiplicación de iglesias. Las nuevas iglesias eran con frecuencia el resultado de la división de una iglesia. Como los pastores con frecuencia consideraban que el comienzo de nuevas iglesias era competitivo, el método más común para el crecimiento de la iglesia cambió de la norma de comenzar nuevas iglesias a la norma de fomentar el crecimiento de las iglesias existentes, hasta hacerlas cada vez más grandes.
Las iglesias con numeroso personal pastoral fueron el modelo al que aspiraba la mayoría de los líderes. El crecimiento de la iglesia se convirtió en la expresión de moda, y la eficacia de la iglesia se medía casi exclusivamente por la norma dorada de número de asistentes y cantidad de ofrendas. Los pastores democratizaban sus iglesias y las organizaban conforme a principios empresariales. Las iglesias cada vez más grandes y sofisticadas competían por los ya convertidos, y en muchas comunidades las iglesias existentes sólo hacían intercambio de miembros.
Una investigación de David Olson proporciona dura evidencia de que este es el estado de la iglesia norteamericana. Desde 1990 hasta 2006, el número de personas que asisten a una reunión semanal de adoración en una iglesia de los Estados Unidos ha permanecido virtualmente sin variación, mientras que la población total ha crecido con cincuenta y dos millones. El porcentaje de norteamericanos que asiste a la iglesia cada semana bajó de 20,4% en 1990 a 17,0% en 2007.2 Este triste “progreso” ocurrió a pesar del crecimiento de algunas mega-iglesias a tamaños nunca antes vistos. El hecho aterrador es que la iglesia en los Estados Unidos no está llevando a cabo la responsabilidad básica de la iglesia de Dios de ir y hacer discípulos. Es posible que este fracaso en cumplir con la misión de Dios pueda ser un resultado directo de un fallido pensamiento respecto de cómo se expande el Reino. Nuestros previos esfuerzos en el establecimiento de iglesias han estado orientados hacia lo geográfico, pero el impulso bíblico para la expansión del Reino tiene una orientación demográfica. Dios no quiere que ninguno perezca. Él ama todas las demografías y nos llama a alcanzar a todos, dondequiera que estén.
El resultante alejamiento de la misión del cuerpo de Cristo en este país ha alcanzado a tal grado que muchos líderes están haciendo algo para enmendar las cosas. Una de las primeras cosas que hizo George O. Wood, el nuevo Superintendente General de las Asambleas de Dios, cuando fue electo en 2007, fue escribir un libro, Core Values [Valores Esenciales], en el cual él hace un llamado a las Asambleas de Dios al “establecimiento vigoroso de nuevas iglesias”. Adicionalmente, Wood dio drásticos pasos para alinear las conductas de la organización con los valores establecidos, al hacer un llamado para la creación de la Red de Multiplicación de Iglesias. Un equipo de más de cincuenta líderes de toda la nación trabajó por seis meses en el desarrollo del plan estratégico para la Red de Multiplicación de Iglesias [Church Multiplication Network], que fue lanzada formalmente en julio del 2008.
¿QuÉ es la RMI?
La Red de Multiplicación de Iglesias de las Asambleas de Dios es un conjunto de sistemas organizados en forma estratégica y organizativa, procedentes de una plataforma nacional construida para apoyar y acelerar el inicio de nuevas iglesias en todas partes y entre todos los grupos étnicos que viven en los Estados Unidos. Juntos, estos sistemas proveen recursos cruciales, previamente inexistentes o difíciles de conseguir, para ayudar a los fundadores de iglesias y a los que los envían. Con el fin de entender mejor lo que es esta red, podría ser útil considerar primero lo que la RMI no es.
- La RMI no tiene la intención de reemplazar el poder y la obra espontánea del Espíritu Santo en el proceso de establecimiento de iglesias. El liderazgo de la RMI entiende claramente que no es “con ejército, ni con fuerza, sino con mi Espíritu, ha dicho Jehová de los ejércitos” (Zacarías 4:6). Los sistemas de la red tendrán buen éxito únicamente cuando quienes los utilicen sean líderes llamados de Dios y ungidos del Espíritu, que estén iniciando nuevas iglesias en obediencia al plan de Dios.
- La RMI no establecerá iglesias. Los fundadores de iglesias son los que establecen iglesias. Las iglesias matrices multiplican su impacto en el Reino por medio del establecimiento de nuevas iglesias. Los distritos y esta Red funcionarán mejor al proveer apoyo, recursos, y trabajo en red para las iglesias matrices y los fundadores de iglesias.
