Preguntas y respuestas para esposas de pastor
Cuánto extraño a mi familia
Por Gabriele Rienas

PREGUNTA: Hace unos dos años nos mudamos a mil quinientas millas de nuestra ciudad para que mi esposo ocupara el cargo de sus sueños en una iglesia con varios pastores. A él le gusta lo que hace y se siente realizado. Yo, por otra parte, estoy pasando por un tiempo difícil. Extraño mucho a mi familia, y oro cada día para que podamos mudarnos más cerca de casa. Mi madre no entiende por qué nos trasladamos y con frecuencia me dice cuán difícil le ha resultado. Acabo de saber que estoy embarazada y ahora más que nunca siento el anhelo de mudarme cerca de casa. Cuando en la iglesia veo las familias unidas y numerosas, lloro y hago preguntas a Dios. Me siento triste y sin nada que ofrecer. ¿Qué debo hacer?
RESPUESTA. Me identifico con su dilema. Mi esposo y yo cumplimos veintisiete años como pastores. Durante veintiséis años hemos vivido a gran distancia de nuestra ciudad natal. Mudarme lejos de mi familia no fue algo que yo alguna vez anhelara o que hubiera escogido, y aun mirando atrás puedo decir con entusiasmo que el plan de Dios era mejor. Nos preparó para cumplir lo que nos encomendó y también bendijo nuestra obediencia a su voluntad. La primera valla es su voluntad y su actitud.
Si se dedica a pensar en lo que no puede tener, algunas de las siguientes cosas podrían suceder:
1. Se sentirá muy triste.
2. Desarrollará resentimiento contra Dios y el ministerio.
3. Se convertirá en un obstáculo para su esposo y su llamado (finalmente usted misma se perjudicará).
4. Se privará de vivir las maravillosas bendiciones de Dios para su vida.
En vez de lo anterior, sométase a la voluntad de Dios y con fervor cumpla el plan que Él ha trazado para su vida.
Someter la voluntad significa que usted mantendrá una actitud de obediencia; recordará que la vida es una serie de temporadas, que Dios dispone para que produzcan fruto en nuestra vida. Recuerde que este momento en la vida es mucho más que su ubicación en el globo terráqueo. Es lo que Dios quiere enseñarle, dónde Él quiere usarla, y lo que Él quiere hacer a través de usted. Si usted emplea su tiempo y energía considerando cómo sería su vida en otras circunstancias, posiblemente perderá lo que está más adelante.
Hay algunas oportunidades maravillosas cuando cruzamos las fronteras geográficas (y culturales) en el servicio a Dios. Si usted lo permite, su horizonte se expandirá y también su visión del mundo. Conviértase en estudiante del lugar donde vive y de su nueva cultura. ¿Qué mueve a las personas? ¿Cómo celebran? ¿Qué les hace reír? ¿Cómo aman? ¿Qué tiene de peculiar esa parte del país?
Sea sensible a las nuevas relaciones que podrían convertirse en lazo familiar. En toda congregación hay buenas personas, pero las conexiones más fuertes se gestan cuando la familia propia no está cerca. Mis hijos aman a sus abuelos biológicos, pero tienen “tías y tíos” en cada lugar en que hemos vivido. La tía June enseñó a nuestro hijo a ir al baño. La señorita Sue meció a nuestra hija cuando ella tuvo cólicos. Aunque nuestros hijos ya son adultos, Richard y Gloria aún recuerdan cada cumpleaños, la Navidad, y los días feriados principales enviando regalos.
Una de las mayores ventajas que tendrá, si usted aguanta, es el crecimiento personal que experimentará. Usted se volverá más independiente, y así más confiada a medida que descubra cosas nuevas acerca de usted misma. Su relación con su esposo puede fortalecerse conforme dependan el uno del otro. Concéntrese en la familia de la iglesia y tendrá un lazo fuerte cuando venga su bebé.
Además, en la tecnología de las comunicaciones se han hecho enormes avances en erradicar los retos a la relación que vienen con la distancia geográfica. La tecnología no muy costosa como la comunicación por Internet, los mensajes de texto, las cámaras web, y los teléfonos celulares ayudan a mantener a nuestros seres queridos cercanos y accesibles.
Sus padres y sus hermanos pueden participar en los detalles de su vida. Invite a su familia a que le acompañe en el nacimiento del bebé. Invite a sus familiares a los cumpleaños y las actividades de familia. Planee con anticipación viajes a casa. Usted disfrutará de su familia y la apreciará mucho más durante esos momentos. Recuerde que la cercanía es una cuestión del corazón. No se trata de proximidad y disponibilidad.
Siento bastante pasión por la próxima idea como para atreverme a expresarla. Hágale saber a su mamá que ella la perjudica cuando le expresa su pena porque esto le produce preocupación y usted se siente presionada. Eso la pone entre la espada y la pared, entre su llamado a estar junto a su esposo y el amor a sus padres. Dígale con firmeza a mamá que a usted sí le importa que ella la extraña, pero que le sería mucho más útil una actitud positiva y optimista por parte de ella. Hágale saber que esa es la mejor manera en que ella puede apoyarla a usted y a su matrimonio.
Esta temporada de su vida pudiera durar poco tiempo o ser de más duración. El plan de Dios está enraizado en lo que es mejor para usted. Usted pudiera continuar proclamando su miseria y exigir un cambio. Sin embargo, creo que se perderá los dones que Dios quiere darle mediante su obediencia.
Si opta por obedecer, está bien que llore de vez en cuando al pensar en cuánto extraña a su familia. Llore, enjuge sus lágrimas, y concéntrese en las grandes oportunidades que tiene por delante.