- La RMI no promueve un plan para el establecimiento de iglesias que se aplica en todo caso. La necesidad de alcanzar a las personas que están lejos de Dios en este país requiere una diversidad de metodologías para iniciar nuevas obras. Los modelos y estilos serán estrategias nacidas de Dios y creadas en el crisol de la oración y en el conocimiento local del contexto en el que nacerá la nueva iglesia.
La RMI es:
- El punto organizativo que conecta a todos los fundadores de iglesias y a los que los envían.
- Una federación de sistemas organizativos provenientes de una plataforma nacional para nivelar todo recurso organizativo con el cual maximizar nuestra habilidad colectiva para multiplicar la presencia del reino de Dios en cada comunidad de los Estados Unidos.
- La estructura de la RMI es análoga al sistema nacional de carreteras y a la red de energía eléctrica. Nuestros sistemas están disponibles para ser usados de tal modo que beneficien a los fundadores de iglesias, las iglesias matrices, y los socios que están buscando obedecer al Señor y construir nuevos puentes para alcanzar a los perdidos. Del mismo modo que el Sistema Interestatal de Carreteras sirve para el traslado de mercaderías o para ir de vacaciones, los sistemas de la RMI pueden ser usados de acuerdo a la discreción de quienes los utilicen.
Sistemas de la RMI
Al escribir esto, los sistemas de la RMI están todavía en su fase de preparación. Cuando las estructuras organizativas de la Red de Multiplicación de Iglesias estén totalmente desplegadas, tendrán la apariencia de un conjunto coordinado de sistemas que beneficiarán a todos los que tengan parte en el proceso de establecimiento de iglesias. He aquí una breve descripción de los sistemas emergentes y de lo que harán.
1. Sistema de Descubrimiento. Más de 380.000 personas entre 13 y 18 años de edad asisten a las iglesias de las Asambleas de Dios. Dios está llamando a algunos de los miembros a ser fundadores de iglesias. Debemos descubrir quiénes son. El Sistema de Descubrimiento es un conjunto de actividades intencionales que nos ayudarán a descubrir a aquellos que Dios ha llamado y a conectarlos con oportunidades que los ayudarán a clarificar y confirmar su llamamiento. Las actividades del Sistema de Descubrimiento pueden incluir cosas como la conexión directa de los fundadores de iglesias con niños, jóvenes, adultos jóvenes, y líderes establecidos a quienes Dios está llamando a ser fundadores de iglesias. El Sistema de Descubrimiento identificará una reserva de talento de potenciales multiplicadores y los hará conscientes de las oportunidades que provee el establecimiento de nuevas iglesias.
2. Sistema de Desarrollo del Fundador de Iglesias. Una vez que se haya identificado una reserva de potenciales fundadores de iglesias, este sistema los ayudará a conectarse con las oportunidades de crecimiento en la comprensión de dónde encajan en el proceso de establecimiento de iglesias. Esta infraestructura de organización nacional proveerá sendas para que los potenciales fundadores de iglesias trabajen directamente con una de las centenas de nuevas iglesias de las Asambleas de Dios que se fundan cada año. El Sistema de Desarrollo del Fundador facilitará conexiones entre aquellos que están fundando iglesias y los futuros fundadores que buscan discernir el lugar de Dios para ellos en el proceso de establecimiento de iglesias. Las conexiones adoptarán una variedad de formas, entre ellas encuentros de aprendizaje de corto plazo, prácticas de medio tiempo, aprendizaje de larga duración, y otras.
3. Sistema de Discernimiento. A medida que el llamado de Dios para el proceso de fundación de una iglesia llegue a ser más claro, es importante que un potencial fundador entienda cómo Dios mejor pueda usarlo. El Sistema de Discernimiento de la RMI proveerá al menos cuatro instrumentos de asesoría con el fin de ayudar al potencial fundador a descubrir sus talentos. Algunos serán llamados a proveer liderazgo catalítico. Otros descubrirán que su mejor contribución al inicio de iglesias será prestar apoyo como miembros de equipos dirigidos por fundadores dotados. Aun otros entenderán que están mejor capacitados para servir como líderes administrativos que trabajan en colaboración con el dirigente fundador para mantener la integridad de la organización en tanto que establecen la iglesia. Y otros más descubrirán que su mejor contribución puede ser hecha como un intercesor o contribuyente financiero.
4. Sistema de Instrucción. En la actualidad fraternidad de las Asambleas de Dios comienza más de doscientas cincuenta iglesias por año. Cada vez que se inicia una iglesia, los líderes del proyecto aprenden principios y procedimientos que pueden ser traspasados a otros líderes que están comenzando iglesias en condiciones similares. El Sistema de Instrucción reunirá todo lo que los nuevos fundadores de iglesias hayan aprendido y lo traspasará a la siguiente generación de fundadores. En la actualidad, los BootCamp (campamentos de adiestramiento) son la manifestación más visible de este sistema. Pero en los próximos años se proveerán otros eventos de instrucción con el fin de potenciar al máximo nuestra habilidad colectiva de alcanzar a los perdidos.
5. Sistema de Entrenamiento. Una parte crítica de muchas fundaciones de iglesia eficaces es el apoyo de un entrenador. El entrenador es una persona que se mantiene al lado de uno para ayudar. La RMI trabajará con distritos e iglesias matrices para participar en el desarrollo de una reserva de entrenadores que puedan ayudar a los potenciales fundadores de iglesias mientras avanzan desde el punto de descubrimiento hasta la inauguración de la nueva iglesia. El Sistema de Entrenamiento desarrollará un proceso de certificación nacional de entrenamiento para proveer un criterio universal para la identificación de la competencia de los entrenadores.
6. Sistema de Desarrollo de Recursos. Uno de los desafíos universales al iniciar nuevas iglesias es encontrar los recursos para comenzar, especialmente recursos financieros. Ochenta y cuatro por ciento de las donaciones de caridad vienen de donantes de fuente directa, tales como promesas de fe y compromisos mensuales. El AG Trust (Fideicomiso de las Asambleas de Dios) está haciendo una excelente tarea para ayudar a los miembros de las Asambleas de Dios para que ofrenden a favor de la fundación de iglesias a través de metodologías de donantes directos. El Sistema de Desarrollo de Recursos se centra en el otro dieciséis por ciento de fuentes de ingresos potenciales. Este sistema está nivelando la balanza de las Asambleas de Dios para explorar otras oportunidades para financiar los esfuerzos de establecimiento de iglesias. Estas otras oportunidades incluyen fuentes potenciales de ingresos como desarrollo de productos, desarrollo de oportunidades de negocios, testamentos, fundaciones, y estrategias de ingresos por ganancias. Este sistema también proveerá asesoría a distritos e iglesias locales matrices para ayudarles a conseguir ingresos de fuentes locales no tradicionales.
7. Sistema de Marketing y Comunicaciones. Este sistema nos ayudará a contar testimonios de lo que Dios está haciendo por medio de todas estas nuevas iglesias. Estos testimonios proveerán inspiración, instrucción, e información para que los donantes entiendan que su inversión en el establecimiento de iglesias está marcando una diferencia. El Sistema de Marketing y Comunicaciones también ayudará a los fundadores de iglesias por medio de la creación de redes de comunicación entre “fundadores” para facilitar la propagación y la colaboración.
¿QuÉ puede suceder?
Al echar una mirada retrospectiva a sus dos períodos en el cargo, el ex Presidente Eisenhower dijo del Sistema Interestatal de Carreteras: “Más que cualquier otra acción del gobierno desde el fin de la guerra, ésta cambiará la faz de América.”3 Con el beneficio de una mirada a posteriori, sabemos que él estaba en lo cierto. Los estudios del impacto económico estiman que este sistema ha tenido un impacto positivo de billones de dólares en la economía de los Estados Unidos. Centenas de miles de vidas han sido salvadas. La calidad de vida en millares de ciudades norteamericanas ha sido favorablemente impactada. Gracias a la visión de líderes de hace cincuenta años los Estados Unidos es un mejor lugar en que vivir.
La Red de Multiplicación de Iglesias representa una clase similar de liderazgo con visión para el futuro de las Asambleas de Dios en los Estados Unidos. Del mismo modo que el Sistema Interestatal de Carreteras dio un gran empuje a los recursos de esta nación, así las asociaciones facilitadas por esta Red pueden cambiar la faz de nuestro país en una manera que el Presidente Eisenhower jamás hubiera imaginado. Si cada esfera de liderazgo –nacional, de distrito y local– se ocupa en fortalecer nuestros recursos, es posible que veamos una ola de discipulado y ministerio ungido que cambiará el panorama espiritual de esta nación.
Notas
1. Copeland, Larry, “U.S. Interestate System Marks 50 Years Today”. USA Today, 4 de julio, 2006. 2. David Olson, The American Church in Crisis (Grand Rapids: Zondervan, 2008). 3. http://www.fhwa.dot.gov/interestate/densitymap.htm.
